En Buenos Aires, la hipótesis de una fórmula compartida entre el gobernador de Buenos Aires y la diputada de Defendamos Córdoba ya es un globo de ensayo puesto a volar. En Córdoba, el delasotismo es mucho más cauto.
Con reuniones internas, convocatorias militantes y dirigentes que comienzan a tejer redes, el peronismo que mira a Axel Kicillof empieza a organizarse en Córdoba. El espacio busca construir estructura antes que campaña y evitar choques prematuros con el cordobesismo.
Dirigentes y militantes lanzaron “Es por AK Córdoba” en Villa Carlos Paz y se suman a la construcción provincial del gobernador bonaerense. La movida ya cruza alianzas y tensiones rumbo a 2027 con una hoja de ruta que incluye a la ciudad de Córdoba y Río Cuarto para próximos encuentros.
El exsenador Carlos Caserio organizó una reunión en Villa Carlos Paz con el ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Javier Alonso. Están invitados 200 o 300 dirigentes, militantes y referentes peronistas afines al espacio.
El anticipo de coparticipación enviado por Milei trajo alivio financiero al gobierno de Llaryora, pero reabrió una disputa con los gremios estatales que vuelven a endurecer su presión para exigir el fin del ajuste previsional.
Si algo dejó este Mundial es la imagen de un equipo inquebrantable, que encuentra su mejor versión en la adversidad y que puede dar vuelta resultados en los últimos minutos. Ese es el “fuego sagrado” que busca el cordobesismo, que perdió el control del relato, pero que apuesta fuerte por recuperarlo.
Calvo como jefe de Gabinete con funciones del Ministerio de Gobierno y de otras carteras subsumidas (como adelantó Alfil) no sería la única novedad en el esquema de Llaryora. ¿Eduardo Accastello vuelve a Industria? El villamariense suena como parte de una estrategia del sanfrancisqueño de integrar cuadros del PJ para el posterior armado de la grilla de candidaturas del 2027.