Cordobeses apuestan a la caída de la sesión y evitan quedar en la embestida contra Adorni
La oposición al gobierno nacional convocó este martes a una sesión para avanzar con la interpelación a Manuel Adorni. La UCR y el PRO no darían quórum, y la sesión se caería. En las últimas horas del lunes, La Libertad Avanza habría cerrado un entendimiento con el PRO y la UCR para desactivar la presión opositora. El esquema contemplaría habilitar el tratamiento del tema en las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Poderes, Peticiones y Reglamento, ambas controladas por el oficialismo, lo que le quitaría sentido político a la sesión especial convocada para este martes.
La jugada le permite al Gobierno ganar tiempo y trasladar la discusión al ámbito de las comisiones, con la expectativa de que el desgaste político de Adorni se diluya en las próximas semanas. La incógnita pasa ahora por saber si todos los diputados del PRO y de la UCR se encolumnarán detrás de ese acuerdo o si algunos legisladores optarán por mantener la presión sobre el funcionario nacional.
La posibilidad de que la sesión fracase es seguida con especial atención por los diputados de Hacemos Unidos por Córdoba.
Los diputados que responden al gobernador Martín Llaryora se encaminarían a evitar el quórum y, de esa manera, evitar quedar asociados a una avanzada opositora que en la Casa Rosada consideran impulsada por sectores del kirchnerismo.
La discusión, sin embargo, habría expuesto en los últimos días una falta de coordinación dentro del peronismo cordobés. El exgobernador Juan Schiaretti había expresado desde un principio una posición dura respecto de Adorni, solicitando su renuncia y mostrándose dispuesto a acompañar una avanzada parlamentaria en su contra.
En cambio, en el entorno a diputados del llaryorismo había circulado la lectura de evitar cualquier gesto que pueda ser interpretado como un alineamiento con la oposición kirchnerista y preservar el vínculo institucional con la Nación.
La tensión también se trasladó al territorio cordobés. El jefe del bloque PRO en la Legislatura, Oscar Agost Carreño, presentó un proyecto para exigir a los legisladores nacionales que impulsen los mecanismos de control previstos en el artículo 101 de la Constitución Nacional, incluyendo la interpelación y, eventualmente, una moción de censura. La iniciativa local busca forzar una definición más contundente de los diputados cordobesistas.
La eventual caída de la sesión, en manos de los diputados radicales y del PRO, le permitiría al cordobesismo sortear esa definición incómoda. Y, al mismo tiempo, mantener la estrategia de equilibrio que viene desplegando Llaryora, que radica en diferenciarse de algunas decisiones de la administración libertaria, pero sin romper puentes con la Casa Rosada ni aparecer integrado a una ofensiva opositora de mayor envergadura.