Rechazo docente y 48 horas de paro (exigen desvincular paritaria y recaudación)
El sindicato que nuclea a los docentes de Córdoba reunió ayer su Asamblea Provincial y rechazó la segunda propuesta del Centro Cívico, que, en rigor, ya había naufragado el viernes de la semana pasada, en las asambleas departamentales, donde se vio reflejado el mandato de cada centro educativo.
Junto al rechazo, la UEPC definió un paro de 48 horas, que tendrá lugar miércoles y jueves de esta semana (y una movilización durante la primera jornada). Siempre y cuando el ministerio de Trabajo no decrete una conciliación obligatoria; una variante que preocupa a las agrupaciones más combativas del sindicato.
Hacia el final de la asamblea que reunió a los delegados departamentales de toda la provincia, dos mociones entraron en disputa. Una, motorizada por el oficialismo gremial, y otra por las agrupaciones opositoras, cuyo centro de gravedad representa la delegación capitalina. Triunfó la primera por 95 a 34.
El documento final incluyó un paro de 48 horas “continuadas” (una aclaración que buscaba que la medida de fuerza no volviera a fraccionarse como sucedió tras el primer rechazo) pero, a diferencia de la moción que fracasó, no incluye la exigencia de que el Ejecutivo se comprometa a no practicar descuentos por día de paro para llevar a consideración del gremio una nueva propuesta, ni establece un piso nítido de aumento para aceptar discutir una oferta.
En cualquier caso, la Asamblea Provincial sí dio una definición clara: la UEPC exige que los reajustes salariales que siguen a la inflación no estén condicionados a la evolución de la recaudación provincial. En otras palabras, los docentes no aceptarán ser socios en las pérdidas, porque entienden que el nivel salarial actual debe ir indefectiblemente hacia arriba después de la caída que vienen experimentando desde fines de 2023. Lo que no estableció la moción ganadora es qué aumento real debe existir -o si debe existir alguno- para activar, por tercera vez, el pesado mecanismo de consulta del sindicato.
Finalmente, el documento también exige que se garantice el FONID actualizado por IPC a activos y jubilados durante todo el período de la pauta salarial, que la cláusula de revisión sea en septiembre, la eliminación de los descuentos de APROSS, la eliminación de la aplicación del art. 3 de profesionalidad docente por el plazo que dure la paritaria, el blanqueo de las sumas no remunerativas, la suba de las bandas establecidas por la ley de Equidad Jubilatoria hasta que se encuentre una solución definitiva en conjunto con los otros gremios, reclamar una cláusula que garantice que si los otros sindicatos obtienen un incremento superior el mismo beneficie también a los docentes, solicitar la actualización de las asignaciones familiares y exigir la eliminación del diferimiento a jubilados, el pago del 82 por ciento móvil, y la derogación del art. 58 que dispone aporte por doble beneficio, la titularización de cargos en el PIT, las escuelas PROA y otros programas, la jerarquización de los cargos directivos, la suspensión del FOSAET por todo el plazo que dure la paritaria y rechazar que se considere a la educación como “servicio esencial”.
La propuesta rechazada
El ofrecimiento declinado por el gremio incluía: 1) Reajustes salariales mensuales iguales a la inflación desde febrero hasta junio, y limitados a la evolución de la recaudación desde julio hasta enero de 2027. 2) Compensación por el Fondo de Incentivo Docente (eliminado por el Gobierno Nacional) con actualizaciones mensuales iguales a la inflación entre febrero y junio, y limitados por la recaudación entre julio y enero de 2027. 3) Eliminación de los topes del complemento remunerativo (por cargo/hora). 4) Suspensión del Fosaet por todo el plazo de la paritaria. 5) Suspensión de la aplicación del art. 3 del ítem “Profesionalidad Docente”. 6) Cláusula de igual tratamiento para el caso de que otro gremio estatal consiga un mejor acuerdo.