El Panal avizora meses difíciles y alerta a municipios: cuiden la plata
“Cuiden la plata que la coparticipación va a seguir a la baja” es la frase que quizás más escuchen desde hace varios meses los intendentes y jefes comunales que interactúan con el Panal. En los chats que comparten entre ellos hay preocupación por la caída de la coparticipación provincial, que fue del orden del 11 por ciento el último mes, y por la reducción de los ingresos propios, producto de una economía que no se mueve, pymes locales que cierran y contribuyentes que no pueden pagar tasas. Algunas versiones escuchadas por intendentes que hablaron con este diario indican anuncios extraoficiales de que la caída se profundizará hasta junio y que puede llegar al 30 por ciento.
En el gobierno de Martín Llaryora aseguran que, así como Córdoba no pidió adelanto de coparticipación a la Nación (ni la Casa Rosada lo ofreció, agregan), los municipios cordobeses, con escasas excepciones, tampoco lo hicieron al Panal. Pero sí creció la demanda de cuotas del Fondo Federal creado hace año por la Provincia y firmado por los municipios con el objetivo de costear obra pública o sanear deudas. También aumentó el pedido de herramientas como los Aportes del Tesoro Provincial (ATP). El Fondo es reintegrable por descuento de coparticipación en 60 cuotas, los ATP son subsidios, y ninguno tiene el costo financiero del 15 por ciento que se aplica a los adelantos de coparticipación. La misma tasa que la Nación le cobra a las provincias.
“Estamos descomprimiendo con el Fondo Federal”, admiten funcionarios que respondieron a la consulta de este medio. Los datos muestran que, efectivamente, el Fondo que se nutre, entre otras fuentes, de parte de la coparticipación de los municipios, hizo su trabajo. En 2023, hubo 188 adelantos de coparticipación, en 2024 bajó a 64 y en 2025 las solicitudes se redujeron a 22, contradas en cinco municipios. El hecho de que ya no sea gratis pedir un adelanto es parte de la explicación.
Hay intendentes preocupados y otros muy preocupados, depende de la ubicación del municipio o comuna y de la economía local. Hay ciudades más ricas y con más recursos y otras muy complicadas. El gobierno, a través del Ministerio de Gobierno que comanda Manuel Calvo, ofrece como primera medida a los municipios acompañamiento para eficientizar la relación recaudación-gasto, pero igual no alcanza porque la situación social demanda más recursos. “Tampoco es que dan enseguida el Fondo, lo vengo pidiendo pero hace dos semanas que no pasa nada”, comentó un cacique del interior.
Hasta ahora, el Panal jura que no hay ciudades (chicas o grandes) que no haya podido pagar sueldos, pero en diciembre sí hubo manotazos al Fondo permanente para pagar aguinaldos. Están atentos a ese dato en la administración central porque la orden de Llaryora es evitar a toda costa que se altere de algún modo la paz social en la provincia.
A la baja de la copa y de los ingresos propios se suma la desaparición del programa Sumar, que pagaba la Nación y que estaba destinado a personas sin obra social ni cobertura privada de salud. También pega en el interior, como en la Capital, la caída de los subsidios nacionales al transporte. “Lo que se avizora por delante no es bueno”, afirman los funcionarios. Coincide 100% con lo que los intendentes reciben como devolución cuando plantean la situación en las oficinas del Centro Cívico. ¿Hay que pasar el otoño
Incluso entre peronistas se acrecienta el malestar. Mencionan discrecionalidad en los fondos que se bajan al interior y demoras, como la mencionada por la fuente mencionada en off arriba. Aunque la Provincia lanzó obras públicas en prácticamente todos los municipios, varios intendentes se quejan de demoras, o incluso de paralización. “Solo servicios básicos y sueldos”, resumió uno. En el Panal admiten que hay una presión extra porque 335 intendentes y jefes comunales, sobre 427, son nuevos, están en su primer mandato y necesitan mostrar algo más que una oficina de atención al público para reelegir el año que viene y diferenciarse de sus antecesores. Pero la frase es la misma: “Cuiden el mango”.