
El olfato de la Justicia ayuda a que Libra no apeste
Javier Boher
Para los marxistas clásicos, el Estado y todas sus dimensiones están sometidas a las decisiones e intereses de la burguesía. Con el paso del tiempo hubo algunos pensadores que trataron de actualizar el enfoque a partir de la adopción del concepto de “autonomía relativa del Estado”, básicamente un tibio reconocimiento de que el Estado tiene intereses propios más allá de los de la clase dominante.
Hay otros enfoques que tienen a esto más claro, pero les falta precisión. Si hay un sector dentro de lo público que puede definir la suerte de un gobierno, de la burguesía o de la sociedad en su conjunto, ese sector es la justicia (en todos sus niveles).
Lejos del marxismo -pero con un profundo conocimiento de las instituciones y tradiciones argentinas- José Hernández le hace decir al Viejo Viscacha que hay que hacerse amigo del juez para tener palenque donde rascarse. Por eso, parte de madurar en este país es entender que nadie tiene mejor olfato político que la justicia, que apoya o abandona a los gobiernos según su percepción del apoyo popular.
Es en ese sentido que el kirchnerismo ha sido una fuerza que sirvió de instrumento de maduración, ya que la evidencia -más o menos sólida- que se acumulaba contra Néstor, Cristina y sus esbirros fue pasada por alto durante años, hasta que todo el espacio cayó en desgracia y la justicia se empezó a mover para conformar a la gente y entregarle una ofrenda que evite que luego vayan por su cabeza.
En los últimos días se ha estado hablando mucho sobre el caso Libra, el escándalo cripto que involucró al presidente y sigue abriendo derivaciones que afectan a su entorno, particularmente a su hermana (desprestigiada por mérito propio en la causa Andis que eyectó a Diego Spagnuolo). La principal denuncia es sobre cómo el fiscal Taiano habría demorado la entrega del informe con las pericias al celular de uno de los acusados, Mauricio Novelli, donde se constata que el mencionado Novelli había estado en comunicación con los hermanos Milei alrededor del momento del tuit presidencial que armó la burbuja para la estafa posterior.
A partir de allí muchos medios y periodistas se expresaron sobre cómo aumentó la presión del gobierno para evitar que se hable del tema, e incluso cómo se avanzó directamente sobre quienes ya lo habían hecho. Eso solamente hizo que los periodistas se pusieran más incisivos en la búsqueda de información, lo que generó que se conocieran más detalles sobre el tema, como el contrato millonario firmado entre los Milei y Hayden Davis o las regulares transferencias en dólares de Novelli a los Milei.
Todo parece indicar que sobra material para avanzar con las investigaciones, pero si hay una certeza sobre la justicia en este país, esa es que la misma puede hacerse la sordomuda, pero nunca jamás es ciega. Si bien hay elementos del Poder Judicial que desean profundamente el fracaso del gobierno, muchos otros entienden que no es tiempo de enfrentarse al ejecutivo y sus intereses. El paso de un gobierno al otro es como cruzar un río: nadie va a correr el riesgo de saltar y ahogarse si no hay una piedra para tratar de hacer pie.
El caso Libra sigue saliendo de la esfera de control del gobierno, permeando a la sociedad y generando bajas en aquel espacio que se autopercibe republicano y para el que la corrupción es un tema central. Todo parece indicar que el gobierno tiene la suerte de que la Justicia aún no percibe debilidad ni un potencial espacio rival, lo que lo ayuda a desactivar un escándalo del que todavía estamos lejos de saber los peores detalles.


Buscan a Esmeralda, una niña de 2 años en Cosquín y se activó la alerta Sofía

Congreso Nacional: Basualdo reclamó por fondos de salud para municipios y comunas

Desde EE.UU, la Justicia benefició a Argentina en la causa YPF

La ley de Inocencia Fiscal firmada por Milei sobreseyó a Lázaro Baez

Giro inesperado para la reforma laboral: la Justicia declaró inconstitucional el pago en cuotas de indemnizaciones







