La oposición presiona y pide investigar los permisos de los boliches en Córdoba
El escándalo por el caso de Agostina y las fallas en el boliche Wachitas hicieron que la oposición estallara contra el sistema de permisos de la ciudad. Los radicales aseguran que el esquema de fiscalización es "peligrosamente poroso, ineficaz y discrecional". Por eso, a través de dos proyectos, exigen abrir las "cajas negras" de las habilitaciones comerciales de la nocturnidad para terminar con lo que consideran una grave desidia por parte del Estado.
La movida liderada por la concejala Elisa Caffaratti busca crear una comisión especial para investigar a fondo quiénes son los funcionarios que firman los permisos. Quieren saber si hay nombres que se repiten siempre en los boliches más cuestionados y por qué algunos dueños consiguen autorizaciones con una rapidez que llama mucho la atención. Sospechan que existe un trato de favor para algunos comerciantes mientras que a otros se los controla con muchísima dureza.
Para que la investigación sea seria, la oposición pidió que la Universidad Nacional de Córdoba haga una auditoría sobre los locales que fueron clausurados varias veces. El objetivo es entender cómo hacían estos bares para reabrir casi al instante a pesar de tener problemas graves. Como explicaron desde el bloque de la UCR, ya no discutimos únicamente expedientes administrativos o habilitaciones de papel; discutimos la vida y la integridad de nuestros jóvenes frente a un sistema que se muestra permeable.
Con este pedido, los concejales opositores le pasan la pelota al intendente y avisan que la seguridad de los vecinos no permite más demoras ni medias tintas. Aseguran que la ciudadanía tiene el derecho absoluto a saber cómo y quiénes habilitan la noche en la ciudad para evitar nuevas tragedias. Para la oposición, es hora de que el municipio deje de dar vueltas y explique por qué la noche cordobesa sigue funcionando bajo un sistema que consideran peligroso.