León XIV en la Capital, una prueba de fuego para las aspiraciones de Quinteros
En el Panal creen que la visita de noviembre del papa León XIV a Córdoba, si se produce, será el evento más importante del siglo para la provincia, una mirada tal vez prematura ya que al actual centenio le queda el 75% hasta su finalización, pero que indica cómo vive y cómo pretende capitalizar semejante evento el oficialismo llaryorista. Para el Gobierno, la elección de la ciudad de Córdoba como uno de los dos puntos donde se presentaría el pontífice estadounidense-peruano (el otro sería Buenos Aires-Luján), es una reafirmación de la capacidad propia en materia de materia de infraestructura y seguridad, dos condiciones que el Vaticano y Cancillería argentina priorizan para la decisión. En seguridad, la gira papal por la ciudad de Córdoba puede ser una prueba de fuego para el ministro del área, Juan Pablo Quinteros, que no niega que le interesa ser candidato a intendente de Córdoba por Hacemos Unidos (o como se llame la coalición cordobesista) en la elección donde se buscará al sucesor de Daniel Passerini. Una elección que no tiene fecha aún pero que será varios meses después de la elección provincial donde Martin Llaryora buscará su segundo mandato, que posiblemente se celebre entre abril y mayo. Quinteros no es el único candidato para el Palacio 6 de Julio pero, de los no peronistas, es el que suena con más fuerza. En su entorno se ufanan con el hecho de que cotice estando a cargo del más sensible de los ministerios provinciales, mientras que sus adversarios peronistas ponen en duda que, siendo la seguridad el problema principal que aparece en todas las encuestas, pueda considerarse un candidato. Miradas que se toparán con la decisión de Llaryora, si prima el criterio de la lapicera del “Uno”, o con una guerra de encuestas, que hace rato están circulando por los despachos llaryoristas, para establecer niveles de conocimiento y de intención de voto de Quinteros, Miguel Siciliano, Héctor “Pichi” Campana, Marcelo Rodio, Juan Domingo Viola y otra intrapartidaria, la vicegobernadora Myriam Prunotto. Como si hubiera muchos antecedentes, algunos hablan de una gran interna de Hacemos Unidos (no del PJ) para determinar quién será el elegido, una opción que beneficiaría seguramente a los dirigentes territoriales del PJ por sobre los de afuera. Llaryora, por ahora, sigue enfocado en los cambios de su gabinete provincial, que hasta lo que se sabe no afectarán la cartera que conduce Quinteros.
En agosto se definirá si Argentina forma parte de la gira de León XIV por Perú y Uruguay y si incluiría a la ciudad de Córdoba en caso de venir al país de su antecesor, el papa Francisco. Si es así, será una estancia corta, siempre dentro de la Capital y posiblemente sin pernoctación, algo que sí hizo Juan Pablo II en abril de 1987. Hasta ahora se habla de una mega misa para 800 mil personas o más, en el predio de Fadea del Área Material Córdoba, sobre la ruta 20, donde también estuvo el polaco Wojtyła, y en un encuentro con altas autoridades eclesiásticas en el Centro de Convenciones General Bustos, en la zona de la Reserva Parque San Martín. La Provincia pondrá todo a disposición para esas pocas horas de León IV en Córdoba, en caso de que se dé. Hombres, logística, tecnología, armas, estructura, mucho dinero para un operativo de seguridad extrema compartido con fuerzas nacionales y del estado Vaticano, en un evento que será vidriera ante el país y el mundo y cuyo resultado va a tener impacto político y tal vez decisorio de candidaturas.