Todas las ventanas abiertas: hoy, remake de Provincias Unidas
Luego del baño peronista bajo el paraguas de los homenajes a José Manuel de la Sota, Martín Llaryora vuelve al andarivel del centro no PJ con una foto en Santa Fe, donde hoy se reunirá con el gobernador local, Maximiliano Pullaro, en el marco de los Juegos Sudamericanos que se llevan a cabo en tres ciudades de esa provincia.
La escena se puede ampliar. Es posible que también se sumen los mandatarios de Chubut, Ignacio Torres, del Jujuy, Carlos Sadir, y de Corrientes, Juan Pablo Valdez, tres radicales y un patagónico del PRO, en una remake -con mucha agua bajo el puente y algunos magullones de por medio- de Provincias Unidas. O si se quiere, una versión acotada de la liga federal de gobernadores pero sin cabida para los kicillofistas.
Llaryora muestra por goteo que puede jugar con libretos distintos, pero el telón de fondo es la elección provincial para asegurar el segundo mandato. Por eso el Panal no niega ni valida las versiones sobre una PASO de mandatarios para encontrar un candidato presidencial (¿Schiaretti? ¿Valdes?) por fuera de la grieta Javier Milei - Axel Kicillof. Aun en el terreno de la especulación, es un paso peligroso para el oficialismo provincial. Una encuesta de la consultora Explanans confirma el sesgo mileista del votante cordobés. Según el sondeo de extensión nacional hecho entre el 2 y el 9 de septiembre, Córdoba sigue siendo la provincia que más apoya a Milei, con el 51,7%, arriba de distritos gobernados por no peronistas, como CABA (35,8% de apoyo), Santa Fe (45,2%) y Mendoza (48%),y claramente por arriba de la provincia de Buenos Aires, cuyo respaldo es del 34,5%.
“Todas las ventanas abiertas”, dicen los cordobesistas, que miran insistentemente encuestas que le marcan que Llaryora necesita una oposición dividida para no tener sobresaltos en su reelección, y que esa variable, que puede depender de un acuerdo con la Casa Rosada, más la fecha de las elecciones provinciales, variable que sí maneja, serán las claves para retener la Gobernación.
Por suerte para el sanfrancisqueño, aunque sus necesidades son muchas, las de LLA también. El gobierno nacional acaba de presentar en el Congreso el proyecto de Presupuesto 2027 que mantiene el ajuste a las provincias para sostener el superávit fiscal y la inflación acotada, y para aprobarlo va a tener que negociar duro con los mandatarios. El nuevo recorte en Discapacidad es un elemento inesperado que el cordobesismo ya tomó como punto de fricción. Lo mismo sucede con el proyecto de reforma política con eliminación o suspensión de las PASO que empezó a discutirse el martes en comisión en el Senado: con el macrismo reticente, La Libertad Avanza va a necesitar los votos de los gobernadores aliados.
Santilli está on fire con las negociaciones. Ayer recibió en la Rosada a los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y al correntino Valdes. Hoy, entre la mañana y la tarde, tienen turno el jujeño Sadir, Leandro Zdero (Chaco) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), el único filo K de todos los mencionados. El Panal indicó que Llaryora no fue convocado, pero que el jefe de Gabinete, Manuel Calvo, tiene comunicación permanente con Santilli y que el ministro Guillermo Acosta, estuvo ayer en la Rosada con su homólogo nacional, Luis Caputo.