El necesario parlamento de la diversidad
Mucho se habla de los trolls libertarios, pero no se menciona con la misma frecuencia a los que militan para otros partidos. Hace unos meses me tocó un cruce con algunos de ellos, producto de una nota que no gustó. El revuelo alcanzó a un funcionario y motivó una respuesta de Fopea.
Lo interesante fue lo que vino después, cuando una organización de la sociedad civil se agarró de un post en X para tildarme de homofóbico, a pesar de no haber hecho ninguna referencia a las características físicas de la persona que aparecía en el vídeo que compartí (no porque no hubiese podido hacer comentarios al respecto, sino porque me quería evitar las críticas. No funcionó).
No hizo falta googlear tanto como para llegar a que dicha organización responde al director de Género y Diversidades de la Legislatura de Córdoba, lugar al que llegó reclutado por la vicegobernadora Prunotto luego de haber salido eyectado de la municipalidad por denuncias de violencia de género. Quién se hubiese imaginado que un militante de los derechos de las minorías sexuales podría haber sido denunciado por eso, nunca visto…
Lo verdaderamente lindo de todo fue un vídeo emulando el trailer de “El diablo viste a la moda 2”, donde aparecen los dos mencionados anteriormente y se promociona una actividad para la semana que viene. El “Parlamento de la diversidad” tendrá sus segunda edición tras la del año pasado, donde concrjales LGBT de toda la provincia ocuparon las bancas para simular una sesión plenaria, haciendo también actividades de concientización sobre el tema. Es increíble cómo se busca generar fidelidad entre segmentos de la población con cosas como estás, que parecen absolutamente exageradas.
Para poner las cosas en perspectiva, la provincia tiene alrededor de 2.500 concejales. Si 70 fueron a la legislatura porque también son miembros de la comunidad LGBT, quiere decir que alrededor del 2,7% del total de los concejales de la provincia es diverso. Se calcula que alrededor del 8% de la población es LGBT, pero solo alrededor del 3,5% se presenta como tal. Seguramente habrá algunos concejales que no hayan sido invitados, otros que no se quieren sumar a esos eventos y muchos más en el clóset, pero con esos números la representación en los parlamentos locales se acerca bastante como para organizar esta actividad de supuesta concientización.
Todo proyecto político se construye a partir de la capacidad de representar a la población. Esto se puede conseguir representando al conjunto más grande o a una suma de grupos pequeños. El peronismo ha ido pasando de la primera a la segunda posibilidad, concentrándose en muchos cada vez menos representativos, organizando eventos como el mencionado, donde solamente van los que tienen ganas de comerse alguna masita (porque el cátering siempre es bueno, que no se malinterprete).
Esto no es una crítica a la diversidad sexual, porque cada persona es libre de comerse lo que le guste, siempre que eso no signifique seguirle comiendo la billetera a los contribuyentes. Las noticias que se ven sobre las cuentas provinciales marcan que la situación es delicada y que los roces con nación (que no cumple con su parte de la responsabilidad y perjudica a los cordobeses) permiten presagiar que nada cambiará en el corto plazo.
Así, mientras hay áreas críticas en las que la provincia debería disponer de más recursos, los que se abalanzan sobre el erario público para devorarlo con fruición salen con iniciativas como la del parlamento de la diversidad, que promocionan con esos videos en los que le enrostran a los ciudadanos de a pie que se gastan la plata en el hobby que les permite buscar los votos de nicho. Tanto afán de concentrarse en las minorías va a llevar al peronismo cordobés a convertirse en una.