
Llaryora se asomó al mundo de Gebel por si hace falta
Bettina Marengo
Al sistema político le llama la atención el fenómeno y lo sigue de cerca. Dante Gebel, el adinerado pastor evangélico nacido en Buenos Aires, que reside en los Estados Unidos, con varias iglesias muy fuertes a su cargo en ese país y un importante trabajo social en el oeste de su provincia natal, sube en conocimiento público desde las redes sociales y las plataformas digitales con un mensaje políticamente inclasificable, mezcla gurú, héroe solidario e influencer.
Gebel lanzó el miércoles en el microestadio de Lanús su espacio Consolidando Argentina, que pretende ser un partido político desde el cual, posiblemente, presentar su candidatura presidencial para el año que viene. No hay nada firme, pero en el acto hubo una suerte de operativo clamor y el conferencista suele usar el sello “PresiDante”. Algunos lo consideran un Milei no libertario porque es un personaje disruptivo que no viene de la política. Como el “León”, tiene fuerte anclaje en sectores conservadores de los EEUU.
En lo local, actúa de contrapeso al mundo evangélico y a los pastores alineados con Javier Milei, como es el caso del cordobés Carlos Belart, de Cita con la Vida, directivo de Aciera (Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina) cuya nuera, la pastora Evelin Barroso, es referente de La Libertad Avanza en Córdoba e integró la lista de candidatos a diputados para las elecciones de octubre.
El posible candidato no estuvo en el acto de lanzamiento de su espacio, donde hubo representantes de gremios, referentes del PRO, libertarios, peronistas como Graciela Camaño y el llaryorista Mariano Almada, un sanfrancisqueño que pasó de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad a la secretaría de Culto de la Provincia, en el Ministerio de Vinculación que comanda Miguel Siciliano. Aunque es católico, el funcionario es la pata cordobesa del movimiento y su rol en el área Culto le dio un paraguas institucional.
Martin Llaryora estaba avisado y “autorizó” la presencia de Almada en el acto de Lanús con la intención de tomar una punta de la política que no se sabe bien hasta dónde llegará. Gebel puede solidificarse con su discurso solidario y antigrieta, y convertirse en actor electoral el año que viene, o no. Su conocimiento de la política estadounidense es un plus que la clase dirigencial valora y eso lo diferencia de otras experiencias similares. En momentos bastante complicados para la construcción de centro que pergeñó Provincias Unidas, el pragmático sanfrancisqueño no cierra puertas e incluso en su entorno le ven vetas “cordobesistas” (por la mixtura) a la experiencia Gebel.
Pero lo concreto es que hoy en Córdoba cuenta con bastante seguidores, razonan en el Panal, y tiene iglesias y templos que le responden y sectores que simpatizan con su carisma. Ya se sabe, hace varias elecciones que el voto evangélico está en crecimiento y los candidatos disputan la incidencia sobre él. En Córdoba, Cita con la Vida, la principal iglesia del sector protestante que funciona en la Provincia, quedó en la vereda de La Libertad Avanza. El llaryorismo cree que eso puede cambiar y que va a terminar jugando,por necesidad, con el gobernador (o al menos no contra él). Milei recibe bendiciones pero no baja fondos para el trabajo territorial, el leitmotiv de los pastores para su batalla religiosa y cultural. Por las dudas, el gesto con Gebel busca apalancar un segmento del voto evangélico de cara al difícil trance del 2027. De mínima, es el comienzo de una relación, interpretan, aunque observadores del mundo evangélico dicen que la reunión del miércoles fue de la línea gremial del espacio, y que la presencia de Almada llamó la atención (para mal). Cosas de luteranos, pero lo cierto es que en el lanzamiento estuvieron Juan Pablo Brey, secretario general de la Asociación Argentina de Aeronavegantes, y Miguel Ponzo, secretario gremial de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), las patas sindicales de Gebel.
Hay versiones sobre la formación de una mesa política de Consolidando Argentina en Córdoba, con Almada y otros referentes que insisten en afirmar que no se trata de un partido evangélico sino de un espacio amplio, contenedor, con sectores laicos de diferentes procedencias. Lo concreto es que el mundo evangélico local hoy está repartido políticamente entre la Provincia, la Municipalidad y los libertarios, y muchos desalientan la posibilidad de un lugar para un nuevo actor institucional.


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