Nacional Por: Javier Boher26 de marzo de 2026

Un voto tan importante como la ONU

La decisión argentina de no acompañar el proyecto de condena a la esclavitud del pasado fue, para muchos, otro acto de crueldad mileista
 

El tema tenía bastante gancho para que lo levanten varios de los que dicen que este es un gobierno cruel e inhumano: en la ONU, Argentina votó en contra de un proyecto de resolución para reconocer el tráfico transatlántico como el crimen más inhumano y persistente de la humanidad. En la misma se establece, además, el problema del colonialismo y una demanda por reparaciones para la población africana y afrodescendiente.

Es difícil saber si efectivamente someten todo a la lógica de las necesidades políticas internas, pero el voto parece obedecer a los aprietos que están pasando con el tema Adorni, uno de los ministros preferidos y el que está en el ojo de la tormenta desde hace días. Argentina votó en línea con Israel y Estados Unidos en un tema que parece no sumarle absolutamente nada en ningún plano, de allí que sea fácil suponer que los aprietos del ministro puedan haber tenido que ver.

Pese a esto, vale la pena detenerse a pensar en la naturaleza misma de la resolución, que pretende que los países occidentales que participaron del tráfico de esclavos pidan disculpas y paguen sus deudas con el resto. La culpa y cobardía europeas quedaron en evidencia por la decisión de abstenerse de acompañar el proyecto, tal vez porque ellos prefieren no agitar las aguas dentro de sus países.

Es interesante ver la lista de países que efectivamente apoyaron la resolución. Allí encontramos a Cuba, China, Rusia, Irán, Kirguistán, Corea del Norte o Guinea Ecuatorial, todos países en los que no existe la libertad o la democracia, sino que son súbditos o vasallos sin derechos humanos. 

En la nueva Guerra Fría que enfrentar a China y Estados Unidos, este tipo de países de la lista aprovechan cuánta causa encuentran para extorsionar emocionalmente a las clases dirigentes occidentales, infectadas con la culpa buenista de los que no han sufrido necesidades a lo largo de su vida. De golpe, los europeos sienten que deben pagar y pedir perdón por cosas de hace más de un siglo (indudablemente graves), mientras son acusados por gobiernos que mantienen presos políticos o persiguen a la disidencia. No hay que dejar de repetir que el régimen iraní mandaba a su gente a matar manifestantes heridos que estaban siendo atendidos en los hospitales o que en China hay campos de concentración para la minoría uigur. Rusia ha secuestrado a más de 100.000 niños ucranianos para rusificarlos en sus orfanatos. En Kirguistán sigue siendo socialmente aceptado el “rapto de la novia”, una práctica por la que secuestran mujeres y las obligan a casarse (lo que hace que sea el país con mayor tasa de suicidio femenino), mientras que en Corea del Norte se condena a toda la familia, por tres generaciones, si se cuestiona al régimen.

Esos son los que se sienten con la altura moral para apuntar el dedo contra occidente, sabiendo que cuentan con el apoyo de grupos como la oposición a Milei, que encuentra en cada acción política del gobierno una forma de hablar de la política de la crueldad. Crueldad es esclavizar gente hoy, cuando es totalmente sabido que está mal. Ofenderse por ese otro pasado es un lujo que países como el nuestro no se pueden dar (especialmente cuando acá se decretó la libertad de vientres antes de declarar la independencia y se eliminó completamente la esclavitud desde la sanción de la Constitución).

La esclavitud sigue existiendo en todo el mundo, incluso en este país, con autoridades de los tres niveles que eligen mirar para otro lado (o participar activamente del negocio, en el peor de los casos). Lo que se vote en la Asamblea General de la ONU por algo que pasó hace siglos es algo muy poco importante frente a esa realidad.

 

Te puede interesar

La magia de la genialidad

Nadie podía imaginar hace medio siglo que la Selección Argentina iba a convertirse en una las más asiduas animadoras de las finales en las copas del mundo.

De vuelta a la realidad

La derrota de la selección precipita el regreso a lo cotidiano, cortando un idílico mes y medio de ilusión por el equipo de Messi y Scaloni

Ley Sturzenegger: pese al acercamiento, Vigo no dio quórum

El oficialismo nacional tuvo que ir a un  cuarto intermedio hasta el 6 de agosto en el tratamiento  de la ley de extranjerización de tierras y otras desregulaciones. La senadora cordobesa del PJ votó todos los pliegos, menos el de Pesino, y condicionó su apoyo a cambios en la meganormativa.

Nueva York, última escala de Argentina en la gran final

La Selección define el domingo el título en New Jersey, donde el sueño de los argentinos es poder festejar con Messi la cuarta estrella. Un deseo oneroso y casi imposible para el bolsillo pero inolvidable para el corazón. Allí la Argentina definirá otra vez la Copa del Mundo 2026 en la Gran final, ante la candidata España. 

La bandera no recupera las islas

La emotiva demostración de argentinidad por parte de los jugadores no alcanza para discutir la soberanía.