Alineación después de la "descoordinación" por Adorni
Juan Schiaretti eligió uno de los proyectos económicos más ambiciosos del Gobierno nacional para volver a diferenciarse de Javier Milei. Mientras la Casa Rosada avanzó en Diputados con el “Súper RIGI”, el exgobernador anunció que los legisladores de Provincias Unidas no acompañarían la iniciativa. Este miércoles no hubo descoordinación, como sucedió con Adorni, donde el propio Schiaretti, Gutiérrez y Brugge dieron el presente solos, para avanzan contra el ex vocero presidencial.
La decisión de los cordobeses no pasó inadvertida. Desde la llegada de Milei a la Presidencia, el peronismo cordobés mantuvo una relación de acompañamiento selectivo con la gestión libertaria. Apoyó varias de las leyes clave para la gobernabilidad, pero reservó margen para diferenciarse cuando encontraron el margen para reclamar por Córdoba.
En líneas generales, en este proyecto, Córdoba no aparece entre las principales beneficiarias del régimen vigente, mientras en paralelo, la economía del sector privado local, empieza a mostrar buenos síntomas, producto de los primeros movimientos que empiezan a generarse en materia productiva por el RIGI, en otras provincias.
Esta vez, Schiaretti decidió pararse en la vereda opuesta, tal vez, como gesto de un movimiento que aún no hemos logrado traducir. El súper RIGI, es esperado con ansias por el sector privado cordobés, sobre todo el metalúrgico.
Pero el ex gobernador fundamentó su argumento conectando uno de los históricos reclamos de su provincia, que tiene que ver con la presión tributaria sobre el sector productivo como el agro y la aspiración local de avanzar en la producción de biocombustibles, trabajo que se viene desarrollando, pero que por cuestiones impositivas no logra dar el salto.
Para el exgobernador, el nuevo régimen genera un esquema de privilegios para grandes grupos empresarios que desembarquen en el país con inversiones superiores a los mil millones de dólares, mientras actividades que ya producen, exportan y generan empleo continúan soportando cargas impositivas elevadas, pero entre líneas, no se resuelven los beneficios pendientes para las zonas productivas de la región centro.
Schiaretti apuntó contra el hecho de que las retenciones al agro sigan vigentes mientras el Estado ofrece una reducción significativa de impuestos a compañías que ingresen bajo el paraguas del nuevo programa de incentivos.
El exgobernador busca reposicionar al cordobesismo como defensor de la producción y del interior frente a un Gobierno nacional que, según entienden en su entorno, diseña políticas con beneficios concentrados en sectores específicos.
La mayor parte de los proyectos aprobados hasta ahora se concentran en minería, energía y petróleo, actividades con fuerte presencia en provincias de la región de los Andes, y de la patagónica.