El fenómeno Zaúl: El showman que se ganó el corazón del público serrano
Por Ariel Bogdanov
La carrera de Zaúl Showman es un ejemplo de perseverancia y oficio. Formado en el exigente circuito de eventos de Rosario, su desembarco en las grandes ligas de la Villa serrana no fue producto del azar, sino de una construcción paso a paso. Desde sus primeras temporadas con Ángel Carabajal en "Bien Argentino" hasta su presente actual en el teatro más importante de la ciudad, Zaúl ha mutado potenciando principalmente su capacidad de improvisación.
Desde hace dos años, se ha convertido en el ladero ideal del Oficial Gordillo, acompañando el éxito arrollador de Miguel Martín. Este año, brilla con luz propia en el Teatro Luxor como parte de "Gordillo: Choriando al futuro", consolidándose como uno de los artistas que más risas cosecha entre el público que elige los teatros serranos.
— Estás viviendo una temporada de consolidación en el Luxor con "Choriando al futuro". ¿Cómo se siente estar en el corazón de la cartelera junto al Oficial Gordillo?
— Es un presente que me llena de gratitud. Esta es mi segunda temporada consecutiva con Miguel Martín y la verdad es que me siento como en casa. Trabajar en un escenario de la magnitud del Luxor es un desafío diario, pero Miguel tiene una generosidad poco común en este ambiente. Él me da un espacio enorme, me permite desplegar todo lo que sé hacer y eso, para un artista que viene remándola desde hace años, es un regalo. El público viene a verlo a él, pero se entrega a mi propuesta con una apertura que me sigue sorprendiendo.
— Siempre surge la duda sobre tu etiqueta: ¿mago, humorista, showman?
— (Risas) ¡Es la pregunta que más me costó explicar en mi carrera! Durante años traté de buscar una definición hasta que me di cuenta de que "Showman" era la palabra justa, hoy lo uso casi como un apellido artístico. Yo no soy el mago que hace el truco perfecto, ni el humorista de chistes convencionales. Soy un tipo que juega con distintos recursos que son naturales, ni siquiera es que lo preparo. Cosas que me han pasado en vida. Uso la magia como un puente para la comedia, el humor, y me sigo sorprendiendo.
— Rosario fue tu gran escuela. ¿Qué recordás de esos inicios antes de ganar el Carlos de Oro?
— Rosario es una plaza exigente, ahí te curtís en eventos sociales y bares. Tuve la suerte de trabajar en algunos espectáculos, Moria Casán o con Sergio Gonal, pero en cosas más locales. Pero el gran quiebre fue con Ángel Carabajal en "Bien Argentino", donde ese año ganamos el Carlos de Oro. Después vinieron "América Show", hicimos cosas con Miguel y el Chino de Midachi, todo fue llevando al lugar de hoy con el Oficial Gordillo.
— Ya tenés un Carlos de Oro en tu repisa. ¿Cómo vivís las nominaciones ahora?
— Se vive con mucha más calma. Haber ganado el Oro en 2022 fue cumplir un sueño máximo. Una vez que ya sentiste ese reconocimiento de tus pares, los premios que vienen son "mimos" necesarios, pero una vez que uno ya sabe lo que es ganarlo, ya está.
— ¿Está en tus planes volver a encabezar tu propio proyecto?
— Carlos Paz es mi lugar en el mundo. La experiencia de mi unipersonal fue hermosa y sacrificada. El deseo de volver a tener mi propio espacio siempre está; es algo que quiere cualquier artista Creo que estoy en un proceso de maduración, aprendiendo mucho de los mejores. La idea de tener un espectáculo propio siempre está, en algún momento hacerlo y siento que cada vez está más cerca.
CHORIANDO A FUTURO
Lugar: Teatro Luxor (Av. Libertad 211, Villa Carlos Paz).
Elenco: Miguel Martín (Oficial Gordillo) junto a Zaúl Showman.
Entradas: Desde los $25.000 hasta los $44.000 por Autoentrada o en la boletería del teatro.
Duración: 90 minutos