Cultura Por: Víctor Ramés19 de enero de 2026

CORDOBERS | Caras y caretas cordobesas

Por Víctor Ramés
cordobers@gmail.com

 

Dos momentos de Lugones en 1927: uno como autor reeditado, y otro como parte de un banquete entre artistas, periodistas e intelectuales, donde no podía pasar desapercibido, aunque más no fuera por un rato.

 

Construyendo a Leopoldo Lugones (Decimoctava parte)

Debido a la reedición en 1926, por Edición Gleizer del “Lunario Sentimental” de Lugones cuya primera edición databa de 1909, la sección de críticas literarias de Caras y Caretas – la escribía Raúl P. Osorio- le dedicaba en marzo de 1927 un tercio de la página a este relanzamiento. Los otros dos tercios estaban dedicados a la novela “El empresario del genio” de Carlos Alberto Leumann y al libro de poeta y escritor catamarqueño Luis Franco, “Los hijos del Llastay”.

El comentario suscita la propia inspiración del crítico, transmitiendo los efectos poéticos de la aparición del Lunario más de quince años atrás, la significación de esa lectura para los poetas de aquella generación. Dialoga en las primeras líneas con las de Lugones en el prólogo, cuando divide a la gente práctica de la poética:

 

“Lunario Sentimental por Leopoldo Lugones

Una noche de 1909 se elevó sobre el estuario una nueva luna llena. Venía a señalar el fin del ‘tiempo en que era necesario pedir permiso a la gente práctica para escribir versos’. Y asombró a la gente poética, que convirtióse en gente práctica, en esa gente práctica que ‘ha decidido tolerar nuestro capricho’. Era una luna extraña manejada por modo malabarístico; era una luna convertida en mil imágenes de lunas que se confundían casi en un círculo luminoso, pirotécnico. Pierrot hecho juglar de Nuestra Señora la Iuna no trabajaría tan hábilmente. Discutido, entendido, adivinado en su ironía rara, en su sentimentalidad desconcertante, el volumen fué desapareciendo, infiltrándose, hasta casi desaparecer. Y tornóse en semilla de versos, de consonantes, de ideas; dio nuevos vigores a la juventud lunática y sentimental que escande y rima. Y fué doblemente raro: por la calidad y por la cantidad. Ahora resucita sobre el horizonte aquella nueva luna llena. Saludemos su segundo plenilunio:
‘Ave Malis stella.’
Danos tu dulce mal".

Apegados aún al semanario de hojas pasar, reaparece Lugones en “Caras”, en la foto y en la lista de asistentes a un banquete ofrecido a Juan Pablo Echagüe, tal vez el crítico teatral argentino más destacado de la época, quien partía hacia Europa y lo despedían numerosos amigos del ambiente artístico e intelectual. Al publicarse la fotografía y su nota al pie en el semanario, el 11 de junio de 1927, Echagüe había tomado el vapor una semana atrás. Va el texto:

 

“Banquete ofrecido a don Juan Pablo Echagüe

sentados, de izquierda a derecha: don Juan Pablo Echagiie, don Luis Mitre, don Ángel L. Sojo y don Juan Carlos Alonso. De izquierda a derecha, de pie: don Alberto Julián Martínez, don Arturo Cancela, don Héctor Quesada (h.), don Ernesto Rodríguez, don Enrique García Velloso, don Jorge Cabral, don Leopoldo Lugones, don Rodolfo Franco, don José André, don Tito L. Arata, don Joaquín de Vedia y don Enrique Diosdado. El obsequiado, conocido hombre de letras y reputado crítico, fué objeto de expresivas demostraciones de simpatía durante la cálida y amena reunión ofrecida por don Enríque García Velloso. Desde Europa don Juan Pablo Echagüe nos enviará sus impresiones artísticas, las cuales no dudamos, dada su autoridad en la materia, serán altamente valoradas por nuestros lectores.”

Echagüe, que firmaba sus críticas escénicas como “Jean Paul”, se había ya hecho un lugar en el ambiente parisino de artistas y autores, y en la oportunidad cuyo banquete refleja “Caras” - obsequiado por un gran amigo de Echagüe como era el dramaturgo García Velloso- el viaje del crítico obedecía a un encargo del Ministerio de Instrucción Pública que lo enviaba a estudiar las bases y planes de los conservatorios de arte, y para estrechar lazos culturales con la Societé des Americanistes de París y con la Academia de Historia de Madrid (según indicaba Juan José de Urquiza en un artículo de 1962).
Si alguien siente curiosidad por los detalles de aquel banquete ofrecido por García Velloso -quien había invitado a “los viejos amigos de la prensa y de nuestros círculos literarios, artísticos y sociales” al salón del Hotel España- he aquí algunas líneas del artículo mencionado, donde por un instante sobresale Lugones, nuestro hombre:

“De más está decir que se hizo durante la comida derroche de sprit; no decayendo ni un instante el buen humor, que es característico en el obsequiante. Los diversos temas de palpitante actualidad, desarrollados entre plato y plato, dieron motivo a admirables controversias entre Leopoldo Lugones y Joaquín de Vedia, habiendo alguien señalado la pena de no haber podido reproducir taquigráficamente frases y conceptos, que eran verdaderas sentencias. Un brindis colectivo por la felicidad de Jean Paul y por sus futuros éxitos en las agradables tareas que lleva al viejo mundo dio fin a la comida. De sobremesa continuó la tertulia en una sala del hotel; el maestro José André hizo -a pedido de su auditorio- una explicación técnica de las modificaciones realizadas en el Himno Nacional, en cuya labor ha colaborado tan eficientemente.”

Dos referencias: la palabra sprit, término francés que enuncia el buen “espíritu” reinante; y por otro lado el cambio adoptado para la interpretación oficial del Himno Nacional, según uno de los miembros de la comisión nombrada en 1924 por el presidente Marcelo Torcuato de Alvear, abocada a elaborar una versión única del Himno en términos musicales, lo que le tomó a los expertos tres años de investigación y discusión. La versión definitiva se hizo en base a un manuscrito original de Blas Parera existente en el Museo Histórico Nacional y en la intervención musical llevada a cabo por el maestro Juan Pedro Esnaola.

De digresión en digresión vamos llegando al fin de estas menciones que aportan sustancia al Lugones del año 1927. Queda para el próximo capítulo información pendiente de ese año.

 

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