Provincial Por: Javier Boher19 de enero de 2026

Domó Milei

La euforia libertaria por la visita presidencial a Jesús María es excesiva si se tienen en cuenta todas las variables involucradas.

Por Javier Boher 

rjboher@gmail.com

El viernes estuvo Javier Milei en Jesús María y fue un evento que superó todas las expectativas (de propios y extraños). A lo largo de la semana la visita había dado que hablar, con políticos y periodistas de distinto calibre opinando sobre el tema.

Nadie esperaba que fuese tanta gente (a pesar de que el Chaqueño Palavecino es un número muy popular y convocante) ni que el apoyo al presidente fuese tan explícito. Quizás algunos que todavía tratan de encontrarle una explicación a los resultados de octubre puedan sacar unas conclusiones a partir de lo que vieron el viernes.

Las multitudes

La movilización de masas es un fenómeno muy especial. En otros tiempos servía para escenificar apoyo popular, pero hoy eso queda reservado a un par de líderes languidecientes. Cada acto de Milei junta muy poca gente, pero a la luz de lo que pasó en Jesús María eso parece no ser indicador de nada.

Las movilizaciones son un termómetro cuando son espontáneas, porque reflejan un estado de ánimo antes que un aparato, el que debe crecer cuando cae el apoyo popular. Así, las marchas se ven más artificiales cuando más se quiere demostrar que la gente acompaña genuinamente.

Lo opuesto también puede ser cierto: el hecho de que la gente apoye genuinamente en los actos o eventos públicos no significa que ese apoyo sea para siempre o representativo de la realidad. Pensemos en qué distinto podría ser un acto de Cristina Kirchner en Jesús María o en La Matanza (o en el mismo festival de Cosquín, para no irnos tan lejos) y vemos que podríamos sacar conclusiones diametralmente opuestas respecto a un evento esencialmente igual.

Mi papá siempre me decía que me imaginé siendo Perón y saliendo al balcón de la Casa Rosada: “ves un millón de tipos que gritan tu nombre. A la semana siguiente querés que haya dos millones, no 500.000”. Ese es el autoengaño en el que puede caer un político que confía en que puede tener un diálogo directo con las masas, quedar condicionado a tomar decisiones que no contradigan la voluntad de los que están dispuestos a llenar una plaza para corear su nombre. Con otro ejemplo nacional queda claro: Galtieri vivió en carne propia la volatilidad de las masas, a pesar de haberse envalentonado el día que la gente se congregó a favor de la ocupación de Malvinas.

El lugar

La ciudad de Jesús María es uno de los lugares más antikirchneristas del país. A pesar de que su economía gira en torno al campo, no todo es agricultura o ganadería, sino también industria y servicios. El aglomerado con Colonia Caroya y Sinsacate es clave para el norte de la provincia, no solo por la actividad agropecuaria, sino como nodo logístico y centro político. 

El festival lleva muchísimos años desarrollándose, con un nivel de crecimiento enorme en la última década. Recuerdo de chico que fuimos una noche de Horacio Guarany y el lugar estaba colapsado: todavía no existía ninguna platea, que hoy casi completan una segunda bandeja a modo estadio. Siempre hubo espíritu festivo y pocos problemas, a pesar del elevado consumo de alcohol. Quizás desde la pandemia han cambiado el perfil de los artistas y de los asistentes, lo que ha generado situaciones que antes no se veían, pero el tono general sigue siendo el de ir a pasar un buen rato.

Así, la ciudad de Jesús María es un espacio netamente antikirchnerista y allí se realiza un festival fuertemente antikirchnerista, que llegó a ver protestas de organizaciones que defienden los derechos de los animales y aborrecen las tradiciones populares del campo.

El marco de la visita, entonces, ayudó mucho a Milei.

