
Diego Mestre tras el Congreso de la UCR: “Se terminó el tiempo de los acuerdos individuales”

El reciente Congreso Provincial de la UCR cordobesa dejó un escenario de reconfiguración forzosa. La votación virtual del sábado pasado, donde la conducción liderada por Marcos Ferrer y apuntalada por Rodrigo de Loredo no logró alcanzar la mayoría calificada de dos tercios para prorrogar los mandatos partidarios hasta fines de 2027, abrió una nueva instancia. Ahora el centenario partido deberá activar un cronograma electoral a contrarreloj antes del vencimiento de los mandatos el próximo 30 de septiembre.
Para el mestrismo y los sectores aliados, el resultado representa un nuevo punto de partida para lo que consideran el comienzo de una nueva etapa.
En diálogo con Diario Alfil, el ex diputado nacional Diego Mestre analizó el impacto del Congreso, cuestionó con dureza la falta de debate interno de la actual gestión y anticipa negociaciones con otros núcleos internos para disputar el control de la UCR con un objetivo claro: liderar una propuesta opositora en la provincia para 2027.
-El Congreso Provincial finalmente rechazó la prórroga de mandatos. ¿Cómo evalúa usted lo que ocurrió?
-Fue una decisión de una enorme importancia institucional por parte del Congreso Provincial, que es el órgano máximo de la UCR. Había sido convocado con el único fin de decidir si la actual conducción de Marcos Ferrer lograba obtener los votos necesarios para prorrogar su mandato hasta finales de 2027, con toda la centralidad que eso implica para conducir el próximo proceso electoral. Al no obtener los dos tercios requeridos, y gracias a que el sector que representamos consolidó 43 votos en contra de esa iniciativa, el escenario cambió por completo: Marcos Ferrer deja de ser el presidente del partido en septiembre y se debe convocar de manera obligatoria a elecciones internas.
-¿Qué mirada tiene de la gestión partidaria actual?
-Lo que hemos visto es un vaciamiento sistemático del partido por parte de la conducción actual. La Carta Orgánica establece con total claridad que el Comité de la Provincia debe reunirse al menos una vez al mes; sin embargo, en lo que va del año solo convocaron a dos reuniones. Hay una parálisis evidente en el partido. Para nosotros, el rechazo a la prórroga debe ser el puntapié inicial para un proceso profundo de reconstrucción de la UCR, que devuelva la participación, la acción y la discusión política genuina a los afiliados.
-¿Cuál es el mensaje político directo que deja este resultado del sábado?
-El primer mensaje, y el más contundente, es que no hay consenso para que la actual conducción siga al frente del partido. No ha sido una buena gestión y hoy no tiene los apoyos necesarios para continuar. Esto debe servir para empezar a reconstruir el radicalismo en toda la provincia de Córdoba. Queremos volver a gobernar la provincia después de 27 años de peronismo, pero hoy nos encontramos con un partido sin ideas y sin acción. Es fundamental la postura que asuma la UCR de aquí en adelante: debemos elaborar propuestas que representen las necesidades reales de la gente y liderar una alternativa en Córdoba junto a los partidos políticos que decidan sumarse.
-Habla de sumar a otros partidos. ¿Esto significa que no descartan políticas de alianzas para el mediano plazo?
-Para nada, no estamos en contra de las alianzas. Pero ponemos una condición indispensable: siempre y cuando exista una coincidencia programática previa. Tiene que haber un programa de gobierno en común, un debate serio de ideas y de acciones, y no un mero acuerdo de personas o conveniencias individuales. Si logramos coincidir en ese programa de desarrollo para Córdoba, nos aliaremos con quien nos tengamos que aliar.
-De cara a la convocatoria de internas antes del 30 de septiembre, ¿la idea es presentar un candidato propio?
-Si se formaliza la convocatoria a las elecciones internas, por supuesto que vamos a competir. De todos modos, la prioridad en esta primera etapa será el diálogo con los distintos sectores que compartimos esta mirada crítica. Actualmente mantenemos conversaciones activas con varios referentes de otros sectores internos.
-¿Se imagina a la UCR liderando y encabezando la postulación a la gobernación en 2027?
-Sin dudas. Ese es el objetivo principal por el cual estamos trabajando y resistiendo estos intentos de adormecer al partido. Queremos un radicalismo fuerte, con vocación de poder, que lidere y sea la cabeza de la alternativa de cambio en la provincia de Córdoba.


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