Negri, el ERSeP y el costo Córdoba
Por Carolina Biedermann
Después de un tiempo alejado de la función pública, Juan Negri empezó su gestión como vocal del Ente Regulador de los Servicios Públicos (Ersep), enfocado en volver a poner al organismo en el centro de la escena política y hacerlo desde un concepto simple pero incómodo para el oficialismo de la provincia de Córdoba. Tomó como eje de su gestión y comunicación: “El costo Córdoba”.
En las últimas semanas, el dirigente radical volvió a poner en escena, el debate sobre la función del ERSeP, organismo creado en la primera gestión del ex gobernador José Manuel De la Sota. Esta entidad siempre fue muy criticada por la oposición porque, según remarcan, nunca dejó de funcionar como “la escribanía” que aprueba aumentos sin observaciones.
Con temas a tratar como el valor económico del servicio de agua potable en la capital cordobesa, y ahora cuestionar el arancel de la energía eléctrica, logró que se le vuelva a dar visibilidad pública y agenda mediática al tema. Pero el desafío que se le viene por delante es que la política tome nota y el debate logre escalar a la política, para que la preocupación de un salto a la acción y se alcance el impacto concreto a la vida cotidiana y al bolsillo de los cordobeses.
El Ente es una vidriera para el opositor que sepa aprovecharla. Negri eligió hablar de tarifas, de costos y de un esquema de sobrecargos que, según su diagnóstico, explica por qué es caro vivir en Córdoba. Su conclusión es porque la provincia paga el servicio de agua, energía eléctrica y peajes, más caros del país.
Tanto en la EPEC como en Aguas Cordobesas, remarca que se pagan tasas de servicios acoplados a las facturas, que rondan el 10% extra por sobre el costo de consumo. Sumado a esto, ambos servicios pagan IVA. Esta combinación, según destaca, termina empujando hacia arriba el costo final que paga el usuario.
Sobre el servicio de agua, le suma el vencimiento del contrato que tiene la entidad proveedora ser servicio con la municipalidad, y abre interrogantes sobre el rol que deberá asumir la ciudad capital, y la posibilidad de una eventual tercerización o bien, que el propio Palacio 6 de Julio se haga cargo de gestionar el servicio.
El estado del transporte interurbano es otro de los focos: la flota cayó al 30%, con unidades que superan los diez años de antigüedad, un escenario que, según Negri, le devuelve al ente un rol activo de control y exigencia. A eso se suma la aplicación de la ley de energía eléctrica, una herramienta que promete abrir otro frente de discusión.
La receta que hoy aplica Negri, es la que usó hace doce años atrás el ministro de seguridad Juan Pablo Quinteros cuando cumplía el mismo rol en el organismo, pero como representante del Frente Cìvico. En el año 2010, Quinteros llegó a pedir la renuncia de quien era por aquel entonces presidente de Epec, y tomó como bandera de gestión, el reclamo por el valor del agua y sus altos costos.
En este marco, el vocal radical apuesta a sacar los temas a la calle con propuestas concretas y viajar al interior en donde el mundo del cooperativismo de servicios públicos presenta también sus demandas, y una realidad muy distinta a la que se acostumbra en la capital.