Opositores y oficialistas, igual de intrigados por el Presupuesto Municipal
Por Felipe Osman
El Presupuesto Municipal todavía se encuentra bajo construcción en el Palacio 6 de Julio, donde hasta ayer se pulían los últimos detalles. Hoy, en principio, será presentando a las autoridades de la Comisión de Economía del Concejo Deliberante. Y mañana, a primera hora, entrará al Legislativo Municipal para que pueda comenzar a tratarse la semana próxima.
Tan ajustados son los tiempos, que se espera que el proyecto ingrese y cobre automáticamente estado parlamentario en la sesión del jueves, para ser girado ese mismo día a la Comisión de Economía, que por reglamento debe ser convocada con 24 horas de antelación. Siendo viernes y lunes feriado, la convocatoria será para el martes al mediodía.
A partir de allí, el Paquete Económico, integrado por el Presupuesto, la Ordenanza Tarifaria y el Código Tributario, pasarán de la comisión al recinto para su aprobación en primera lectura; luego, a consideración de la Audiencia Pública que prevé la Carta Orgánica; y finalmente hará su segundo paso por la comisión y el recinto. Para completar todo ese itinerario, el viceintendente Javier Pretto decretó a fines de octubre la prórroga de las sesiones ordinarias hasta el 30 de diciembre.
En la oposición, el clima ya es tenso incluso antes de la entrada del proyecto. El oficialismo rechazó una iniciativa de los bloques opositores para que el Paquete Económico sea presentado en formato digital de hojas de cálculo (léase, que manden el Excel), y el oficialismo lo rechazó sin motivo aparente. Es evidente que procesar las más de 700 páginas que integran el Presupuesto sería mucho más ágil y sencillo si las bancadas opositoras pudieran valerse de herramientas informáticas que el oficialismo les niega, aún cuando facilitarlo no generaría ningún esfuerzo adicional. Al contrario. Esta molestia se suma a la de cada año, por la exigua antelación con la que el proyecto es girado.
Las bancadas minoritarias imaginan que el Palacio 6 de Julio intentará replicar el golpe de efecto que buscó el Centro Cívico al anunciar un recorte de impuestos calificado de “histórico” por el propio oficialismo. El año pasado, por caso, el intendente anunció, junto al Presupuesto, la eliminación de más de 100 tasas. Una suerte de réplica de la llamada Ley Hojarasca a nivel nacional. La gravitación de estas tasas era prácticamente nula en los ingresos del municipio, pero el golpe de efecto fue significativo.
Por lo demás, la lente de la oposición estará puesta en la actualización de Comercio e Industria y el Inmobiliario Urbano, tributos que constituyen la base de los ingresos propios del municipio y que la oposición, entiende, no podrán actualizarse por encima del IPC proyectado.
Pero mientras la expectativa de las bancadas minoritarias es grande, la de los concejales del propio oficialismo es todavía mayor.
Passerini ha prometido un Presupuesto capaz de interpretar “el signo de los tiempos”, ha deslizado que habrá recortes y reordenamiento en la estructura orgánica del municipio, y hasta ha hablado de la posibilidad de volver a utilizar la herramienta de las pasividades anticipadas. Todo este cóctel, y particularmente el reordenamiento de la estructura, es de gran interés para los propios, que no saben si quedarán alcanzados por los daños colaterales del ajuste.
Estas ansiedades, trascartón, se mezclan con otras. Desde hace semanas pululan decenas de versiones de cambios de nombres en la Municipalidad, con las consabidas tensiones Panal-Palacio 6 de Julio como telón de fondo. Las últimas hablan del hipotético regreso de Victoria Flores y Marcelo Rodio al esquema municipal. En el segundo tramo de la gestión Passerini. Cuándo se debe licitar los servicios de recolección y transporte.