
Desahogo en el Panal y una oposición que no va soltar a Quinteros
Bettina Marengo
El ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros respiró aliviado ayer cuando le informaron sobre la aparición sana y salva de la adolescente Luciana Barrios, de 15 años, desaparecida un día antes de su escuela de Colonia Caroya, localidad peronista del departamento Colón. El gobernador Martín Llaryora también. Había ordenado poner todo recurso provincial a disposición de la búsqueda, y los vecinos de la zona llegaron a contar doce vueltas del helicóptero policial en esa sola noche. Esta vez, el Alerta Sofía se disparó antes de las 24 horas de la falta.
La sombra del femicidio de Agostina Vega demora en disiparse, sus consecuencias en la política local y en el oficialismo especialmente son impredecibles, y la noticia de otra niña cordobesa perdida ocupó rápidamente los portales web nacionales. En el Panal contextualizan los datos: hay 1600 denuncias por año de ubicación de paradero, de las cuales 800 corresponden a menores y mujeres. Igual, el llaryorismo apretaba los dientes. No todos lo recuerdan, pero Córdoba tiene otro niño desaparecido en los últimos meses: el pequeño Liam Flores, de 3 años, de la localidad de Ballesteros Sud.
La buena noticia de Luciana fue un desahogo luego de 24 horas de extrema preocupación. El ministro de Comunicación Daniel Pastore fue el más efusivo en destacar al gobernador Martín Llaryora y su “compromiso con los cordobeses y con el gobierno”. “Te vi trabajar día y noche buscando a Agostina y fui testigo de tu desazón al encontrarla sin vida. También compartimos estas 24 hs continuas de búsqueda incesante de Luciana, por eso creo que te mereces el reconocimiento y la satisfacción de haberla encontrado sana y salva”, posteó. El vocero del Panal criticó “a los carroñeros de la política que usan descaradamente situaciones desgraciadas para sacar supuestos réditos políticos”. Luego llegaron los saludos de otros miembros del staff del sanfrancisqueño, como el presidente del bloque de legisladores de Hacemos Unidos por Córdoba, Facundo Torres, quien felicitó a Quinteros y la Policía y también habló de “carancheo”.
Quinteros volverá a ser centro de la conversación hoy en la Legislatura y el objetivo político de la oposición en una sesión donde no hay un temario fuerte pero sí proyectos por donde entrar al tema Agostina o a otros vinculados a la falta de reacción del Estado en materia de seguridad. Con todo, al gobierno no le asusta la Legislatura, sino las redes y la calle: todo lo que suceda en la Unicameral puede ser deglutido y metabolizado como discurso de casta.
El bloque del Frente Cívico se reúne antes de la sesión para definir cómo encarar la sesión y responder a la arremetida oficialista por el ex compañero de fórmula para la Gobernación de Luis Juez en 2023, el radical Marcos Caraso, investigado por un supuesto desfalco en contra del PAMI. El jefe del bloque del Frente Cívico, Walter Nostrala, quiere que los proyectos que están en el orden del día vinculados a seguridad den pie para exponer al ministro de Seguridad, al que le pidieron la renuncia por el actual policial en el caso Agostina. Desde la UCR, la legisladora Alejandra Ferraro hará lo mismo. Tiene presentado un proyecto sobre el femicida Horacio Grasso, supuesto asesino de Milagros Bastos, y las violaciones de la tobillera electrónica ordenada por la Justicia que nadie detectó. La paradoja es que ambas bancadas jugaron juntas en los pedidos de jury contra los fiscales Iván Rodríguez y Raúl Garzón, actuantes en delitos del femicida Claudio Barriler, quedaron separadas por el affaire Carasso, para beneplácito del Panal. Como sea, en el juecismo observan que la UCR, y De Loredo en particular, comenzará a “pegarle” a Juez más que a Llaryora. Hoy podría comenzar a verse ese viraje.
La que avanzó con el caso Luciana fue la exconcejala Laura Vilches, del Frente de Izquierda. “Lejos de anunciar rápidamente que fue una cuestión "de índole privada", "que no intervinieron adultos, como empiezan a sostener algunos medios, la investigación recién debería comenzar: tienen que responder ante la sociedad si hubo delito que explique su desaparición. No olvidemos que a Barrelier el fiscal Rodriguez lo dejó libre, no magnificó o encubrió la posible existencia de una red de trata, lo dejaron libre por "privación ilegítima de la libertad simple"”, posteó Vilches, en relación al fiscal que ahora tiene la posibilidad de un jury de enjuiciamiento sobre sus espaldas.


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