Accastello reclama a Nación la transferencia de 80 viviendas paralizadas para que Villa María las concrete
Por: Florencia Coria
El intendente Eduardo Accastello se encuentra en Buenos Aires gestionando ante el gobierno nacional la transferencia de terrenos municipales donde estaba prevista la construcción de 80 viviendas, un proyecto que Nación ha paralizado y que ahora el municipio pretende retomar con apoyo provincial.
“Lo único que le estoy pidiendo a Nación es que me autorice que, en estos terrenos municipales, donde ellos abandonaron una obra para 80 familias, nos la transfieran a la ciudad para que nosotros la podamos continuar”, explicó.
Un reclamo por los villamarienses
La gestión del intendente se enmarca en una estrategia más amplia de recuperación de proyectos habitacionales que involucra no solo las 80 viviendas mencionadas, sino también 600 terrenos ubicados en el lote que se extiende hacia la calle Buenos Aires.
“Le pido a Nación simplemente que nos transfiera lo que ellos no van a hacer, para que lo terminemos con la provincia. Pero ni eso hacen”, expresó Accastello con dureza hacia la política de abandono del gobierno nacional.
La construcción como resistencia al modelo nacional
Esta confrontación se produce en el marco de un período de intensa actividad constructiva en Villa María, donde la administración municipal ha impulsado numerosos proyectos de infraestructura y desarrollo urbano que han posicionado a la ciudad como referente en transformación urbana de la región, contrastando marcadamente con el desmantelamiento de políticas públicas que caracteriza al gobierno libertario.
El planteo de Accastello refleja la resistencia de los municipios del interior ante el abandono sistemático de la política habitacional nacional. Una situación que se replica en diversas administraciones locales, donde los intendentes buscan alternativas para sostener políticas públicas que el gobierno de Milei ha discontinuado como parte de su ajuste estructural.
La gestión del intendente ante Nación busca destrabar una situación que afecta no solo a las 80 viviendas, sino también a dos jardines maternales y el anillo norte de la circunvalación, todas obras nacionales paralizadas.
“Por eso el gobernador Llaryora, al igual que Schiaretti, piensa siempre en el desarrollo del interior, nos acompaña y nosotros también lo acompañamos”, señaló Accastello, marcando las diferencias entre el modelo provincial y nacional en un claro ejemplo de la tensión federalista que caracteriza la actual administración y su conflicto permanente con provincias y municipios no alineados.