Vamos tras los buenos fantasmas
El regreso de aquello alternativo
Mario Luna tuvo protagonismo radiofónico en la difusión de una “alternativa” a la música que ya contaba con un lugar en los gustos cultos y populares, y contribuyó a abrir canal a otra música. Una que estaba naciendo y ya proliferando en las nuevas generaciones, que no se sentían representadas por los sonidos y las voces preestablecidas. Mario fue pieza de un proceso mucho más complejo y, sobre todo, tuvo parte en la labor pionera de organizar un espacio de circulación no ya solo discográfica, sino en vivo en Córdoba.
Transitamos días en que por todas partes aflora el aniversario a los cincuenta años de una marca vergonzosa de sangre en la historia argentina, los años setenta se están sacudiendo el polvo y reaparecen como el fantasma del padre de Hamlet, como cientos de fantasmas y sus huesos, a contar la verdad de los hechos. Son voces de la resistencia. También el rocanrol argentino y en particular desde Córdoba, se anuncia, extendiendo la red de la memoria.
Mario Luna presenta hoy su libro “Alternativa. Historias jamás contadas del rock argentino”, editado en Villa María por Eduvim. Aporta doscientas cincuentas páginas de estos recuerdos, se tomó todo el tiempo para repasarlos y recrearlos por escrito, y en la tarea le hizo la segunda Alberto Ítalo Amuchástegui. Esta entrega, como todo lo que suele condensarse en Córdoba, es una versión de esa historia (de esas historias) desde otro ángulo, y por suerte Córdoba ha contribuido y sigue contribuyendo, hoy mismo, a la historia oficial del rock argentino, allí donde entran las bandas y proyectos locales, como así también las vivencias locales del rock del país. Esta última es la versión a la que hace su tributo Mario, un tipo que no venía del palo del rock, pero que se comprometió con ese fenómeno y por eso está él mismo inscrito dentro de la historia, a la vez que atina a completarla con unas páginas. Concretamente con las del volumen con prólogo de Dirty Ortiz, nuestro Maraddon, del que hace entrega Mario hoy a las 19 en el Salón de Actos del Pabellón Argentina de la Ciudad Universitaria. Y como la historia siempre tiene más lugar en la página del día, el evento de presentación contará con la presencia de un hombre de entonces, la cuarta parte de una Almendra, no de cualquiera: Emillio del Guercio, y allí estará también, hermano de un mismo Aquelarre, Héctor Starc, otra pieza de la primera generación del rock argentino en castellano. Se les sumarán voces no blancas, pero sí menos pioneras, aunque no menos intensas, la de los coros Blas Pascal y del Concejo Deliberante. Y aquí dos figuras de la historia local, de aquella y de esta, ya que dirige la masa coral Ariel Borda, y da su apoyo en guitarra Horacio Sosa, dos cantautores que son parte de nuestra identidad.
Migrar es como envejecer
En el Teatro Comedia (Rivadavia 254) hoy y mañana a las 20 vuelve la obra Ascochinga – la vida todavía, una creación colectiva nacida con el ánimo de interpelar a las infancias y a la tercera edad. Es una coproducción de la Municipalidad de Córdoba y el Instituto Italiano de Cultura. El trabajo escénico propone un universo lúdico de imágenes, música y movimiento coreográfico, a cargo del Elenco Municipal de Danza Teatro. Colabora en esta puesta el coreógrafo italiano Luca Pacella, residente en Córdoba, que al introducir máscaras enriquece el trabajo plástico, ell actoral y el escénico. Ascochinga es una obra para toda la familia, que invita a una experiencia narrativa visual evocando la inmigración italiana y su música, y propone cierta analogía entre la idea de migrar y la de envejecer, procesos similares a “tirar la cerradura de la casa materna con la certeza de que en vida no se regresará”.
Entrada gratuita, a retirar en la boletería desde dos horas antes de la función.
Formas humanas huidizas
En el Espacio Cultural Museo de las Mujeres (Rivera Indarte 55), la artista Irene de la Torre quien se encuentra exponiendo “Buscar… Buscar para no encontrar” invita a una actividad al pie de obra. La artista reúne una frondosa carrera en la escena de la plástica europea, ya que vivió y trabajó entre 1970 y 2009 en Ginebra, Suiza y Madrid, para luego radicarse en Santa Catalina, departamento Totoral. En el Museo de las Mujeres ha dispuesto pinturas y dibujos de esta muestra curada por Antonia de la Torre, quien apunta que la obra de Irene persigue “las formas huidizas —pero precisas y obsesivas— del ser eterno de lo humano”. Lejos de una visita guiada tradicional, la artista invita a conocer su proceso creativo, cocinado a través de una exploración que lleva sesenta años. La actividad es libre y gratuita, tiene una duración de 90 minutos. Hay que inscribirse en https://url-shortener.me/M4X4.
La banda convoca en el teatro
La Banda Sinfónica de la Provincia se presenta a las 20 en la Sala Luis de Tejeda del Teatro del Libertador (Vélez Sarsfield 365), con el programa Bitácoras del viento, y bajo la dirección del maestro español José Rafael Vilaplana, uno de los principales referentes internacionales de la música para banda sinfónica. El programa combina creación contemporánea y tradición musical: Bitácora de asfalto y tambor, estreno de Andrés Acosta, director titular de la banda; Poema alpestre, de Franco Cesarini, poema sinfónico que describe la cadena montañosa de Los Alpes.
Además: Ao xeito de foliada, de León Durán, joven compositor español de prominente carrera; Gloriosa –poema sinfónico para banda–, de Yasuhide Ito, que retrata a los “cristianos ocultos” de Japón. Para el cierre: Tarde de abril –marcha mora–, de Amando Ponsoda, maestro de la composición y destacado pedagogo valenciano. Entrada general $5000, en boletería y Autoentrada.