
“Cristina Libre” baja a Córdoba y los K buscan reagrupar votos
Bettina Marengo
Con encuestas que muestran a Cristina Kirchner reteniendo su núcleo duro electoral, con crecimiento en el conurbano bonaerense mientras se profundiza la crisis económica, pero muy corta en Córdoba, el kirchnerismo duro bajará hoy a la ciudad de Córdoba para lanzar la campaña “Cristina Libre”, que pide la liberación de la expresidenta, condenada y con prisión domiciliaria en la causa Vialidad, y la habilitación electoral para el año que viene.
En una actividad que ya había sido suspendida un tiempo atrás y que ahora, con los jefes y referentes del PJ nacional en plena ebullición y etapa de armado, se reflotó. El senador Oscar Parrilli, uno de los dirigentes más cercanos a la expresidenta, el ex Procurador del Tesoro nacional Carlos Zannini, la titular del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, Florencia Saintout, y la diputada nacional por Córdoba, Gabriela Estevez, expondrán a las 17 horas en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNC sobre lo que el espacio considera “injusta condena” del Tribunal Oral Federal N° 2 de CABA contra Cristina en una causa de corrupción, y sobre su proscripción de la contienda presidencial del año que viene, donde se pondrá en juego la continuidad o no del proyecto libertario. Con la ex presidenta instalada como la principal figura opositora a Javier Milei y tras el inicio de una campaña internacional por su libertad, como se hizo con Lula en Brasil, el mundo K vuelve a Córdoba con pesos pesados de la vieja guardia.
Parrilli y el cordobés Zannini no llegan a un distrito permeable a los argumentos kirchneristas, ni donde el PJ que gobierna tenga algún mínimo lugar para acoger el reclamo de libertad de su jefa. Al contrario, pero el irreductible electorado cordobesista no parece ser el objetivo a seducir, más allá de la que actividad está planteada como “abierta”. La movida puede ser un testeo de capacidad de convocatoria en Córdoba de la consigna Cristina Libre y de la propia figura de la exmandataria, luego de que el gobernador Axel Kicillof llenara el salón de actos de la UTN hace unos meses. Es el mismo público pero el bonaerense empezó su campaña sin hacer eje en la situación de la expresidenta.
Es además un espaldarazo para Estévez, que con el desbande del peronismo quedó en soledad en Córdoba. Puertas adentro de las viejas tribus K, la actividad está dirigida a movilizar el golpeado mundo cristinista local, que en un porcentaje importante se inclinó en 2025 por la candidatura a diputada de Natalia de la Sota y no por la lista que encabezó Pablo Carro, que quedó fuera de Diputados. Con esos antecedentes y el escuálido resultado en las elecciones provinciales del 2023, el kirchnerismo busca reagrupar su electorado para retener en 2027 la única banca nacional por Córdoba que le queda, que está en manos de la jefa camporista local. ¿Será ella candidata nuevamente a diputada?. Depende quien sea el postulante a presidente del PJ, se ve venir una puja por la lista legislativa con el axelismo, con el espacio de Juan Grabois, cuya referente provincial es Constanza San Pedro, o con otros sectores PJ. A nivel provincial la situación es otra incógnita. Se sabe desde siempre que el peronismo nacional, y la propia Cristina, han intentado acercamientos con el peronismo cordobés, sin éxito pese a gestos como el retiro de la lista provincial en 2019.
Coty San Pedro adelantó que hoy asistirá a la Facultad de Sociales, mientras prepara el desembarco de Grabois este jueves en Córdoba y el viernes en Río Cuarto. De la Sota no irá. “No militamos la consigna Cristina Libre”, aclaró un vocero de la diputada nacional. Portazo para el cristianismo.
El Panal mira la bajada K a Córdoba con interés porque le sirve la línea divisoria. Parrilli y Zannini eran importantes funcionarios de Cristina cuando el gobierno nacional supuestamente se negó a enviar la Gendarmería a Córdoba para contener el motín policial de diciembre del 2013. La decisión marcó el quiebre definitivo del kirchnerismo con Córdoba, una decisión redituable en lo electoral para el cordobesismo que el presidente alterno del PJ, Facundo Torres, ratificó en una reciente nota con el el sitio Lapoliticaonline.com en visperas del inicio de la campaña por CFK. “El PJ cordobés no volverá al PJ nacional mientras esté colonizado por el kirchnerismo”, dijo. El paraguas antiK busca proteger a Llaryora de las acusaciones de Gabriel Bornoroni y Luis Juez, que quieren ponerle el sello K para lastimar el único objetivo actual del sanfrancisqueño, la reelección provincial.
Lo que dijo Torres provocó la reacción del ex legislador Martín Fresneda, alejado del cristianismo y hoy enrolado en Construyendo Córdoba, con Natalia de la Sota. Pese a su nuevo espacio, el dirigente defendió la unidad peronista con los K y le reprochó a Torres seguir hablando de “colonización” del PJ nacional. Pidió que el peronismo cordobés convoque a un debate interno y cuestionó que Córdoba no se integre al proyecto político nacional del PJ pese al riesgo Milei. Del PJ provincial, silencio.



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