El arrime del Panal a Milei reactivó el “modo provincial” de De la Sota
“Hay un lugar vacante”, dicen en el entorno de la hija del fallecido exgobernador De la Sota, atentos a que si bien el sanfrancisqueño comparte electorado con el “León”, el argumento político del Panal para un acuerdo, hay un segmento donde se puede ir a pescar con la caña de la resistencia al peronismo libertario de Santilli y Ritondo. En la ecuación suman otros factores, como la dificultad del kirchnerismo y el kiciloffismo para instalar un candidato propio en tierras mediterráneas, lo que deja otro espacio para juntar voluntades. “No los vamos a dejar en banda”, prometen. La distancia con el cordobesismo es acumulativa y ya no se circunscribe a Juan Schiaretti: la postura del Panal de atemperar la ofensiva parlamentaria contra Manuel Adorni fue un detonante.
El cambio es que De la Sota venía atizando la agenda nacional, con giras y actividades en distintas provincias, siempre fuera de las grandes estructuras, con el objetivo de mostrarse como una opción potable y disponible para el armado nacional del PJ de cara a las elecciones presidenciales del 2027. Pese a la cautela de la interesada, se empezó a hablar de la fórmula Kicillof-De la Sota y de la pata llaryorista en la rosca nacional dominada por la pelea entre el bonaerense y la expresidenta Cristina Kirchner. Esa línea nacional no está cancelada pero antes de octubre, posiblemente en abril, se celebrarán las elecciones provinciales en las que Llaryora buscará su segundo mandato. Por eso, de acá a fin de año la diputada se recostará más en lo provincial, donde nació su propuesta de peronismo no mileista y no kirchnerista que en las elecciones de medio término de 2025 le dio ocho puntos.
Aunque no trascendió un cronograma de recorridos, la presentación del libro “Un lugar en el mundo para la Argentina - El legado delasotista”, que escribió su hermano, Francisco Zanicheli, puede ser un punto de partida. El 17 la esperan en San Antonio de Arredondo. En lo metodológico, la propuesta iría por caminatas “casa por casa” para “abrazar” a los golpeados por la motosierra y el ajuste.
Para Llaryora, con los números que muestran algunas encuestas hoy, que indican que la mejora de Milei en Córdoba y de la marca La Libertad Avanza impulsa la candidatura de Gabriel Bornoroni, una eventual postulación de De la Sota como gobernadora puede ser una preocupación. En Panal, al menos hasta ahora, no creen que la diputada tenga espalda y/o quiera realmente ser la madre de una derrota del espacio político que fundó su padre, y menos a manos de los libertarios junto a Luis Juez. En su búnker no descartan nada pero tienen en claro que, hoy por hoy, la legisladora nacional es una de las pocas que podría funcionar como candidata a gobernadora, vicegobernadora, vicepresidenta o legisladora nacional, aunque si Llaryora avanza con una colectora de Milei en el tramo Diputados esta última opción quedaría descartada. La otra hipótesis para el relanzamiento provincial es que De la Sota busque custodiar lo suyo ante una eventual derrota de Hacemos Unidos.
No hay que agrandarse, aconsejan los analistas con datos frescos. En una elección para la Gobernación, la gente reacciona más conservadoramente que en comicios legislativos, y los ocho puntos del 2025 de la titular de Defendamos Córdoba se podrían reducir. Aun así, y pese a que a nivel local no es tan esperable que los oficialismo caigan como está sucediendo en la región a niveles presidenciales, si la marca libertaria se mantiene con buenos números, la posibilidad de una lista peronista típica obligaría al oficialismo provincial a extremar su habilidades de negociación a dos puntas.