Carlos Caserio | "Cuando la mejor candidata era Cristina la acompañamos; hoy es Axel"
l exsenador nacional y referente histórico del peronismo cordobés, Carlos Caserio, volvió a meterse de lleno en uno de los debates que atraviesan hoy al justicialismo nacional: el futuro liderazgo del espacio y el rol que debería asumir Cristina Fernández de Kirchner frente a una eventual candidatura presidencial del gobernador bonaerense Axel Kicillof.
En declaraciones al programa televisivo Forum, de Villa Carlos Paz, Caserio dejó una definición que resume su posición política frente a la discusión interna del peronismo.
"Cuando Cristina era la mejor candidata, el peronismo la acompañó y cuando el mejor candidato es Axel hay que acompañarlo", afirmó.
No es nuevo señalar que, para el exsenador, el gobernador bonaerense aparece hoy como la figura con mayores posibilidades de representar electoralmente al peronismo nacional y considera que el movimiento debería actuar con la misma lógica política que aplicó durante los años de liderazgo de Cristina Kirchner.
"No entiendo por qué Cristina no lo acompaña", reconoció en referencia a la posibilidad de respaldar una candidatura presidencial del actual mandatario bonaerense.
Según explicó, las diferencias entre ambos nunca se expresaron públicamente ni derivaron en enfrentamientos abiertos que justifiquen una ruptura política. Por eso insiste en que el peronismo debe priorizar la competitividad electoral y la construcción de una alternativa de poder antes que las disputas internas.
Un armado incipiente
El dirigente cordobés aclaró además que el armado político alrededor de Axel Kicillof en Córdoba todavía se encuentra en una etapa muy inicial.
"El armado de Axel todavía es muy incipiente. Él estuvo acá en Córdoba, recorrimos un poco la provincia, pero no estamos en el mejor momento”, consideró Caserio.
Con el Mundial en marcha, el clima que no acompaña por las temperaturas bajas y la elección tan lejana, aún no hay precisiones sobre una posible candidatura ni un armado posterior en tierras cordobesas. Desde el entorno del exsenador aseguran que las actividades fueron prorrogadas para el mes de agosto.
No obstante, existe la convicción de que el gobernador bonaerense terminará siendo candidato.
El propio exsenador anticipó que luego del Mundial comenzará una etapa de mayor actividad política. "Seguramente en agosto vamos a empezar a recorrer los departamentos y tratar de ver realmente cuál es la voluntad de los compañeros", indicó.
La situación judicial de Cristina
Aunque aclaró que mantiene diferencias políticas con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y que desde hace tiempo no forma parte de su espacio político, Caserio consideró injusto el tratamiento judicial y político que viene recibiendo la exmandataria, que cumplió hace pocos días un año de prisión domiciliaria.
"Yo no tengo nada que ver con Cristina, pero me pareció injusto lo que pasó", sostuvo.
Para el exlegislador, el funcionamiento de la Justicia argentina presenta desigualdades evidentes en el tratamiento de dirigentes de distintos sectores políticos.
"En la Argentina la Justicia tiene falencias muy significativas, posiblemente más que en el resto de las instituciones", afirmó.
Al mismo tiempo, evitó profundizar la discusión judicial y consideró que el debate público muchas veces termina alejándose de las preocupaciones cotidianas de la sociedad.
En ese marco recordó que otros dirigentes atravesaron denuncias judiciales sin consecuencias similares. "Macri se fue con más de cien denuncias y no tuvo una sola causa", ejemplificó.
La prioridad de Córdoba es la unidad
Caserio también analizó el escenario político provincial y al futuro del peronismo cordobés.
Ratificó que su espacio trabajará por la unidad del PJ provincial y por la continuidad del proyecto político encabezado por Martín Llaryora.
"Nosotros ya definimos que vamos a estar unidos en Córdoba para que Martín Llaryora pueda ser reelecto", explicó.
El exsenador aclaró que no forma parte de la estructura del gobernador ni participa de la gestión provincial, pero sostuvo: "Sin ser yo parte de la estructura de Llaryora y sin discutir con él las políticas públicas porque no soy funcionario, lo primero que dijimos fue que no romperemos en Córdoba para construir otra cosa", sostuvo.
Para el dirigente justicialista, la historia política cordobesa demuestra que la provincia suele votar antes que las elecciones nacionales y eso obliga al peronismo local a preservar la unidad para llegar fortalecido a las discusiones nacionales posteriores.
En ese sentido reconoció que existen diferencias nacionales con algunos sectores del oficialismo provincial, pero consideró que eso no debe poner en riesgo la gobernabilidad ni el proyecto provincial.
"Martín siempre supo que yo nacionalmente tengo una idea distinta a la que ellos vienen elaborando o a la que se dio", afirmó.
El vínculo entre Llaryora y Milei
Si bien el exsenador evitó opinar sobre las versiones acerca de un eventual acercamiento político entre Martín Llaryora y Javier Milei, desde su espacio aseguraron a Alfil que creen que no existe un acuerdo político integral sino una discusión en términos electorales.
La interpretación es que el objetivo de Llaryora es que La Libertad Avanza vaya a las urnas con sus propios candidatos en la provincia pero no con un armado amplio de alianza opositora que puedan poner en riesgo cualquier proyecto de reelección.
En el caso de Córdoba, entienden que una eventual convergencia entre libertarios, radicales, juecistas y sectores del PRO podría convertir la elección provincial en un escenario mucho más complejo para el oficialismo.
"Si se juntan todos contra el peronismo va a ser una elección muy dura, sin ninguna duda", analizan cerca del exsenador.