Provincial Por: Felipe Osman30 de abril de 2026

La Jefatura de Gabinete blue de Llaryora inquieta a sus funcionarios

El torniquete al gasto dispuesto por el gobernador y ejecutado por el binomio Pintucci-Zornberg preocupa a ministros, secretarios y directores, que se preguntan hasta qué punto el control económico no condensa una jefatura política delegada.

Aunque nadie terminó de aclarar la secuencia que incluyó una licencia del ministro de Economía, Guillermo Acosta, y el armado de la mesa Pintucci-Zornberg para centralizar el control de gastos de cada oficina del Estado Provincial, es por todos compartida la convicción de que las cosas han cambiado desde entonces.

Y no se trata, únicamente, del celoso control impuesto por este nuevo filtro. La duda común de ministros, secretarios y directores es cuánto hay de vigilancia técnica en este nuevo dispositivo, y cuánto hay de poder de decisión y control político. Es decir, si la mesa Pintucci-Zornberg decide qué gasto se realiza y qué gasto no, cuál se adelanta y cuál se posterga, cuál es prioritario y cuál no, ¿no hay ahí un ejercicio de discrecionalidad propio de quien, más que controlar, decide y define el rumbo?

La respuesta más obvia será que este órgano, creado ad hoc para ajustar, se reporta directamente al gobernador, que es el que toma las definiciones. Al contrargumento lo ofrece una frase célebre de Juan Domingo Perón, que recuerda un peronista memorioso: “Cuando alguien hace gárgaras, un sorbo siempre se manda para adentro”.

Aunque acuñada para explicar otros menesteres de la política, la cita vale para recordar que incluso cuando se administra poder delegado, el propio juicio siempre se reserva una parcela.

En cualquier caso, este es sólo uno de los aspectos que preocupa a los funcionarios provinciales, que ahora deben reportar cada movimiento de caja a este nuevo filtro. Otra inquietud viene lisa y llanamente del ajuste.

Un ejemplo concreto: en las últimas semanas más de uno recibió con sorpresa la noticia de un recorte en los gastos de combustible. La respuesta a esa inquietud fue tajante: “los jefes no quieren más turismo de dirigentes”.

Es que ni al gobernador ni a su predecesor -que también tiene presencia en la nueva mesa de control- les gusta la cada vez más extendida costumbre de sus funcionarios de recorrer la provincia para sacarse fotos con sus pares o anunciar convenios interjurisdiccionales que se agotan en sí mismos. Advierten que esa visión endogámica de una política que se recuesta sobre sí misma no conduce a ningún lado.

¿Desde qué lugar interpela al vecino la foto de un político abrazado a otro? ¿Desde cuándo la simpatía entre dos o más factores de “la casta”, declamada en las redes sociales, representa un paso adelante en un programa de construcción política? ¿De qué modo junta votos?

Para peor de males, es un hándicap que el peronismo no puede regalar. Si su oferta es ofrecer contención, ser empático, cubrir frentes en los que el Gobierno Nacional se repliega y aguantar en el territorio, sus dirigentes no pueden posar juntos para la foto mientras Gabriel Bornoroni satura sus redes sociales con videos junto a cordobeses de a pie, desencantados con la política, pero ilusionados con la frescura de un espacio que tiene como principal activo no estar identificado con la clase dirigente.

 

Te puede interesar

Se activa la discusión por el Defensor del Pueblo: los nombres

Un grupo de legisladores de la oposición apuran el debate con un candidato sobre la mesa. Sin embargo, las conversaciones reales pasan por otro lado. Un radical cordobesista, entre los mencionados.

Debutó el diferencial negativo de Milei y buena noticia para Llaryora

Según una encuesta de Sicchar, el presidente tiene en Córdoba, por primera vez, más imagen negativa de su gestión que positiva. El gobernador se consolida en la buena imagen  y en la negativa, 50 vs 45%. Los opositores en el todo contra todos y en el mano a mano.

La UCR se prepara para el traspaso y Gvozdenovich asume la presidencia

El 29 de septiembre vence el mandato de Marcos Ferrer y comienza una nueva etapa en el radicalismo cordobés. Gvozdenovich prepara una nueva impronta para el partido, con el Tribunal de Conducta como una pieza central para el inicio de su gestión. Del otro lado, Más Radicalismo prepara acciones para desconocer a la nueva conducción.

Legislatura: No hubo armisticio y el PJ contraatacará con el ‘caso Ludueña’

La UCR, que sospecha que el oficialismo le negará la palabra, todavía no definió si habilitará o no las tablas a los pedidos de informe que el peronismo presentó por Ludueña. 

Mendiolaza corre

Reunió a más de 400 corredores en una jornada de deporte y encuentro 
 

De Loredo ganó, Mestre perdió, en una UCR sin unidad

Generación X terminó imponiéndose en una interna que se resolvió entre la Justicia y las urnas. En las elecciones de este domingo, Miguel Nicolás ganó la Capital y Más Radicalismo dio el golpe en Colón con Luis Carrizo. Rodrigo de Loredo consolida un proceso de acumulación que comenzó en el 2021, mientras Juan Jure gana centralidad en la oposición interna, tras el resultado de Ramón Mestre, quien queda bajo cuestionamientos de los propios. Además, la UCR cordobesa quedó sin conducción en la Juventud.