El artista 

El Chaqueño Palavecino es un artista popular más reconocido por su llegada a la gente que por sus dotes artísticas, aunque eso no le impidió hacer una gran carrera que le llevó de ser chofer de larga distancia al número fuerte de todos los festivales. Ese recorrido de progreso personal lo convirtió en objeto de rechazo por parte del progresismo, que cree ver en la riqueza (ajena) un motivo de crítica. De ese modo, el Chaqueño ganó lo suficiente para vivir bien, pero no puede darse los gustos para no ofender a los catadores de valores populares. “Desclasado” es la palabra que tanto les gusta usar para eso.

Hace unos años se lo llevó puesto la marea verde, cuando una periodista lo denunció por haberla piropeado. Quizás estuvo fuera de lugar, pero el nivel de agresividad con el que lo atacaron seguramente sembró en él la idea de que las cosas no iban bien por ahí. No tengo la certeza de que sea mileísta, pero seguramente debe opinar sobre política de manera muy diferente a Peteco Carabajal, el guardián folklórico del kirchnerismo hardcore que criticó desde el escenario a la vicepresidenta Villarruel cuando la gente manifestaba su apoyo.

Las conclusiones 

Indudablemente que Milei y los suyos sabían que Jesús María es el lugar en el que podría encontrar su pico de apoyo, porque es un festival en una ciudad y una provincia muy antikirchneristas. Además la gente estaba alegre después de unas copas de más, viendo al artista que había elegido, de vacaciones o a la puerta del fin de semana. 

Seguramente para Milei esto sea un mimo al alma o una caricia para el autoestima, pero no lo debe confundir con apoyo absoluto e irrestricto. Las mayorías son fluctuantes y los apoyos son frágiles, así que los que hoy te aman mañana te pueden odiar.

Quizás lo más importante sea el efecto que va a generar en los que quisieron antagonizar desde el cordobesismo. Si ya se venían subiendo a la ola libertaria, ahora solo queda prepararse para verlos retomando la agenda liberal delasotista que quedó enterrada por el 2001. Veremos si a la nueva guardia joven le copa la idea.

Te puede interesar

Equipo renovado y paraguas diplomático con Milei hasta diciembre

Calvo como jefe de Gabinete con funciones del Ministerio de Gobierno y de otras carteras subsumidas (como adelantó Alfil) no sería la única novedad en el esquema de Llaryora. ¿Eduardo Accastello vuelve a Industria? El villamariense suena como parte de una estrategia del sanfrancisqueño de integrar cuadros del PJ para el posterior armado de la grilla de candidaturas del 2027.
 

La metáfora mundialista del cordobesismo

Si algo dejó este Mundial es la imagen de un equipo inquebrantable, que encuentra su mejor versión en la adversidad y que puede dar vuelta resultados en los últimos minutos. Ese es el “fuego sagrado” que busca el cordobesismo, que perdió el control del relato, pero que apuesta fuerte por recuperarlo. 

Con el envío de fondos de Nación, gremios reabren la disputa por las jubilaciones

El anticipo de coparticipación enviado por Milei trajo alivio financiero al gobierno de Llaryora, pero reabrió una disputa con los gremios estatales que vuelven a endurecer su presión para exigir el fin del ajuste previsional. 

Del Mundial a la interna: el radicalismo cordobés sale de la pausa

Mientras el país seguía la Copa del Mundo, la UCR acumuló tensión interna, perdió la batalla por la prórroga partidaria y abrió una carrera por el control del partido. Con el Mundial terminado, De Loredo acelera las recorridas por el interior.

Mendiolaza impulsa una intervención integral en Barrio El Talar

La Municipalidad de Mendiolaza puso en marcha un importante plan de intervención integral en Barrio El Talar, con obras destinadas a mejorar la infraestructura urbana, reforzar la seguridad y renovar los espacios públicos.

Rambaldi invitó a Llaryora a hacer historia

El intendente de La Calera publicó en X un recorte periodístico de 1964 en el que los vecinos ya reclamaban un nuevo servicio de transporte hacia Córdoba, y convocó al gobernador Martín Llaryora a resolver una demanda que lleva más de seis décadas sin respuesta.