
Consejo de la Magistratura: una elección con clima de 2027
Carolina Biedermann
La elección de representantes del estamento Abogados en el Consejo de la Magistratura de la Nación, de este martes 20 de octubre, terminó convirtiéndose en Córdoba en una elección de alto voltaje político. Con la mirada puesta en 2027, distintos sectores encontraron en una elección profesional una oportunidad para mostrar estructuras, vínculos y tensiones subcutáneas de la política local. Lo llamativo de esta elección es la dimensión que adquirió. Se trata de una competencia que, en términos institucionales, tiene un objetivo de nicho de poder pero no es masiva. Lo que se juega en Córdoba es la renovación de cuatro lugares del estamento de abogados en el organismo encargado, entre otras funciones, de intervenir en la selección y disciplina de magistrados federales. ¿Es importante? Si. Pero de muy poco interés para el ciudadano común, incluso para el abogado litigante local, alejado de la justicia Federal.
Sin embargo, la campaña tuvo un despliegue que poco se pareció al de una elección sectorial. Recorridas por el interior, reuniones políticas, dirigentes de primera línea involucrados, y dos cierres de campaña consecutivos terminaron de confirmar que, detrás de las candidaturas, también se están disputando espacios de influencia.
El jueves fue el turno de la Lista 1, Abogacía Federal, el armado nacional que tiene como principal protagonista a Diego Molea y que en Córdoba encontró un fuerte respaldo del llaryorismo. Con Juan Manuel Aráoz, como el referente principal, el espacio reunió a más de 500 personas en el auditorio Luis Gagliano, donde confluyeron referentes de la abogacía y dirigentes vinculados al oficialismo cordobés.
El viernes fue el turno de la Lista 3, Unidad en Defensa de la Abogacía, que eligió la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba para su cierre de gran despliegue. Allí, Eduardo Bittar, presidente del Colegio de Abogados de Córdoba, compartió protagonismo con Alberto Biglieri y Ricardo Gil Lavedra, uno de los principales impulsores nacionales del espacio.
El llaryorismo, el radicalismo y las diferencias internas
Aunque cuatro listas competirán a nivel nacional, en Córdoba la disputa política quedó concentrada principalmente entre los armados de Molea y Gil Lavedra, pero con alto perfil público de Eduardo Bittar. El oficialismo provincial se involucró de lleno en el respaldo a Aráoz, funcionario de confianza de Martín Llaryora.
Del otro lado, la candidatura de Bittar y Biglieri, encontraron acompañamiento y respaldo en sectores del radicalismo, contando con dirigentes como Marcos Ferrer (de linea directa con Emiliano Yacobitti y con Daniel Angelici), Alejandra Ferrero y aliado a De Loredo. El apoyo explícito dejó expuesto el posicionamiento de una parte de la UCR cordobesa, mientras otra parte de los radicales se mantuvieron al margen de esta partida. Pero quizás, el capítulo más interesante de esta elección no esté exclusivamente en la competencia entre listas, sino en el distanciamiento de Bittar, y el distanciamiento, al menos en esta jugada, del peronismo cordobés.
La elección de este martes posicionará a los actores en un nuevo lugar, dentro del tablero. Si tendrá consecuencias en el 2027, dependerá de las conversaciones que los operadores de estos movimientos prometieron tener, del miércoles en adelante .


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