LLA va por el fin de las PASO y se define la relación Milei-Llaryora
La satisfacción llaryorista tras el paso del gobernador de Córdoba por la Casa Rosada para participar de la jura de Diego Santilli como jefe de Gabinete contrasta con las sensaciones con que se quedaron los diputados y senadores cordobeses de La Libertad Avanza que asistieron a la reunión convocada por Karina Milei para encuadrar a la tropa legislativa que venía entre desmoralizada y desorientada por el Adornigate.
Luego de dos horas de parla del presidente Javier Milei, del que un diputado dijo “estuvo como nunca antes”, quedó claro que la plana mayor libertaria quiere acelerar leyes pendientes, con la reforma electoral con eliminación de las PASO como prioridad. Viene demorado el proyecto, que entró por Senado, pero ayer se dijo que Santilli y Karina Milei se van a poner al frente de la estrategia detrás de la búsqueda de votos.
La eliminación de las PASO es el dato que sellará la suerte del tan deseado acuerdo con Milei que acaricia Martín Llaryora. El gobernador se dio un baño de mileismo el lunes en la asunción del “Colorado”y el Panal acrecentó la narrativa del acercamiento por mutua conveniencia. Ganar-ganar, dicen los alfiles del Gobernador, con el argumento de que sería un suicidio mutuo una disputa entre dos que comparten electorado y que además no juegan por lo suyo el mismo día. En criollo, cada uno juega su elección y el otro no lo complica con candidaturas o apoyos que resten. Bien me quieres, bien te quiero, no me toques el dinero (o el distrito).
La lógica es rechazada de plano por Bornoroni, hoy por hoy el hombre que habla por Karina Milei en Córdoba, que suele comentar que el mandatario comprobó que ir contra Milei no da resultados y que se acerca al presidente porque sus propias encuestas no dan bien. El diputado, que ayer subió al estrado en la reunión parlamentaria junto a los capitostes violetas, asegura que la Gobernación es prioridad para La Libertad Avanza tanto como que Milei gane el distrito Córdoba en las presidenciales. Para reforzar la idea, es posible que una diputada salga hoy con un escrito fijando posición sobre el interés libertario en derrotar a Llaryora. ¿Se lo prometió Karina a Bornoroni? No se sabe. ¿Cree en un frente con el 100% de los opositores unidos para pelear contra el PJ? No: cada vez que se le pregunta, deja expresamente fuera a Rodrigo de Loredo, del que asegura “mide poco”. Con Luis Juez, en cambio, la relación luce sólida. Lo paradójico es que la segregación de al menos un referente opositor de la lista por la Gobernación es justamente el esquema que anhela el Panal.
En el medio están las PASO. Los cordobesistas nunca las quisieron a nivel provincial para evitar la organización opositora y aunque los legisladores que responden a Llaryora y Schiaretti han evitado precisiones, empiezan a mostrar voluntad de acompañamiento a la iniciativa libertaria en el Congreso. No quedarían en contradicción con su postura histórica sobre el punto. Pero además, es posible que el sanfrancisqueño entienda que si Milei no consigue eliminar o volver a suspender las PASO, perderá motivación para cerrar un acuerdo electoral con Córdoba porque el propio Llaryora carecería de capacidad de incidencia con una oposición a La Libertad Avanza ordenada y fuera del control libertario. ¿El acuerdo electoral Nacional-Provincia depende de que no haya PASO? Muchos dicen que sí. El gobierno provincial tiene seis votos en Diputados, importantes pero no definitorios para un proyecto que se aprueba con la mayoría absoluta en ambas cámaras. Llaryora los hará valer, pero la llave de esa puerta posiblemente no esté en sus manos sino en las del PRO de Macri, que es otro mundo.