Tres alianzas en Marcos Juárez, apoyo macrista a Dellarrosa y el PJ hecho
Con sorpresas y ausencias, solo tres alianzas se inscribieron en la Justicia Electoral de Córdoba para participar de las elecciones municipales de Marcos Juárez, donde el 6 de septiembre se buscará al sucesor o sucesora de la intendenta Sara Majorel (PRO). Las alianzas son Marcos Juárez Puede, fruto del acuerdo entre el partido Unite, creado por el exdiputado José Luis Espert, más la Unión Vecinal Federal; Generación Marcos Juárez, alianza entre el Vecinalismo Independiente y el Frente Federal de Acción Solidaria, que llevará a Germán Font como candidato a intendente, y es la propuesta más cercana al oficialismo provincial, y Marcos Juárez Despierta, sello que surge del acuerdo entre la UCR y el Partido Demócrata, que llevará como principal aspirante al empresario libertario Germán Pascuali.
Todo se puso raro en la ciudad corazón de la pampa gringa. El principal candidato a intendente, el exintendente Pedro Dellarrosa, no cerró con La Libertad Avanza, el Frente Cívico ni el PRO, partido al que pertenece y por el que quería competir. Desde el PRO macrista, que no es el PRO de la conducción provincial pero sí del partido a nivel local, aseguraron que Dellarrosa será el candidato de la primera de las alianzas mencionadas, Marcos Juárez Puede, y que para eso cuenta con el aval de su amigo el expresidente Mauricio Macri. Y si no, lo será por un sello a confirmar, pero siempre con la banca del calabrés. ¿Una ayuda de Macri a sus amigos del Panal, para que el dirigente con más chances de ganar no lo haga con el sello de La Libertad Avanza y Bornoroni no tenga el mentado “kilómetro cero”? Desde el PRO Córdoba, que no maneja Macri y que está en manos del larretista Oscar Agost Carreño y la bullrichista Laura Rodriguez Machado deslizaron que hay tiempo hasta el 7 de agosto, día del cierre de listas, para que se cierre un acuerdo con el PRO.
Lo concreto es que La Libertad Avanza, a menos que se dé el improbable caso de que el partido se anote en soledad, no jugará en la única elección que hay este año en la provincia. Dicen que Dellarrosa no quiso ser candidato violeta, como exigía Bornoroni para largar el sello y, aunque expresó en distintas notas periodísticas que su aspiración era ir como PRO, tampoco aceptó las condiciones de Agost Carreño. Fuentes libertarias aseguran que fue el propio exministro de Industria de Martín Llaryora quien puso condiciones muy exigentes porque su idea es que “puede ganar solo las elecciones”. El Frente Cívico de Luis Juez, que en ésta juega en tándem con LLA, quedó afuera pese a los esfuerzos de su gente en acercar posiciones.
Para el Panal fue ganancia. No habrá lista de LLA, no habrá foto triunfante de los Milei en septiembre, y no perderá como Hacemos Unidos porque esa alianza no se inscribió. Tampoco lo hará el PJ a título partidario. El juego de Martín Llaryora en ésta es no perder con su sello y evitar un triunfo libertario-juecista. En principio lo consiguió el mismo día que se conoció la transferencia de 400 mil millones de pesos de adelanto de coparticipación de la Nación a Córdoba. Con el actual panorama, Llaryora va a poder festejar el primer domingo de septiembre tanto si gana Font (el PJ de la zona centro asegura que trabajará por su candidatura), Verónica Crescente, de la Unión Vecinal Marcos Juárez, que perdió hace cuatro años ante Majorel pese al apoyo sostenido de Juan Schiaretti, y el propio Dellarrosa, como exintegrante del partido cordobés.