Sin unanimidad, se aprobará la prórroga de la concesión de la terminal
Actualmente, el servicio de la terminal de ómnibus de Río Cuarto tiene vencida su concesión pero sigue funcionando normalmente. En el Concejo Deliberante, es inminente la aprobación de la prórroga del actual contrato que será por tres años, con posibilidad de extenderse por un año extra. Aunque la mayoría de los concejales opositores asegura que hay que ser “racionales” y apuntar a que el servicio no se resienta en la ciudad, el aspecto más cuestionado es el del aporte mensual que realizará la Municipalidad a la empresa: serán $18 millones por mes y, luego de tres meses, el monto se aumentará en relación al IPC.
El expediente -que se votaría en la jornada de hoy- llega a esta instancia con algunas modificaciones. Por ejemplo, el oficialismo tomó la sugerencia del ala libertaria de Primero Río Cuarto y conformará una mesa interinstitucional para debatir el futuro de la terminal en el 2030, año en el que finalizaría la prórroga. El concejal Pablo Benítez comentó a Alfil que el intendente Guillermo De Rivas tendrá un lapso de tiempo hasta fin de año para constituir formalmente la mesa y se estipuló que sus integrantes deberán reunirse, en promedio, cada tres meses para avanzar en la discusión.
Otro aspecto que se agregó a la ordenanza es que, si se opta por estirar la prórroga por un año más (posibilidad que ya está planteada en el proyecto), los propietarios anunciarlo al menos 60 días antes de que venza la concesión.
En tanto, el bloque La Fuerza del Imperio del Sur, planteó que el expediente debiera tratarse en doble lectura y, finalmente, se votará con esa modalidad, ya que se trata de la concesión de un servicio público. Además, plantearon que la concesionaria debería rendir cuentas al Municipio, ya que el Estado local realizará una erogación mensual a la empresa. “Debieran hacerlo como lo hacen instituciones como Bomberos Voluntarios”, ejemplificó el jefe del bloque, Franco Miranda.
El edil nazarista planteó que el expediente de la prórroga “no ha cambiado mucho” y que resta conocer, por ejemplo, la fecha en la que se colocarán las videocámaras (cuya inversión está destinada a reforzar la seguridad del lugar) y qué va a ocurrir con los bienes luego de finalizada la prórroga. Miranda también puso de manifiesto una preocupación planteada previamente por los propietarios de la terminal: “Hay empresas de transporte que frenan en cualquier lado. El ERSEP es el que debe hacer un control al respecto. El Ejecutivo Municipal debiera hacer las gestiones con el ERSEP para que tomen conocimiento de esto”.
Aunque el expediente tendrá un tratamiento en segunda lectura en los próximos 15 días, todo indica que el nazarismo y parte de Primero Río Cuarto acompañarían el proyecto, más allá de marcar sus diferencias en el recinto. No es el caso de la radical Antonella Nalli, quien representa al radicalismo y que, tácitamente, su banca funciona como un bloque unipersonal (luego del salto de Gabriel Abrile y Ana Vasquetto a La Libertad Avanza). La edil aseguró en diálogo con Alfil que no acompañará la iniciativa ya que su propuesta apuntaba a suspender la prórroga por 90 días y convocar a una audiencia pública para conocer las voces de los sectores involucrados y determinar qué hacer en relación al servicio de la terminal de ómnibus. “Mi definición ya está tomada. Yo buscaba detener el tratamiento del expediente para discutir el tema en profundidad y además, no me parece que corresponda el aporte económico que otorgará el Municipio al privado”, señaló.
El Partido Libertario propuso que la prórroga sea solo de un año y que se sostenga el sistema privado a partir de una nueva concesión que resulte conveniente, en términos económicos, para el Municipio. “Lamentablemente, Río Cuarto se maneja con una economía comunista en la que el Estado tiene que estar en todos lados”, consideró el edil Mario Lamberghini.