Cultura Por: J.C. Maraddón21 de julio de 2026

Un injerto promocional

Madonna abrió el fuego en el show de medio tiempo de la final del domingo, emergiendo desde las entrañas del estadio donde se había montado una especie de discoteca, con el deejay Stuart Price detrás de ella, y un sampleo del ritmo de la canción “Dico Inferno” de The Trammps.
ilustra-madonna

El 5 de febrero de 2012, la final del fútbol americano a la que en Estados Unidos denominan Super Bowl, enfrentó en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis a New England Patriots, de Boston, campeón de la AFC, contra New York Giants, ganador de la Conferencia Nacional (NFC). Los Giants terminaron imponiéndose por 21 a 17, ante una concurrencia de más de 68 mil personas, que se multiplicó por la transmisión televisiva nacional de la cadena NBC, que llegó a una audiencia de casi 168 millones de personas. A escala internacional, el evento fue seguido por televidentes de una treintena de países.

Como siempre, había grandes expectativas puestas en el show de medio tiempo, para el que esa vez había sido invitada Madonna. La reina del pop ya había recibido ofertas para participar de esa ceremonia en las ediciones de 1999 y 2001, pero en ambas ocasiones fue ella misma la que canceló su actuación, siendo reemplazada por Stevie Wonder/Gloria Estefan y por Aerosmith/Britney Spears, respectivamente. La tercera iba a ser la vencida y ella oficiaría nomás como encargada de animar esa presentación en 2012, rodeada de figuras como LMFAO, M.I.A., Nicki Minaj y CeeLo Green, que 14 años atrás picaban alto en los charts de ventas.

Madonna estaba dispuesta a publicar un mes más tarde su disco “MDNA”, del que a comienzos de febrero ya se había adelantado el single “Give Me All Your Luvin’”. Para la cantante, actuar en el entretiempo del Super Bowl representaba la gran oportunidad de difundir esta flamante canción, y a la vez refrescar su imagen después de tres décadas de trayectoria. Para la puesta en escena, la intérprete contó con la colaboración del prestigioso Cirque du Soleil, en tanto que en la producción general intervino su coreógrafo personal, Jamie King.

Durante los 13 minutos que duró su performance, se las arregló para cantar varios de sus grandes hits, además del tema que acababa de salir a la venta. Así, se fueron sucediendo “Vogue”, un popurrí que mezcló “Music”con “Party Rock Anthem” y”Sexy and I Know It” de LMFAO y un epílogo a todo ritmo con “Open Your Heart”, “Express Yourself” y “Like a Prayer” junto a CeeLo Green. Tal como ocurría en la grabación original, en “Give Me All Your Luvin’” la acompañaron Nicki Minaj y M.I.A., con un gesto obsceno que desató polémica por parte de esta última.

Semejante despliegue escénico fue ovacionado por el público y generó una repercusión más que positiva en las crónicas de los medios, que destacaron la actitud desafiante de la estrella pop ante los asistentes a un match deportivo, que solía ser bastante conservador en su concepción. Además, Madonna sacó muy buen rédito de esta incursión: las cifras de la venta anticipada de su álbum se dispararon, lo que justifica que ella no haya cobrado honorarios por su trabajo. Y es que esa cita anual se ha erigido en una de las vidrieras más codiciadas para los artistas que desean obtener repercusión masiva.

Pues bien, resulta que ahora la industria del espectáculo se obstina en potenciar al fútbol como una de sus ramas más prolíficas y, por supuesto, la Copa Mundial de la que Estados Unidos fue uno de los anfitriones le ha brindado la chance de poner en práctica sus planes comerciales. Entre otras innovaciones que ya hemos enumerado anteriormente desde esta columna, la realización de un show al terminar el primer periodo de la final disputada el domingo en Nueva Jersey entre Argentina y España, constituía uno de los experimentos más audaces, consentido por la FIFA y soportado a regañadientes por los futboleros de ley.

Y fue precisamente Madonna la que abrió el fuego en ese medio tiempo, al emerger desde las entrañas del estadio donde se había montado una especie de discoteca, con el deejay Stuart Price detrás de ella, sampleando el ritmo de la canción “Disco Inferno” de The Trammps, de la banda de sonido de “Fiebre del sábado por la noche”. Sobre esa base y escoltada por los cracks brasileños Ronaldo y Ronaldinho Gaucho, rescató otra vez su tema “Music”, que por momentos derivó en “Danceteria”, uno de los tracks de su disco “Confessions II”, aparecido hace pocos días.

Después vinieron BTS, Justin Bieber, Shakira y hasta hubo lugar para la Filarmónica de Nueva York dirigida por Gustavo Dudamel, y el coro Ghetto Kids, antes de que los jugadores retornaran al campo de juego. Lo cierto es que Madonna se dio con el gusto de divulgar ante el mundo su nuevo álbum y de zambullirse en el planeta fútbol con el consentimiento de dos astros veteranos de ese deporte. Los memes en redes sociales y las bromas pesadas acerca de su vestimenta no se hicieron esperar, aunque es sabido que ese tipo de virales no hacen sino expandir el impacto del show.

Te puede interesar

Pausas luminosas y celebraciones

La actividad cinematográfica reluce en la tarde, y del paso del tiempo florecen homenajes necesarios. 

Caras y Caretas Cordobesas

En 1918, Fader viajaba a Montevideo para realizar su primera exposición en Uruguay. El artista obtenía muy buena recepción en el vecino país, aunque la prensa local prácticamente silenció la repercusión favorable de su obra en el ambiente cultural del vecino país. 

Una jerga escénica y una tarde niña

La visita del actor italiano Matthias Martelli con un homenaje a Darío Fo tiende una invitación irrecusable. Y florece una trama de actividades para la niñez y la adolescencia en lo amable de un invierno vespertino.

Volver a darlo todo

Nadie podía prever que en instancias de semifinal de la Copa del Mundo, los combinados de Argentina e Inglaterra tuvieran que enfrentarse como en 1986. Y que, a raíz de esa coincidencia fortuita, el documental “El partido” regresara a las salas comerciales para animar un fenómeno de taquilla.

Ante la amenaza del colapso

Es imposible no referirse a la película “Big Night” luego de ver la quinta y última temporada de la serie “The Bear”, que desde su estreno en 2022 no se cansó de obtener premios y reconocimientos de la crítica, y que ahora llega a su epílogo con una tanda de ocho episodios disponibles en Disney.

Cine, concierto y vacaciones infantiles

Es tarde de estrenos en el Cineclub, hay un concierto barroco en el Museo Evita y niños y niñas pueden hallar actividades a su gusto en diversos espacios culturales.