Dirigentes cordobeses se pronunciaron por la prohibición de periodistas en Casa Rosada
Redacción Alfil
Desde el 23 de abril el Ejecutivo cerró de manera indeterminada la sala de prensa y prohibió a todos los periodistas el ingreso a la Casa Rosada, un hecho inédito que se da por las causas de "espionaje ilegal" y "actividades subrepticias" y según anunciaron desde el Gobierno esto seguirá así hasta que se aclare la situación.
En consecuencia, algunos dirigentes cordobeses se pronunciaron sobre esta situación. La UCR lanzó un comunicado en su cuenta de X donde instan al Poder Ejecutivo a restablecer el acceso a los periodistas a la sede. Ramón Mestre, recuperó el posteo adhiriendo y agregó: "Es gravísimo que el Gobierno Nacional les impida a los trabajadores de prensa realizar su trabajo y que a los argentinos nos estén vulnerando un derecho tan elemental como el de estar informados." Tildó este accionar como "antidemocrático" y apuntó contra Manuel Adorni y cuestionó que el vocero presidencial mientras ejercía su trabajo "se la pasó levantando el dedo acusador de la moral y la ética, fustigó y maltrató al que piensa distinto; pero mientras tanto, escondía miles de irregularidades debajo de la alfombra" y cerró su tweet hablando a la sociedad pidiendo que no se acostumbren a estas peligrosas e irrespetuosas actitudes.
Juan Schiaretti no tardó en dar su opinión al respecto. Recuperando un posteo de Provincias Unidas Diputados donde expresan su repudio frente al accionar del Ejecutivo y de manera concisa posteó: "La prohibición de ingreso a periodistas acreditados en la Casa Rosada es un hecho grave e inédito en nuestro país. La libertad de prensa es uno de los pilares insustituibles de la democracia." Concluyó afirmando que discrepar con los medios es legítimo pero silenciarlos no.
Por último, en las primeras horas de este viernes, el viceintendente de la Ciudad de Córdoba, Javier Pretto se pronunció al respecto diciendo que la libertad de prensa no es opcional en el país sino que es esencial para la democracia. Remarcó este accionar como un "precedente preocupante" y cerró con un mensaje similar al de Schiaretti: "Discrepar con los medios es legítimo. Silenciarlos, no."