
Campaña sin chispa de Soldano y LLA en un terreno copado por PU
Gabriel Marclé
Por Gabriel Marclé
El tono de la campaña de La Libertad Avanza en Río Cuarto se volvió un tema de conversación cada vez más problemático para los estrategas del espacio. Aunque el frente tiene presencia en la ciudad que eligió a Javier Milei como presidente en 2023, con casi el 70 % de los votos, su despliegue electoral para este año dista de lo que prometía cuando comenzó la carrera hacia el 26 de octubre. En un escenario dominado por Provincias Unidas y donde todavía pesan los sellos tradicionales, los libertarios parecen no haber encontrado la forma de encender una campaña local que se mantiene tibia a dos semanas de la contienda.
Dentro del espacio libertario, las señales de alerta se encendieron en las últimas semanas. Más allá de las buenas expectativas y la posibilidad de “romper el techo” de 35 puntos puros en la ciudad, militantes y referentes cercanos a la riocuartense Laura Soldano admiten que la candidata perdió protagonismo dentro del esquema provincial. Las apariciones mediáticas se redujeron, su presencia en los actos es intermitente y los spots de campaña giran casi exclusivamente en torno a Gonzalo Roca, el número uno de la lista.
La situación no pasa inadvertida entre los propios. Algunos dirigentes reconocen que la apuesta “todo a Roca” responde a una decisión estratégica del equipo libertario, que busca centralizar el mensaje en un solo perfil fuerte. Sin embargo, entre los libertarios de la ciudad hay malestar por el modo en que Soldano quedó relegada de la discusión pública, sobre todo cuando su condición de candidata local le daba la posibilidad de ser la voz del espacio en Río Cuarto.
El contraste con las expectativas iniciales es notorio. En su lanzamiento, la imagen de Soldano —presentada como influencer y cara fresca de la política— parecía diseñada para disputar el voto joven, empresario y antiperonista del sur cordobés con el poder del outsider. Pero el impulso se fue desinflando con el correr de las semanas: no hubo estructura territorial sólida, la presencia en cartelería es escasa y la agenda libertaria no logró insertarse en la conversación de campaña más allá del territorio de comodidad, focalizada en el Centro y fuera de las barriadas.
Como si fuera poco, este debilitamiento de la estrategia local coincidió con la catarata de hechos polémicos que afectaron la imagen de Javier Milei y los suyos, incluso en el Imperio del Sur, donde hasta principios de agosto se hablaba de una victoria cantada para los violetas.
Mientras tanto, el frente libertario enfrenta un obstáculo adicional: la dificultad para discutir el modelo municipal. Los libertarios locales no tienen músculo para disputar el debate con figuras como Juan Manuel Llamosas, que busca un nuevo rol en el tablero provincial, o con el intendente Guillermo de Rivas, que transita su primer año de gestión. La crítica a la política tradicional, en este caso, no alcanza para compensar la falta de arraigo en la agenda local.
El que intenta cubrir ese vacío es Pablo Benítez, el dirigente juecista más libertario de Córdoba, que asume el rol de vocero en los cruces con el peronismo y se mueve con cierta comodidad en el discurso de la “casta”. Su figura genera empatía en algunos sectores de la militancia, pero no logra suplir la ausencia de Soldano en la línea de fuego cuando el plan llama a “raspar” al gobierno municipal que responde a Martín Llaryora y Juan Schiaretti.
Esto lleva a que Provincias Unidas, centrado en pintar cada rincón de la ciudad con sus colores e instalar a Juan Manuel Llamosas como el exintendente que podría llegar al Ejecutivo nacional (aunque en el puesto 7 de la lista), haga ver a los libertarios como ejecutores de una estrategia disminuida frente al aparato oficialista. Un aparato con el que no pudieron siquiera medirse cuando se hablaba de Gastón González —esposo de Soldano— como posible candidato a intendente en 2024.
A medida que se acerca el cierre de campaña, el mileísmo enfrenta el desafío de traducir su fuerza nacional en votos reales en el Imperio. Por ahora, la ola violeta no terminó de romper en Río Cuarto, y la candidata local —que alguna vez prometió ser una de las caras visibles del proyecto libertario— quedó desdibujada en un esquema que gira cada vez más alrededor de Roca.
El caso de José Luis Espert, las coimas en el ANDIS, el efecto negativo de la fallida eliminación de retenciones en un distrito fuerte para el voto agro y, sobre todo, la notoria falta de resultados económicos generó un escenario poco ideal para la candidata local con más chances de ingresar al Congreso en diciembre. Quizás esa sea la razón por la cual su papel en la campaña se limita a “la calle online”: en el comando libertario dan por sentado que alcanza con lo que hay para llegar a la tan deseada banca.


Bornoroni blanqueó alianza con Abrile y la UCR tomará una definición

Enroque corto Río Cuarto | SUOEM. CeyS. Ruralistas y obras.

Circunvalación 24/7: Provincia y municipio muestran aval empresario y comercial

La crisis universitaria llega al Concejo y tensiona el avance libertario

Enroque corto en Río Cuarto ↑ Soldano en el bastión P. Muerte del periodismo? Casi un error.

Enroque corto | El adelantamiento de DLS, la incomodidad de Passerini y un "modo Milei" que sacude el tablero cordobés.


Kicillof sumó un nuevo frente de respaldo en Córdoba con armado político en expansión

En conflicto con los estatales, Llaryora recalibra la pata gremial del PJ



