
Quinteros suma puntos con Llaryora, pero el PJ no lo compra todavía
Yanina Soria
Desafiando el propio historial de las últimas gestiones peronistas, marcadas por cambios permanentes en las carteras de Seguridad, una brasa caliente atravesada por crisis profundas como narcoescándalo, acuartelamiento policial, caso Blas Correas, Neonatal y corrupción institucional, Juan Pablo Quinteros resiste al frente del ministerio.
En realidad, más que eso. Es un extrapartidario que pasó de ser un férreo opositor del cordobesismo a convertirse en una de las figuras con mayor proyección dentro del propio oficialismo. Uno de los pocos representantes del Partido Cordobés que salió ileso frente a los cambios de gabinete ejecutados por el gobernador Martín Llaryora; sólo por repasar, Liliana Montero fue descendida a secretaria y a Pedro Dellarossa directamente le disolvieron el cargo por el que lo habían convocado, hoy ya directamente fuera del esquema oficialista.
Quinteros supo contar en Mesa Chica, el streaming de este diario, que Llaryora lo convocó para formar parte de su equipo interesado en las ideas que en materia de la seguridad tenía para la ciudad de Córdoba, expuestas en el marco de la campaña municipal del 2023 cuando el exconcejal se presentó por fuera de Encuentro Vecinal.
“El señor de los rodillos” (como lo llamaba a Llaryora con tono crítico) finalmente lo sumó al gabinete transversal, lo sostuvo al frente de una de las áreas más sensibles de la gestión, lo convirtió en la cara de la ofensiva contra la seguridad y lo respalda -incluso- cuando la presión política opositora aumenta.
Por su pasado juecista y el alto perfil, el ministro se convirtió desde el minuto cero en un blanco permanente de críticas y de reiterados pedidos de renuncia.
Pese a ello, con un estilo particular, de alta exposición pública y mediática, confrontativo y hasta con una cuota de histrionismo, el ministro supo ganarse la confianza y banca del gobernador quien le valora, además, su capacidad de comunicar la gestión política; un activo que no encuentra en todos sus funcionarios. Para Quinteros, sobrevivir también es construir poder dentro de un oficialismo que alimenta las especulaciones sobre una eventual candidatura capitalina.
Sin embargo, ese crecimiento no rebota con el mismo entusiasmo en todo el peronismo. Dentro del propio gabinete lo miran con desconfianza, algunos de sus pares le achacan fuego cruzado y mientras más se fortalece la relación con el jefe político, más ruido genera su posicionamiento.
Por ahora, las advertencias se lanzan en el plano de lo privado: hay dirigentes de alto rango en el Gobierno que advierten sobre las dificultades que generaría trabajar por la candidatura de un exjuecista y viejo opositor al cordobesismo. Aun cuando el peronismo viene mostrando una estrategia electoral más pragmática que partidaria, para algunos funcionarios y dirigentes Quinteros se auto percibe posible candidato pero sus chances reales son pocos, dicen.
El escenario en Capital está muy abierto todavía. Mientras el gobernador apalanca desde la Provincia la gestión municipal en clave de su plan reeleccionista para el 2027, habilita el juego a ciertos nombres que dicen tener vocación de suceder a Daniel Passerini. Llegado el momento, quién este mejor posicionado será el elegido. Por ahora, el ministro de Seguridad tiene luz verde para jugar.
Operativo “exitoso”
En las últimas horas, Quinteros volvió a ocupar el centro de la agenda a partir de un nuevo operativo de seguridad para los festejos post partido Argentina – Suiza. Dijo que más de 20.000 personas se concentraron en el centro de la ciudad para celebrar “y la inmensa mayoría lo hizo en paz y con responsabilidad”.
El resultado del operativo fueron 6 personas detenidas por distintas contravenciones, ninguna por delitos, el secuestro de más de 1.300 botellas, 16 gazebos de vendedores ambulantes y cuatro parrillas que ocupaban el espacio público. “Cuando la enorme mayoría elige festejar en paz, el Estado tiene la obligación de garantizar el orden y actuar con firmeza frente a los pocos que eligen el camino de la violencia. Mi reconocimiento y mi respaldo absoluto a cada hombre y cada mujer de la Policía de Córdoba que trabajó durante horas con profesionalismo, firmeza y vocación de servicio para cuidar a miles de familias cordobesas. También a la Municipalidad de Córdoba, que una vez más trabajó de manera coordinada para que este operativo fuera posible”, escribió en sus redes sociales el ministro.


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