Cultura Por: J.C. Maraddón19 de mayo de 2026

Quién nos quita el disfrute

Como ejemplo de lo que en la actualidad se puede lograr mediante la IA, está disponible en YouTube el videoclip del tema “In The Stars”, subido el jueves pasado, donde se ve a unos Rolling Stones con alrededor de cincuenta años menos, cantando y tocando en vivo.

Hacia finales de noviembre de 2019, Netflix estrenaba el filme de Martin Scorsese “El irlandés”, que contaba con un elenco excepcional, encabezado por Robert De Niro, Al Pacino, Joe Pesci y Harvey Keitel, es decir, algunos de los actores fetiche del director a lo largo de su extensa carrera. La expectativa por el arribo de este largometraje se vio incrementada cuando se anticipó que en esta incursión por el streaming, Scorsese iba a apelar a los más avanzados recursos tecnológicos de los cuales se podía disponer en aquel momento, en lo que se refiere a los productos de la industria audiovisual.

La novedad consistía la utilización de efectos digitales en la posproducción que “rejuvenecían” a los intérpretes de modo artificial, una verdadera sorpresa para los espectadores de entonces, que no querían creer lo que estaban viendo. La empresa Industrial Light & Magic (que había sido fundada por George Lucas) junto al experto argentino Pablo Helman, fueron los responsables de ese milagro de la ciencia que se manifestaba en una película sobre un tema largamente abordado por Scorsese en su filmografía: los dimes y diretes de la mafia, que esta vez lo llevaban a indagar sus vinculaciones con el sindicalista Jimmy Hoffa.
Los procedimientos técnicos que se introdujeron con desmedido entusiasmo en esta realización hollywoodense, constituían un experimento para el que se ofrecían ciertas garantías en sus resultados, aunque el renombrado cineasta estadounidense estaba dispuesto a correr el riesgo de que las cosas no salieran todo lo bien que se esperaba para un emprendimiento tan costoso. Las críticas, en general, elogiaron el guion, las actuaciones y todos los demás rubros, excepto varias de las escenas toqueteadas para que los personajes que en el presente son ancianos, vuelvan a ser jóvenes al recrear las situaciones que sucedían en el pasado.

La metodología empleada con el objetivo de filmar a los actores mediante trucos de maquillaje e iluminación que posibilitaran luego su tratamiento a través de procesos digitales, era en ese entonces un prodigio que ponía en cuestión aspectos esenciales del arte cinematográfico y que alimentaba debates entre los entendidos. Pero, desde esa perspectiva, “El irlandés” no pasó la prueba y los movimientos del Robert De Niro juvenil que se apreciaban en algunas secuencias no tenían la fluidez adecuada y se parecían bastante a los de un septuagenario, como que esa estrella de cine tenía ya 76 años cuando se desarrolló el rodaje.
Aquello que se ofrecía como novedoso apenas siete años atrás, se ha transformado ya en una antigüedad, frente a la evolución de la inteligencia artificial generativa que hoy brinda sus servicios a millones de personas desde sus propios celulares. No solamente se han corregido algunas de las falencias que se advertían en esas aplicaciones en la prepandemia, sino que se ha verificado un salto exponencial en su uso, al punto que la mayoría de ellas están al alcance de cualquiera. Aquella polémica de 2019 se ha potenciado, y se habla de limitar el uso de la IA en el cine.

Como ejemplo de lo que en la actualidad se puede lograr por esa vía, ahí está disponible en YouTube el videoclip del tema “In The Stars”, subido el jueves pasado, donde se ve a unos Rolling Stones con alrededor de cincuenta años menos, cantando y tocando en vivo con un realismo que nos transporta al corazón de la década del setenta. Es una canción nueva que se publica como anticipo del álbum “Foreign Tongues”, cuya salida se anuncia para el 10 de julio. Lo insólito es que detrás de esa pieza está un trío de gerontes cuya apariencia no se corresponde con este video.

Todavía no se acallan las discusiones que acarrea el uso de la IA en determinado ámbito, cuando surge otra prueba de la eficacia de esos mecanismos, como los que ahora nos devuelven a unos Rolling Stones sin achaques ni arrugas, compartiendo cámara con la actriz Odessa A’zion, coprotagonista de “Marty Supreme”. Si es esto algo disfrutable o si más bien representa el advenimiento de un futuro repleto de fantasmas del pasado, es algo difícil de colegir en tiempos de semejantes cambios, que convierten en perimido lo que hasta no hace tanto aparentaba ser imposible de superar.

Es probable que nos esperen desafíos todavía mayores en los días por venir, inmersos como estamos en ese vértigo de un progreso que acelera a fondo su marcha y deja sin aliento a quienes no están en condiciones de seguir sus pasos. Mientras tanto, nadie nos quita el disfrute de estos Stones redivivos, que nos sumergen en la mansedumbre de una época en que la humanidad aún no había perdido su capacidad de asombro y se permitía soñar con un mundo donde se respetaran ideales tan antiguos como los que propiciaban la libertad, la igualdad y la fraternidad.

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