
Gebel elogió a Llaryora pero en Córdoba esperan otro aplauso
Bettina Marengo
Martín Llaryora y el predicador evangélico Dante Gebel hablaron unos 40 minutos en un hotel porteño, en un encuentro que no se armó hace quince días pero que tampoco fue casual ni espontáneo. Como mínimo, se dio por una suma de coincidencias aprovechadas por los dos con intermediarios haciendo de puente. La noticia la dio el diario La Nación, y ambas partes negaron haber filtrado.
Del contenido de la conversación trascendió que fue muy cordial, que compartieron apreciaciones sobre la realidad económica y política de la Argentina, que estuvo enfocada en la macro y que cada uno habló desde de su rol sobre su visión de la coyuntura. A Gebel, que reside en Miami y vino de visita por escasos tres días al país, en medio de una intensa agenda de shows-conferencias por Europa, EEUU y América Latina, le interesaba conocer la visión de un gobernador no alineado ni al presidente Javier Milei ni al peronismo nacional. Esa postura “fuera de la grieta” es la misma que sostiene el evangélico cuando se le pregunta por política. “Ni mileista ni kirchneista”, dice. Otra conciencia es que ambos evitan criticar con dureza al presidente Javier Milei. Según el pastor, nadie que insulte o critique demasiado al actual jefe de estado va a ganarle una elección general.
Hubo otras cosas en común entre el conferencista, como le gusta a Gebel que lo llamen, y el mandatario cordobés. Compartieron la idea de que a futuro, la Argentina tiene buena proyección y que las perspectivas no son malas hacia adelante con el desarrollo de la minería, la energía, el campo. Llaryora profundizó sobre la situación particular de cada sector y según comentaron algunos que hablaron con ambos, su interlocutor quedó con buena impresión.
Gebel fue elogioso con Llaryora cuando le preguntaron. En una nota que le hizo Pedro Rosemblat en el streaming Gelatina, afirmó que es “un tipo macanudo al que quería conocer”, y lo definió como “abierto”. “Me gustó, muy auténtico”, subrayó para satisfacción del Panal, y apuntó que el mandatario le habló de Córdoba y de las perspectivas a corto y mediano plazo. Los gebelianos esperan ahora devolución de cortesía de parte de Llaryora. Hasta ahora, no se dio. Hoy el gobernador está más interesado en un elogio de la Casa Rosada a su capacidad de gestión que, como fruto de las últimas negociaciones con los libertarios en CABA, podría llegar de la boca de Luis Caputo o de Diego Santilli. Sería una bomba para los jefes opositores Gabriel Bornoroni, Luis Juez y Rodrigo de Loredo.
En el Panal quedó la impresión de que Gebel no tiene definición aún sobre su futuro político. El mismo pasó para después del mundial de fútbol su decisión sobre una eventual candidatura presidencial. El cordobés puede esperar para definir una posición nacional; primero tiene que asegurar su reelección. Lo vieron carismático e inteligente, con gran poder de traducción de escenarios. Y potencialmente funcional en la provincia. Con la Gobernación como meta principal, los cordobesistas ven con buenos ojos que el partido Consolidar, que tramita su personería en Córdoba, juegue en las elecciones provinciales con un pastor que capte voto libertario y raspe las chances del candidato de Milei. Claro que ese juego generaría una deuda con el protestante.
En lo concreto, la charla dejó el aviso de que Daniel Darling, CEO de la iglesia evangélica River Church que forma parte del esquema del evangélico, prometió bajar a Córdoba con acciones sociales y solidarias. Llaryora abrió las puertas y ofreció una ayuda que en principio la iglesia no necesita por la envergadura y los recursos que maneja.
La mesa política de Consolidar Argentina
En lo más íntimo del llaryorismo juran que por ahora la opción nacional que representa la eventual candidatura presidencial de Gebel “no es prioridad” y que el vínculo lo van a manejar de momento con “terceras líneas”, en relación al secretario de Culto, Mariano Almada, uno de los vectores locales del encuentro porteño del que también fueron testigos el sindicalista Juan Pablo Brey, de Aeronavegantes, y el legislador provincial Eugenio Casielles, ex LLA que conoce a Llaryora desde hace muchos años. En una nota publicada a principios de abril, el diario Alfil contó el guiño de Llaryora para que Almada se sume al espacio Consolidando Argentina, liderado por el pastor residente en EEUU, con la intención de tener una cuña por si hiciera falta. El funcionario, junto a Gabriela Fabrega, que proviene del delasotismo histórico y fue directiva de Córdoba Bursátil y del Banco de Córdoba, serán las referencias de la mesa cordobesa del partido de Gebel.


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