
El PJ ve chances de cortar racha radical en Río Tercero
Yanina Soria
Reelegir en las ciudades donde son gobierno; ganar donde administre la oposición. Esa es la premisa que estructura la estrategia central de expansión territorial del peronismo cordobés para el ´27. Los casi tres puntos que separaron al gobernador Martín Llaryora de su oponente Luis Juez en la pulseada provincial del ´23, significaron una retracción real del oficialismo en la representación departamental de la Legislatura de Córdoba. Y esa realidad también quiere dar vuelta el cordobesismo.
Por eso, en paralelo a la gestión, desarrolla acciones políticas concretas en cada territorio a través de sus principales dirigentes. En esa cruzada, Río Tercero asoma como un objetivo claro: recuperar una de las ciudades más grandes que el peronismo no gestiona desde hace más de dos décadas. Y con ella, hacerse también de la banca departamental.
Hace algunos días comenzaron los movimientos a nivel del PJ riotercerense. Pues, como en toda realidad local, la política está cruzada por ciertas particularidades que definen el cuadro de situación. En este caso, no se puede analizar el contexto local sin considerar a la Cooperativa de Obras Y Servicios Públicos de Río Tercero, como uno de los grandes jugadores.
Hace unos meses, el ente, fuente de tensiones permanentes entre los históricos y quienes pechaban por la renovación dentro del peronismo, sufrió la pérdida física de quien era su presidente, Luciano Badino. Esto cambió el mapa de poder interno y abrió una nueva era política en una de las cooperativas más grandes y poderosas de Córdoba. La reorganización también alcanzó al PJ local donde, hace algunos días, en el marco del acuerdo de lista única que se cerró en la interna partidaria de hace unos años, asumió la nueva conducción.
Juan Cruz Oviedo, actual funcionario de la Secretaría General de la Gobernación y hombre de David Consalvi, titular de esa cartera provincial, será el presidente hasta que el PJ central resuelva en breve el nuevo esquema de representación provincial.
Esta movida de fichas tiene mucho de simbólico. Representa una línea directa del gobernador Llaryora en esa ciudad quien, a través de sus interlocutores, hizo saber sobre su decisión de que se jugará fuerte en los próximos comicios locales. Cortar la racha radical supone de una voluntad política del Panal que, dicen, hasta acá no siempre hubo.
De hecho, Llaryora ya había mostrado interés en el 2023 cuando, siendo gobernador electo, apoyó la candidatura de José María López, aun cuando los pronósticos anticipaban la casi segura reelección del radical Marcos Ferrer. Pues, la apuesta del sucesor de Juan Schiaretti era a largo plazo.
Y el año que viene será momento de probar esa renovación dirigencial tutelada por el llaryorismo, en un escenario local en el que el actual intendente y presidente de la UCR ya no puede repetir. Si bien en la oposición reconocen la fortaleza histórica del oficialismo en la ciudad, el peronismo encuentra en esa imposibilidad de re re, toda una oportunidad. Por eso, desde las huestes de Hacemos echan por tierra algunas especulaciones que a veces sobre vuelan sobre un eventual acuerdo con el oficialismo local. “Vamos a jugar a fondo. Queremos recuperar el municipio”, dicen. Incluso, anticipando la estrategia: “ellos se quejan de los años que llevamos en la Provincia, nosotros vamos a contraponer ese argumento diciendo que la UCR en Río Tercero es el Gildo Insfrán de los municipios”.
Hacemos Unidos identifica en esa zona tres verticales de gestión provincial como herramientas políticas: el Centro Cívico, el Hospital y una Universidad Provincial. “Todas funcionan muy bien y son muestra de la buena administración”, aclaran.
Aunque todavía resulte prematuro hablar de candidatos, desde el cordobesismo aseguran que cuentan con varios nombres potables para competir en la ciudad. Además del propio Consalvi, dirigente del riñón del gobernador, colocan en ese sendero a la directora del hospital Andrea Salazar, al funcionario de Ambiente, Juan Carlos Scotto, entre otros. Tampoco descartan nombres provenientes del sector privado como fue el de López en su momento.
Con el recambio de autoridades en el PJ local, el peronismo busca dejar en claro las pretensiones del gobernador y la decisión de trabajar por la unidad para arrebatarle a Ferrer la última joya radical. Claro que, además del candidato que construya y apoye el intendente (ya hay varios nombres en la línea sucesoria), habrá que ver cómo juega el factor libertario en esa ciudad. Si La Libertad Avanza decide plantar a uno de los suyos como promete Gabriel Bornoroni para cada uno de los 427 municipios, seguramente el panorama local se complejizará. Los acuerdos locales suelen ser mucho más pragmáticos y no siempre van de la mano de lo que se teja a nivel provincial.


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