
Nuevos tiempos: el llaryorismo cuidó la reacción por el no anuncio sobre retenciones
Bettina Marengo
En tiempos de acercamiento con el gobierno nacional, la administración de Martín Llaryora reaccionó con un mensaje de baja intensidad al no anuncio sobre retenciones del presidente Javier Milei en su discurso en el acto de inauguración formal de la Exposición Rural de Palermo. Lejos de los planteos a viva voz con reclamos para que finalicen las retenciones a las exportaciones agropecuarias por su impacto directo en la economía del interior provincial, el Ministerio de Bioagroindustria señaló ayer sobre el mensaje presidencial que “había expectativas por anuncios que finalmente no se concretaron, pero más allá de eso esta es la fiesta del campo y estamos muy contentos de acompañar al sector productivo y al campo cordobés". Sergio Busso, titular de la cartera, fue el funcionario provincial que estuvo en la jornada de inauguración, acompañando el acto encabezado por Milei. Llaryora visitó el predio el sábado.
Desde el oficialismo hicieron saber que la lucha del cordobesismo por las retenciones cero para el campo es una bandera no negociable, pero aclararon que ya se sabía por el ministro de Economía, Luis Caputo, que no iba a haber anuncios al respecto más allá del plan de reducción del gravamen dispuesto hasta 2028. Como sea, Nicolás Pino, el titular de la entidad anfitriona, la Sociedad Rural Argentina, pidió que “de una vez y para siempre, por ley”, se eliminen los derechos de exportación al agro. Milei condicionó esa decisión al crecimiento de sectores beneficiados por el RIGI y el Super RIGI, como el minero y el energético. ”El crecimiento de esos sectores financiará la quita de retenciones y el verdadero empoderamiento del campo en las próximas décadas”, manifestó. El equilibrio fiscal ante todo y el Panal no quiso aprovechar la oportunidad del reclamo.
Ni Llaryora, ni el diputado Juan Schiaretti, de larga tradición anti retenciones, expresaron disidencias sobre la postergación, en un momento donde el Panal está negociando con la Casa Rosada algo más que la efectivización de los adelantos de coparticipación y los ATN. Tampoco hubo quejas cordobesistas por la tensión que Milei instaló con Brasil, un país clave para la industria automotriz cordobesa.
En el paquete que Diego Santilli conversa con Llaryora y con su homólogo, el jefe de Gabinete Manuel Calvo, también están los avales nacionales para la toma de deuda con destino a la Municipalidad de Córdoba, que estarían supeditados al acompañamiento de los diputados y la senadora nacionales por Córdoba a leyes como la de tierras y propiedad privada, que viene fracasando en la cámara alta por falta de acuerdo.
Con todo por escribirse en materia electoral entre Córdoba y los hermanos Javier y Karina, para el llaryorismo no es momento de ruidos con la Nación. ¿La bandera del campo hoy no vale como antes? Más allá de los dichos de Pino, los exponentes del sector rural no solo siguen apostando fuertemente por el modelo de Milei sino que en muchos casos enfocaron sus reclamos a la presión impositiva de las provincias.
En su posteo del sábado, cuando recorrió Palermo junto a Busso, Llaryora tampoco mencionó lo que otrora fue el principal caballito de batalla del cordobesismo. El mandatario cordobés prefirió mencionar el acompañamiento a los productores de la provincia y destacar los logros del sector, todo con el lema de campaña #HacerparaCrecer que ayer volvió a utilizar en X para promocionar obras de infraestructura, servicios y programas “que mejoran la vida de nuestra gente” en momentos donde “muchos frenan las inversiones”.
Llaryora va recibir este martes en San Francisco a sus colegas de Santa Fe, Maximiliano Pullaro y de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, tal como lo adelantó la semana pasada el diario Alfil, para la inauguración de la sede cordobesa de la Región Centro. El Gobierno promete agenda institucional pero seguramente se colarán cuestiones productivas y vinculadas a las obras viales que son de incumbencia nacional y provincial. La semana del mandamás cordobés va a continuar con recorridas, miércoles y jueves, por el norte provincial, ya en pleno trajín de precampaña electoral. El viernes volverá a la Capital. En el medio, siguen pendientes otras decisiones. Una es el nombre del nuevo ministro de Industria, lugar de no muy buenas noticias últimamente, para el que volvió a sonar el legislador Juan Manuel Llamosas si el plan A, un representante del sector, no marcha. Otra es la situación en la Justicia provincial, y concretamente en el Ministerio Público Fiscal, donde el malestar interno con el nuevo Fiscal General, Carlos Lezcano, trascendió los muros. Con una jubilación en suspenso para asumir el cargo, el llaryorismo parece no tener decidido aún cómo proceder con el funcionario puesto inicialmente para cinco años, pero que ahora deslizan que “no se acomoda” en su rol.



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