Circunvalación, la obra que ordena el 2027 y proyecta 2028
En política, el cuándo suele ser tan determinante como el qué. Y en ese plano, la gestión de Guillermo De Rivas parece haber encontrado en la Circunvalación de Río Cuarto una pieza que ordena no solo el presente, sino también el mediano plazo. La magnitud de la obra —que el tanto el intendente como el gobernador Martín Llaryora definen como la más importante del país en ejecución— le permite pararse en un doble registro: como parte de una estrategia provincial que busca contrastar con la retirada de la Nación en infraestructura, y como activo propio de cara a la construcción local que deberá defender en 2028.
La recorrida por los distintos frentes de obra dejó en claro que el oficialismo local busca algo más que mostrar avances técnicos. Hay una narrativa en construcción. “Es una obra con un plazo máximo de 24 meses. No solo se trata de iniciar, sino de garantizar su finalización”, planteó De Rivas, al destacar el esquema de financiamiento asegurado a través del IFC, que respalda los 250 millones de dólares destinados al proyecto. El mensaje no es menor: en tiempos de incertidumbre macroeconómica, la previsibilidad aparece como valor político.
Esa previsibilidad también se traduce en volumen. “No hay hoy en el país una obra vial más grande que la que se está ejecutando en Río Cuarto”, afirmó el intendente. La frase, repetida en distintos tramos de la visita, funciona como piedra angular del contraste con el gobierno nacional. La intervención se desarrolla sobre rutas nacionales —la A005 y la Ruta 8— pero es financiada por la Provincia. “Córdoba tomó la decisión de invertir recursos propios en infraestructura que debería ser nacional”, remarcó. El subtexto es evidente desde hace tiempo, pero profundizado en este presente: donde Nación se retira, el Panal avanza.
En ese esquema, la figura del gobernador Martín Llaryora aparece como sostén político de una estrategia que ya tuvo antecedentes en la gestión de Juan Schiaretti. No es casual que en el oficialismo proyecten que las próximas licitaciones vinculadas a esta obra —aún pendientes— se conviertan en parte del menú electoral de 2027, replicando la lógica utilizada en 2023 para apuntalar la candidatura provincial.
Pero más allá del tablero provincial, De Rivas también juega su propio partido. La Circunvalación es, por escala, una obra que excede cualquier otra intervención local. Sin embargo, el intendente insiste en complementar ese frente con iniciativas financiadas con recursos municipales. En cada parada de la recorrida repitió que, sin descuidar lo social, la gestión buscará fortalecer la obra pública propia.
Allí aparecen proyectos como la postergada intervención en Reforma Universitaria o la ampliación del plan de pavimentación, que avanza hacia el objetivo de las 100 cuadras, lejos todavía de las 500 prometidas en campaña. La complicación está en el presente delicado en lo económico y un futuro todavía difuso para las inversiones propias, sumado a las críticas incipientes de opositores y vecinos en torno al estado de las calles. Desde el Mójica sostienen que los baches se van a tapar y la Circunvalación finalizará con impacto favorable para todos, apostando a que la oposición se quede sin argumentos de cara al futuro electoral de la ciudad.
El equilibrio entre lo estructural y lo cotidiano no es menor. La Circunvalación, con sus nudos viales y un esquema de circulación tipo autopista, redefine la lógica urbana y productiva. Pero su impacto político también dependerá de la capacidad de la gestión para mostrar resultados más inmediatos. En ese sentido, el propio De Rivas deslizó un horizonte: los primeros tramos podrían estar finalizados entre comienzos y mediados de 2027. Allí podría aparecer el primer hito inaugurable, en plena antesala electoral.
Mientras tanto, el oficialismo suma otro argumento en la previa del Día del Trabajador: la obra genera alrededor de mil puestos de trabajo, entre directos e indirectos. Un dato que no solo refuerza el discurso de gestión, sino que también dialoga con un contexto económico complejo y que le suma argumentos a Llaryora para continuar peleándole la batalla cultural a Milei.
La dimensión regional es otro de los ejes que el intendente buscó instalar durante la recorrida. “Es una obra que se ancla en Río Cuarto, pero que tiene trascendencia para todo el sur cordobés”, sostuvo, al vincularla con la logística de una de las principales zonas productivas de maíz del mundo.
En ese punto, la infraestructura se convierte también en puente político con el sector agroempresario. Un vínculo que, en la lectura del oficialismo, abre una ventana frente al gobierno nacional. Mientras la administración de Javier Milei mantiene en agenda la promesa —aún incumplida— de eliminar retenciones, desde Córdoba buscan ofrecer una respuesta más tangible: mejorar las condiciones reales de producción y transporte. “No hay posibilidad de crecimiento sin inversión en rutas”, resumió De Rivas en torno a este tema.
Así, la Circunvalación profundiza en la noción de dejar de ser una plataforma más que una mera obra pública. Para Llaryora, como demostración de gestión en un contexto adverso. Para De Rivas, como ancla de su proyección política. Y para el oficialismo cordobés, como una de sus cartas más fuertes en el camino hacia 2027.
El Municipio reconoció a la Asociación Boliviana Sin Fronteras
La Municipalidad de Río Cuarto llevó adelante un reconocimiento a la Asociación Civil Boliviana Sin Fronteras por su trabajo sostenido en la construcción de un espacio de pertenencia para la comunidad, en un acto encabezado por el intendente Guillermo De Rivas.
Durante la actividad, el jefe comunal destacó el crecimiento del predio y el aporte de la comunidad boliviana a la vida social de la ciudad, al tiempo que confirmó la cesión definitiva del espacio, aprobada por el Concejo Deliberante de Río Cuarto mediante la ordenanza 332/26.
La medida permite garantizar la continuidad de las actividades sociales, deportivas y recreativas que la institución desarrolla, consolidando un punto de encuentro clave para sus integrantes y fortaleciendo los procesos de integración comunitaria.
En ese marco, desde la asociación valoraron el acompañamiento institucional. Su presidente, Nelson Santos, expresó el agradecimiento hacia la gestión municipal y destacó la posibilidad de avanzar con proyectos propios a partir de la formalización del espacio.
Con esta decisión, el Municipio ratificó su política de fortalecimiento de las organizaciones sociales y de promoción de la identidad cultural dentro de la comunidad local.