Cultura Por: J.C. Maraddón25 de junio de 2026

Fuga del encasillamiento

En “Mítico”, el libro recientemente publicado por Jorge Nahúm a través de la editorial Recovecos, la innovación reside en reunir relatos que tienen en común el balompié, pero que recorren territorios de la ciencia ficción, el terror, lo romántico, la fantasía, evitando detenerse en ninguno en particular.

Entre las consecuencias del estado actual de las cosas, que entre otros virus contagia la sensación de que ya no queda nada nuevo por hacer, la cultura muchas veces opta por morderse la cola, al volver sobre sus pasos para rescatar algo que data de mucho tiempo atrás. En ese rescate perpetuo se reciclan ideas que aparentaban haber quedado en el olvido, pero que para las generaciones de hoy suenan novedosas porque se ha perdido el rastro de su aparición inicial, lo que termina legitimando su reutilización por parte de creadores que prefieren apostar por lo que ya ha sido probado, para no asumir riesgos.

Cabe preguntarse entonces si las posibilidades de que emerja algo completamente nuevo han sido canceladas o si todavía se es posible abrigar esperanzas de que haya algo que nos sorprenda y nos saque de ese letargo en el que todo es un reciclaje de antigüedades. Si nos guiamos por lo que aflora en el panorama de lo aclamado por las mayorías, es difícil ver  ahí algún rasgo que sea inédito, porque en general se trata de hallazgos pretéritos a los que se actualiza para presentarlos como si fueran flamantes.

Tal vez la solución a este intríngulis se perfile como una postura intermedia entre las fórmulas que fueron exitosas en otras épocas, y esa necesaria vuelta de tuerca que consigue desorientar al público, a partir de esquemas que todos conocen. En el mejor de los casos, lo que haría falta es exprimir la imaginación, hasta dar con esa perspectiva que, sin desdeñar la influencia de anteriores expresiones, se esfuerza en descubrir una veta diferente. Aunque tener a mano el archivo inconmensurable del que hoy disponemos, tampoco ayuda mucho a apartarse de lo canónico, cuya persistencia se ve facilitada por el acceso directo que tenemos a la producción artística universal.

En literatura, por ejemplo, una de las salidas que podría darse es seguir el camino de los géneros que tanto ayudan a ordenar el caos, pero desplazando el encuadre hasta encontrarle a esas casillas un punto de fuga. Para los lectores acostumbrados a que las cosas se desarrollen de acuerdo a pautas prefijadas, ese mero desplazamiento debería representar un desafío a sus expectativas y, por lo tanto, un menú diferente que quizás se transforme en un manjar... o una decepción que, de todos modos, haya valido la pena como intento de modificar lo inamovible.

El fútbol, por ejemplo, ofrece características que permiten ambientar historias de diversa calaña en el marco de su práctica, y a la vez goza de una popularidad que atrae multitudes, incluso cuando se lo enmarca dentro una producción literaria. Los nombres de Osvaldo Soriano y Roberto Fontanarrosa asoman de inmediato a la hora de citar autores que en nuestro país se han dedicado a escarbar en la fauna futbolística para hallar personajes de ficción dignos de mérito, cuyas aventuras entreguen material narrativo capaz de conmover a quienes gustan tanto de leer como de disfrutar con el juego de la pelota.

En “Mítico”, el libro recientemente publicado por Jorge Nahúm a través de la editorial Recovecos, la innovación reside en reunir relatos que tienen en común el balompié, pero que recorren territorios de la ciencia ficción, el terror, lo romántico, la fantasía, evitando detenerse en ninguno en particular. La originalidad consiste entonces en transitar ese abanico en la ruta que va de un cuento breve al otro, sin atenerse a otra pauta que  la de apelar a que el fútbol sea lo que entrelaza esos textos, como un magma fundamental para que no falte la coherencia.

En la oportuna circunstancia de la disputa de la Copa Mundial 2026 en sedes de México, Estados Unidos y Canadá, “Mítico” fue presentado hace unos días en el Estadio Mario Alberto Kempes, escenario de partidos que han quedado inscritos en la memoria de la ciudad. Ante un auditorio en el que predominaba la presencia de sus colegas periodistas deportivos, Jorge Nahúm explicó el origen de estas narraciones de su autoría, muchas de las cuales aparecieron en su momento en los diversos medios gráficos en los que él ha trabajado a lo largo de más de 30 años de labor.

Héroes y antihéroes, prohombres y malnacidos, valientes y cobardes, gélidos y apasionados, terrícolas y alienígenas, habilidosos y pataduras, todos conviven en esas páginas que huyen del encasillamiento y persiguen una salida a lo previsible. A eso cabe agregarle una cuota de picardía para que la lectura se convierta en un ágil ejercicio que nos lleva de aquí para allá en un viaje que no se ancla en la imaginería futbolera, sino que utiliza la esencia de esos rituales seculares como plataforma de despegue. Un experimento saludable en medio de la abulia que pareciera obligarnos a repetir siempre lo mismo, creyendo que esta vez será distinto.

Te puede interesar

Efectos colaterales escandalosos

Sin ahondar en el reparto de culpas por el exabrupto de Florencia Peña, la espontaneidad de ciertos canales de streaming, que tanto se presta a equipararla con a la lógica de las redes sociales, es un caldo de cultivo para situaciones como la que se vivió en Luzu TV.

El jazz es libre, los colores diversos

Un dúo italiano dialoga en idioma jazz, mientras se entrenan para marchar las comunidades LGBTQ+ (es su fin de semana). Y una música y un músico, allá y aquí, presentan sus álbumes, o bien el teatro proyecta un diálogo imaginario. 

Tormentas e insomnios creativos

Cine de guionistas y sus alter egos, historias de desengaños, pinturas y fotos que revelan, música coral para calmar los cielos. Gritaron Jueves. 

Caras y Caretas Cordobesas

Aun cuando el semanario atraviesa un período largo de silencio sobre Fernando Fader, un autor proporciona un inédito sobre la exposición de 1906, que “Caras” le había rechazado a Juan José Soiza Reilly sobre el pintor. 

Paradojas, diversidades y justicias

El cine puede ser un juego, aportar a la conmemoración del orgullo gay, el estudio de las disidencias produce un libro, se novelizan romances y el documental celebra a un artista, entre este martes y el miércoles.

Una antigua apuesta al futuro

Entre las canciones que preceden y acompañan el desarrollo de los partidos de la actual Copa del Mundo, el tema “Sirius” grabado por The Alan Parsons Project en 1982, es uno de los que más se difunde y es el que saludan con mayor entusiasmo los fanáticos locales.