
Siciliano: "La economía naranja va a crecer porque no se puede reemplazar con IA"
El pasado fin de semana largo, Córdoba vivió un movimiento turístico y económico de carácter histórico, traccionado por una coincidencia de eventos masivos: la final de la Liga Profesional entre Belgrano y River en el estadio Mario Alberto Kempes; el show de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado en Jesús María, y el Festival Nacional del Cuarteto movilizaron a más de 310.000 turistas. El impacto económico consolidado rozó los $80.000 millones de pesos, transformando la fecha en un récord absoluto para el sector comercial, hotelero y gastronómico en los diferentes valles y en la Capital.
Uno de los reflejos más claros de este fenómeno se corporizó en el Aeropuerto Internacional Ambrosio Taravella, donde operaron alrededor de 50 jets privados y vuelos chárter corporativos vinculados al superclásico deportivo.
En tiempos de debate sobre el rol del Estado en materia de impulso del entretenimiento y el turismo masivo, el ministro de Vinculación y Gestión Institucional de la Provincia, Miguel Siciliano, dialogó con Alfil y se diferenció en esta materia del modelo que se pregona desde La Libertad Avanza. El funcionario defendió la rentabilidad social y económica de la denominada “Economía Naranja”.
—¿Qué balance primario realiza en el plano político y de gestión de lo que dejó este fin de semana de altísimo perfil turístico y deportivo en la provincia?
—El fin de semana que pasó termina consagrando en los hechos, de alguna manera, la política pública y la estrategia de la "Economía Naranja" que se viene sosteniendo desde hace mucho tiempo. Tener más de 310 mil turistas y cerca de 80 mil millones de pesos dando vueltas en la provincia es el resultado de una gestión planificada, trabajada y programada en ese sentido. Incluso el resultado deportivo, que termina transformando a Belgrano campeón, jugando de “local” en el Kempes, responde a esa misma lógica. Haber sido elegidos como sede es producto directo de la negociación política del gobernador Llaryora y de la inversión estructural que viene haciendo Córdoba en sus rutas, en la Circunvalación, en la accesibilidad, en la ampliación del propio Kempes y en infraestructura general. Sumale a eso los elementos en materia de seguridad: albergar una final con 60 mil personas en las tribunas sin incidentes graves no es casualidad. Hay una decisión política muy clara; se decidió apostar a la economía que derraman nuestros grandes eventos.
-¿Cree que la gente lo ve a esto, o aún se sigue considerando una erogación innecesaria en tiempos en que la sociedad apostó y aún exige un modelo más vinculado al cuidado de los gastos?
-Es real que fue una política criticada por algunos sectores, incluso algunos legisladores de la oposición salían a los medios a cuestionar cuánto íbamos a gastar en traer esto o aquello. Lo que no entienden es la importancia estratégica de instalar la "Marca Córdoba" a nivel global. Transformar una ciudad y una provincia en un polo turístico urbano lleva muchísimos años; hay una construcción inmensa detrás de un destino.
Este fin de semana, Córdoba estuvo en miles de pantallas de todo el mundo, y lo que pasó vino a reafirmar una línea de trabajo que no para: el fin de semana que viene ya tenemos el Turismo Carretera en el autódromo Cabalén y un partido clave de Copa Argentina. Ahora hay que apuntalar estos eventos e invertir recursos para que Córdoba sea la plaza elegida por los grandes jugadores internacionales. Este año pudimos traer a Los Pumas, al TC, a Las Leonas, partidos de la Copa Argentina, la final de la Liga de fútbol, el tenis profesional o los recitales internacionales de primer nivel... ahí es donde el ciudadano entiende que todo esto no pasa porque sí ni por arte de magia.
—Esta visión que usted describe sobre el rol promotor del Estado provincial en la economía del entretenimiento, ¿se contrapone de manera directa con la mirada de La Libertad Avanza a nivel nacional?
—No lo sé con exactitud en todas sus variables, pero lo que sí es público y es una realidad es que lo he escuchado al presidente Javier Milei decir que esto es un gasto superfluo. Nosotros, por el contrario, venimos haciendo esto desde siempre, es una política de Estado identitaria de nuestra provincia. El Presidente vino en su momento a Jesús María, pero nosotros lo hacemos desde hace tiempo; y ahora estamos viendo y cosechando los resultados palpables de una visión que lleva años sostenidos de inversión.
—Frente a este balance positivo que traza el oficialismo, ¿cuál es el paso siguiente? ¿Qué le falta al modelo para consolidarse?
—Falta profundizar esta política pública para que Córdoba, de manera estratégica, se pueda consolidar aún más en el mapa internacional. Córdoba ya es la capital indiscutida de los grandes espectáculos deportivos y culturales del interior del país; el objetivo ahora es que sea la norma que la Selección Argentina quiera jugar acá. Por eso seguimos haciendo obras, como las nuevas playas de estacionamiento del Kempes, y mantenemos una proyección clara de seguir invirtiendo en infraestructura. Hay muchas economías tradicionales que van a mutar de manera drástica en el corto plazo producto de la robotización y la Inteligencia Artificial. Sin embargo, la Economía Naranja va a crecer sostenidamente porque tiene un componente humano que no se va a poder reemplazar con IA: una máquina no puede suplantar la experiencia de un chef que te prepara la comida en un polo gastronómico serrano ni la mística de un show en vivo.


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