#MesadeEnlace | Agustín Spina, presidente de la Cámara de Productores Ovinos de Córdoba
En su paso por el streaming Mesa de Enlace, Agustín Spina, presidente de la Cámara de Productores Ovinos de Córdoba (CAPOC), analizó el presente de la actividad en la provincia y planteó la necesidad de avanzar hacia una producción con mayor escala, valor agregado y posibilidades de inserción en nuevos mercados. “Hoy dentro de la pirámide de consumo estamos en 1 kilo per cápita al año”, señaló al referirse al lugar que todavía ocupa la carne ovina en Argentina.
Spina consideró que el sector atraviesa una etapa de crecimiento y comparó el proceso con la evolución que tuvo la producción porcina en el país. En ese sentido, sostuvo que el desafío de la actividad ovina es ampliar su participación en el consumo y consolidar una cadena comercial que permita llevar el producto a más consumidores.
Uno de los principales objetivos de CAPOC es impulsar la producción de cordero pesado, una alternativa que permite obtener mayor cantidad de carne y desarrollar nuevas formas de comercialización. Según explicó Spina, actualmente pueden lograrse animales de alrededor de 50 kilos en pie en apenas cinco meses, con rendimientos de entre 30 y 35 kilos luego de la faena.
El dirigente señaló que ese volumen permite avanzar hacia el desposte y la comercialización de cortes envasados al vacío, un esquema que abre posibilidades para restaurantes, carnicerías y otros canales de venta. La apuesta, según indicó, es dejar atrás una producción asociada principalmente al consumo ocasional y construir una oferta más estable y con mayor presencia en el mercado.
Sin embargo, uno de los principales desafíos sigue siendo la logística. Muchos productores ovinos se encuentran a distancias de entre 100 y 200 kilómetros de los frigoríficos, mientras que los costos de transporte dificultan el traslado de pequeños volúmenes para su faena.
En ese contexto, Spina advirtió que la informalidad puede parecer una alternativa más conveniente en el corto plazo, pero termina cerrando las puertas a mercados que requieren condiciones sanitarias y habilitaciones específicas. “Si no estás habilitado no podés vender carne”, explicó al remarcar la importancia de formalizar toda la cadena productiva.
Para el presidente de CAPOC, contar con un sistema de faena y comercialización habilitado resulta fundamental para que los productores puedan acceder a restaurantes, carnicerías y otros mercados de mayor valor agregado. La formalización también aparece como una condición necesaria para pensar en una mayor escala productiva y en futuras oportunidades de exportación.
De esta manera, el sector ovino cordobés busca consolidar un nuevo modelo de producción centrado en el cordero pesado, el desarrollo de cortes y la mejora de la cadena comercial. El objetivo es aumentar el consumo interno, superar las limitaciones logísticas y transformar una actividad todavía marginal dentro del mercado de carnes en una alternativa con mayor proyección productiva y comercial.