En Córdoba, Milei abrazó a Adorni y apeló otra vez al manual anti K
Javier Milei pasó brevemente por la Bolsa de Comercio de Córdoba con un discurso que repitió el manual libertario, donde no mencionó los escándalos de corrupción que envuelven a su gobierno, admitió que la inflación “es alta” pero prometió que bajará en el futuro, atacó a los ambientalistas que piden límites a la explotación minera y a la ley de Glaciares y dijo que visita a las provincias para “agradecer” el apoyo recibido en las elecciones legislativas de octubre.
El jefe de la Casa Rosada viajó a esta ciudad junto a su hermana, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ambos en la mira pública por el escándalo de la critpo #Libra, en el caso de la primera, y por el uso indebido del avión presidencial y por vuelos no declarados en avión privado, el segundo.
Unos minutos antes de la exposición, Milei abrazó a Adorni ante todo el público, pese a que habían llegado juntos al auditorio de la Bolsa, en un gesto de apoyo que confirma que el gobierno no le soltará la mano a su principal vocero. Al finalizar, la comitiva presidencial se retiró sin contacto con la prensa y casi sin margen para dialogar con los anfitriones. De cualquier manera, el aplausómetro lució en niveles más bajos que en otras presentaciones de Milei en el mismo lugar, aunque el empresario Manuel Tagle, presidente de la entidad anfitriona, lo presentó con un discurso de respaldo irrestricto que tuvo que acelerar al final porque el mandatario lo apuró al acercarse al estrado a hablar.
El titular del Ejecutivo volvió a dirigirse a los convencidos. Retomó la senda de la polarización extrema con el kirchnerismo que mostró en la asamblea legislativa del 1 de marzo. Tuvo éxito porque los párrafos anti K fueron los más aplaudidos por el auditorio integrado por empresarios, dirigentes de empresas e instituciones, dirigentes libertarios casi con asistencia perfecta y un grupo de funcionarios del gobierno provincial y municipal que representaron al gobernador Martín Llaryora, ausente por estar en Buenos Aires, y al intendente Daniel Passerini. Los cordobesistas lucieron incómodos, tal vez por el concepto de justicia social como “robo”, o porque el locutor de Presidencia no leyó los nombres de la vicegobernadora Myriam Prunotto, a cargo del Ejecutivo y sentada por lo tanto en la mesa principal del evento, y del viceintendente Javier Pretto, a quienes sólo mencionó por sus cargos. Como sea, el cordobesismo se mantuvo fiel a su decisión de no comentar los recientes escándalos de La Libertad Avanza. Del Gabinete provincial, el Panal mandó al ministro de Gobierno, Manuel Calvo, y a su par de Vinculación, Miguel Siciliano.
Sin anuncios y con compromiso para sostener el superávit fiscal (otro momento aplaudido en el auditorio), Milei repitió durante casi una hora y media el ritual de la clase de economía teórica salpicada de citas y teoremas. Prometió convertir a la Argentina en el país “más libre del mundo” y ponderó la apertura económica irrestricta, pero reclamó a los ahorristas que saquen “los dólares del colchón para volcarlos en el sector financiero y que eso genere rentabilidad". La misma preocupación que viene admitiendo el ministro de Economía Luis Caputo.
Atrincherado contra el kirchnerismo y el “socialismo”, Milei no mencionó a Llaryora ni dijo nada sobre la posibilidad de disputar el gobierno de la provincia en 2027. El mes que viene Diputados va a debatir la ley de Glaciares y el debate atraviesa transversalmente todos los sectores, incluido el cordobesista, pero el oficialismo nacional va a intentar sacar la ley tal como vino del Senado y para eso necesitará los votos del sanfrancisqueño. En la sala estaba el jefe del bloque libertario en Diputados y referente violeta en Córdoba, Gabriel Bornoroni, que ya adelantó que el Presidente va a jugar para ganar en Córdoba el año que viene. Su candidatura es una posibilidad. En mesas separadas, el senador Luis Juez y el exdiputado nacional Rodrigo de Loredo, que el sábado ratificó su decisión de ser candidato a gobernador por un frente anti Llaryora al que le pidió internas abiertas. No hubo contactos en la Bolsa entre los referentes opositores, y de hecho Juez ironizó sobre el acto del radical en Quality al afirmar que no tiene edad para asistir a una fiesta electrónica, en alusión a la estética y el estilo del evento de De Loredo.
Recién llegado de Washington, Llaryora estuvo en Buenos Aires junto al ministro de Comunicación, Daniel Pastore y el de Economía, Guillermo Acosta. Se reunió con directivos del Banco de Inversiones de Europa y más tarde fue a la embajada de Kuwait, un país que a través del Fondo Kuwaití para el Desarrollo Económico Árabe financió los gasoducto troncales y otras megaobras del gobierno de Juan Schiaretti.