Tensión en Ciencias Exactas y denuncia estudiantil de discriminación
El inicio del segundo semestre en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFyN) de la Universidad Nacional de Córdoba sumó un foco de conflicto institucional grave. En esta oportunidad, la disputa no pasa por la distribución y el uso de los espacios físicos asignados a las agrupaciones estudiantiles en la sede de la facultad en Ciudad Universitaria. La agrupación CEU, que se dice independiente pero tiene vínculos con el llaryorismo, denunció públicamente que la conducción decanal orquestó una maniobra administrativa para desalojarlos de su ubicación histórica en el edificio -que ocupan desde hace más de 15 años- como represalia por su posicionamiento político.
El conflicto se originó a mediados de julio, en pleno receso de invierno. La Secretaría Técnica de la facultad intimó a los espacios estudiantiles a ordenar y limpiar sus ubicaciones en un plazo de 24 horas. Según consta en la denuncia pública realizada desde el CEU, la agrupación cumplió con la directiva, pero el personal de la facultad avanzó de todos modos sobre su espacio y retiró sus pertenencias. A más de un mes de ese episodio, desde la organización aseguran que todavía no se les ha restituido la totalidad de su mobiliario.
Tras este primer avance que recuerda a viejas prácticas políticas en nuestro país, la decana de la institución, Dra. Ing. Magali Carro Pérez, emitió una resolución el 5 de agosto ordenando un “estudio técnico integral” sobre el uso de los pasillos y galerías, amparado en normativas de seguridad e higiene establecidas en el Decreto 351/79.
El informe técnico resultante no exigía el desalojo o desplazamiento del CEU, sino que pautaba condiciones estrictas: garantizar un ancho libre de circulación de 3,95 metros y limitar la ocupación a un máximo de 1,20 metros. La agrupación aseguró que adaptó su stand y sus actividades —como el desarrollo de su Feria del Libro— para encuadrarse dentro de los nuevos límites permitidos.
Sin embargo, CEU afirmó que el cumplimiento efectivo de las normativas de seguridad no frenó el proceso de reubicación. El pasado viernes 14 de agosto, el Consejo Directivo de la FCEFyN aprobó una nueva distribución de espacios que obliga al CEU a abandonar su lugar en el ingreso principal para trasladarse a un sector de circulación considerablemente menor que afecta al despliegue político de la agrupación. La medida fue aprobada por 15 votos contra 3, en una sesión que, de manera inusual, no fue transmitida por streaming oficial y que se caracterizó por el marcado silencio de los consejeros de todos los claustros que responden al oficialismo.Durante el debate en el recinto, el consejero estudiantil Martín Schonalds, de CEU, cruzó duramente a la gestión directiva, calificando la medida como una "persecución política grosera" y una "venganza personal". En su intervención, Schonalds cuestionó las prioridades institucionales, exigiendo que la facultad concentre sus esfuerzos en "problemáticas académicas urgentes como las demoras crónicas en la publicación de notas, la falta de reactivos en los laboratorios de Química y Materiales, y el deterioro de la infraestructura en Aeronáutica".
El trasfondo de esta disputa parece exponer las tensiones no resueltas tras la contienda electoral de mayo. En los pasillos de la Facultad crecieron las versiones sobre una supuesta persecución política impulsada por el rechazo del CEU a integrarse al esquema de Carro Pérez, quien acordó acompañar la candidatura a rector de Jhon Boretto.
Las fuentes que dialogaron con Alfil se refieren a un "vuelto" ante la negativa de la agrupación a aceptar los ofrecimientos de sumarse a las filas del oficialismo de la UNC y remarcan como "prueba" el hecho de que CEU, que apoyó al candidato a rector Pedro Pérez (Vamos UNC), sufre "un trato diferencial", la agrupación ABM. que está vinculada políticamente a la conducción de la Facultad y al esquema oficialista rectoral, mantiene una ubicación privilegiada y de alto tránsito sin sufrir los mismos perjuicios.
Para la agrupación que denuncia el desplazo, la decisión del Consejo Directivo excede ampliamente la discusión técnica sobre un stand, ya que las normas de seguridad habían sido acatadas. Y afirman que el traslado obligatorio "sienta un antecedente directo sobre las condiciones materiales en las que se ejerce la representación y la política estudiantil", dejando un interrogante abierto sobre si los criterios administrativos en la FCEFyN "se aplican con equidad institucional o si operan como herramientas de disciplinamiento contra las organizaciones de la oposición", una forma de hacer política bastante arcaica y que parecía superada, al menos en la UNC.