Una ley para la cárcel “a lo Bukele” y dos escenarios a evaluar por el Panal
El partido del miércoles de la Selección nacional contra Inglaterra divide en dos la semana y en el Panal definen la agenda de Martín Llaryora con la premisa de no “desperdiciar” acciones de gestión. El gobernador va a profundizar la agenda de la seguridad porque los sondeos dicen que es lo que suma en un contexto económico muy desfavorable. A Javier Milei le sirvió lo que los libertarios llaman “el control de la calle”, que implementó a fuerza de represión y protocolos la senadora y exministra de Seguridad Patricia Bullrich, avanzada que acá encabeza el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros (que no debe ver la hora de que finalice la Copa del Mundo para respirar aliviado), con leyes como la prohibición de los limpiavidrios y la reglamentación de los cuidacoches. En esa gran bolsa foucaulteana donde la ley “anti bunker” aprobada el miércoles en la Legislatura es la última estrella, está incluido el Cemex (Centro Penitenciario de Máxima Seguridad), cuya construcción está en un 90 por ciento pero será inaugurada el año que viene. Llaryora tiene previsto visitar la obra esta semana, en una seguidilla de actividades que incluye visitas a barrios de la Capital, el pariente demandante del oficialismo.
La nueva unidad penitenciaria de alta seguridad puede albergar mil presos y se ubica en el mismo predio de la cárcel de Bower, pero es independiente.
Tiene aires bukelistas y el oficialismo la presenta como la contraparte de la política de seguridad provincial y de lucha contra el narcotráfico que lleva adelante la fiscalía específica. Va a albergar a presos peligrosos y de alto perfil con un régimen más restrictivo que el del común del Servicio Penitenciario. El proyecto de ley para avanzar con esta modalidad (que incluye menos visitas a los detenidos, cámaras con IA, antidrones, inhibición multicapa de señales, un grupo especial de custodia y, se evalúa, una dirección diferenciada del resto del sistema), está listo para ser debatido en la Unicameral con la bandera de “el que las hace las paga” como zanahoria para lograr el apoyo de la oposición.
Los tiempos políticos dirán cuando ingresa esta iniciativa en la que están trabajando el ministro de Justicia, Julián López, la secretaria General de Gestión Penitenciaria y Lucha contra el Narcotráfico, Nadia Fernández. El Mundial finaliza pronto y comienzan a correr los días hasta diciembre, deadline que se impuso el llaryrorismo para evaluar dónde está parado electoralmente y para tomar definiciones sobre fechas de votación y estrategia. En el Panal admiten que la desaceleración de la inflación de los últimos meses detuvo la caída de Javier Milei y le hizo crecer unos puntos en Córdoba, pero insisten con que en Córdoba nadie mide mejor que Llaryora para la Gobernación, en contiendas con o sin unidad opositora, y buscarán que esa foto se consolide hasta fin de año. En eso irán los próximos días del oficialismo, mientras algunos de los objetivos políticos recientes se le van cumpliendo al sanfrancisqueño.
Rodrigo de Loredo no logró el objetivo de extender hasta el año que viene el mandato de Marcos Ferrer como presidente provincial de la UCR y perdió la pulseada frente al ala menos mileista y más cercana al Panal del radicalismo. Para el gobierno de Córdoba, la derrota del ex diputado fue una buena noticia porque suponen que evita que De Loredo ponga a la UCR “al servicio” de los libertarios para su candidatura, no ya a gobernador, sino a diputado o senador, lo que, en definitiva, es un golpe a la unidad opositora. Cosas de la interpretación: para el juecismo, es mejor un De Loredo no hegemónico dentro de la UCR para que sea posible un acercamiento con el centenario partido, pero fuera del alcance de Llaryora.
En Marcos Juárez, al cierre de esta nota, y a un día de que finalice el plazo para presentar las alianzas para las elecciones locales del 6 de septiembre, reinaba la incertidumbre y la rosca con posibilidades de que La Libertad Avanza y el Frente Cívico no participaran con sus sellos del comicio.
Hay otros objetivos, más definitorios para su intento de reelección, por los que Llaryora deberá esperar con paciencia. A esta altura y más por gestos que por datos, el Panal cree que la Casa Rosada no podrá competir por las gobernaciones, o no por todas ellas, y que se va a concentrar en la reelección de Milei vía acuerdos con los distritos y elecciones desdobladas. “Falta de nafta”, reiteran. Esa es la posición del jefe de Gabinete, Diego Santilli, pero no necesariamente la de Karina Milei, asesorada por los Menem. Para muchos en Córdoba, el hecho de que La Libertad Avanza no haya podido construir un candidato propio en Marcos Juárez, una de las ciudades más ricas y antiperonistas del país, es o debería ser un síntoma de alarma para los libertarios, que prometieron un candidato violeta en cada ciudad de la provincia.