Se reúne el Peronismo Federal y esperan a intendentes llaryoristas
El espacio anti Milei del Peronismo Federal, que por una vía paralela al axelismo crearon la diputada Victoria Tolosa Paz, el titular de la AGN, Juan Manuel Olmos, y el massista ex director de Aduana, Guillermo Michel, espera presencias de intendentes cordobeses en su segundo encuentro de este lunes en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, de donde es oriundo Michel. Para el debut de Parque Norte, el 1 de mayo pasado, una decena de intendentes de tres o cuatro departamentos del interior provincial viajaron a CABA habilitados por el gobernador Martín Llaryora para participar.
No estuvieron cómodos porque se les pidió cautela a la hora de exhibirse. Aunque enarbola la arrugada bandera de Provincias Unidas, el cordobesismo explora vías del peronismo nacional de cara a las elecciones presidenciales del año que viene, incluso como carta de juego frente a las pretensiones provinciales de La Libertad Avanza. Pero la soga es corta porque el llaryorismo no curó la fobia schiarettista de ser identificado con los K, una mácula que el electorado cordobés le adjudica sin distinción a casi todo dirigente del PJ nacional. De ahí las reservas con que los intendentes cordobeses se mostraron en el primer encuentro, donde hubo unos 3 mil representantes de todo el país. Para la cita entrerriana del 15 de junio se espera una llamada de Tolosa Paz a Llaryora para sondear la predisposición, posiblemente acicateada con la nueva tensión del Panal con los libertarios y sus aliados a partir de lo que el oficialismo denominó “carancheo” en el femicidio de Agostina Vega.
El temario de Concepción del Uruguay puede seducir al cordobesismo porque se va a reclamar “retenciones cero” a las exportaciones de cereales, una máxima con la que el peronismo de De la Sota, Schiaretti y Llaryora mantuvieron alineado al interior provincial, aunque con menos eficiencia en las últimas elecciones donde ganó el sanfrancisqueño. Para el PJ Federal, que funge de movimiento desacoplado de los grandes nombres del peronismo, aunque tiene componente massista, el pedido de eliminación de las retenciones lo ubica lejos de La Cámpora, pero también de Axel Kicillof, que sostiene las posiciones de Néstor y de CFK en este punto, y cerca de Llaryora.
Al cordobés algunos de los referentes del espacio federal querrían verlo compitiendo en una PASO peronista, pero muchos creen que acercarse al gobernador puede alejar las chances de sumar al armado a la diputada Natalia de la Sota. “Si la traemos a Natalia, nos alejamos de Llaryora”, especulan los federales cuyo objetivo por ahora es aportar a un gran frente anti Milei desde el componente intendentista y con perfil productivista. Lo que está claro es que el peronismo nacional entiende que Córdoba puede desbalancear una elección presidencial y que algún mecanismo de incorporación del cordobesismo se tiene que dar.
Axel Kicillof ya dio muestras de iniciar ese proceso de seducción con su visita a Punilla y a la UTN, hace un mes. La semana que viene, con Carlos Caserio de organizador y el intendente de Pascanas, Rodolfo Filiponi, de anfitrión departamental, los axelistas cordobeses harán pie en Monte Maíz, departamento Unión, en la continuidad de la construcción territorial del bonaerense, que juega con una ventaja: los intendentes son llaryoristas, pero en general no se sienten identificados con el proyecto Provincias Unidas.
Sobre De la Sota, su gente asegura que por ahora no se sumará a algunas de las vertientes del peronismo en reconstrucción. A la diputada le interesa que la sigan ubicando como una nueva referencia para una fórmula presidencial de cara al 2027 y va a seguir recorriendo provincias en soledad. Todo este año. El año que viene dejará empezará otra cosa, advierten. Para todos.