El Concejo sesionó por los 50 años del golpe y hubo fricción con libertarios
El Concejo Deliberante de Río Cuarto llevó adelante la sesión especial N°77 en la Casa de la Memoria, en el marco de la conmemoración del 50° aniversario del golpe de Estado cívico-militar de 1976. La actividad reunió a 18 concejales, autoridades municipales, integrantes de la Comisión Municipal de la Memoria, estudiantes y organizaciones sociales, en una jornada marcada por la reflexión colectiva sobre la historia reciente y el compromiso democrático.
Durante la sesión se trataron distintos expedientes vinculados al Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. La sesión concluyó con la aprobación de una declaración institucional en la que el Concejo reafirmó su compromiso con la democracia, la paz, la justicia y el respeto irrestricto a los derechos humanos, en memoria de las víctimas del terrorismo de Estado. Sin embargo, el eje político de la jornada estuvo atravesado por las críticas al gobierno nacional de Javier Milei en materia de derechos humanos, lo que generó fricciones con el espacio libertario.
Desde el oficialismo local, el presidente del bloque Hacemos Unidos por Río Cuarto, Leandro Carpintero, cuestionó con dureza las políticas nacionales. “No hay motivo presupuestario que justifique vaciar la Secretaría de Derechos Humanos o retirar al Estado argentino de la querella en causas judiciales contra represores, algo que no hace otra cosa que garantizar la impunidad”, señaló. Además, apuntó contra el posicionamiento internacional del presidente, al considerar contradictorio su involucramiento en conflictos externos frente al descompromiso en materia de memoria.
En la misma línea, la concejala Milagros Obregón advirtió que “el negacionismo atenta contra la construcción democrática”, mientras que Ignacio Biga puso en valor el rol histórico de Río Cuarto en la agenda de memoria, incluso durante gestiones radicales.
Desde otros bloques también hubo posicionamientos críticos. El presidente de La Fuerza del Imperio del Sur, Franco Miranda, definió al período iniciado en 1976 como una etapa de “exterminio y terror” y trazó un paralelismo con la actualidad al señalar que “hay derechos que se sacan todos los días”. Antonella Nalli, de Primero Río Cuarto, planteó que la memoria es un “ejercicio diario” en un contexto donde se disputa el sentido de las luchas históricas, en referencia a la “batalla cultural” impulsada por el oficialismo nacional.
En ese marco, también se deslizaron tensiones hacia el interior del arco opositor. La ausencia de intervención del presidente del bloque Primero Río Cuarto, Gabriel Abrile —a quien se vincula con posiciones cercanas a La Libertad Avanza— fue leída como un gesto político en medio de las discusiones internas del espacio. De hecho, la concejal Nalli pareció expresarse en ese sentido al señalar que “frente a un Gobierno nacional aplaudidor de los intereses económicos extranjeros, prefiero posicionarme como orgullosamente radical”.
El contrapunto más marcado llegó desde el concejal juecista Pablo Benítez (Primero Río Cuarto), quien si bien reivindicó la importancia del 24 de marzo y confirmó su participación en la movilización por los 50 años del golpe, centró su discurso en defender la legitimidad del gobierno nacional. “Este Gobierno fue elegido por la gente”, afirmó, en respuesta a las críticas de sus pares al presidente Javier Milei y la sugerida cercanía a sectores que reivindican la Dictadura, en una intervención que buscó equilibrar su posicionamiento entre la agenda de memoria y su cercanía con el ideario libertario.
En tanto, el concejal Mario Lamberghini, del Partido Libertario, se ausentó de la sesión como forma de marcar distancia con la agenda impulsada por la mayoría del cuerpo, en línea con las posturas del oficialismo nacional.