
Calamuchita Unida: una foto que empieza a ordenar el mapa político en el interior

La reunión tuvo un componente político que excedió al peronismo tradicional. A la mesa llegaron intendentes que responden a Hacemos Unidos por Córdoba, pero también jefes comunales que llegaron a sus gobiernos por espacios vecinalistas, el Frente de Todos o Juntos por el Cambio. El dato no pasa inadvertido: la apuesta es empezar a construir una estructura territorial amplia de cara al próximo escenario electoral.
El anfitrión fue Julio Gantus, intendente de Villa Rumipal, quien recibió a los dirigentes de Amboy, Villa Cañada del Sauce, Embalse, La Cumbrecita, Los Molinos, Segunda Usina, Villa Amancay, Villa Ciudad Parque Los Reartes, Villa del Dique, Villa General Belgrano, Parque Calmayo y Villa Quillinzo.
También participaron el legislador Federico Alesandri, quien se ganó la banca tras ser candidato del Frente de Todos pero que se sumó al bloque oficialista en 2025. Además, estuvo el secretario de Gobierno de Córdoba, Augusto Pastore, quien forma parte de la repartición gubernamental a cargo de Brandán.
La convocatoria parece responder a una lógica que el gobernador ya utilizó con éxito en 2023: construir por encima del origen partidario de cada dirigente y sumar a intendentes y referentes territoriales que compartan una misma mirada sobre la gestión y el rumbo de la provincia.

En esa estrategia, Brandán ocupa ahora un lugar central. Como nuevo secretario General de Gobierno y hombre de confianza de Llaryora, quedó al frente de una de las áreas con mayor contacto político con los municipios y con los distintos sectores que integran la coalición oficialista.
La reunión de Villa Rumipal fue, en ese sentido, algo más que una foto de intendentes. Funcionó como una primera instancia para aceitar vínculos, compartir una agenda de trabajo y comenzar a delinear una construcción política territorial con una premisa clara: que el acompañamiento a Llaryora no quede limitado a quienes provienen del PJ.

Calamuchita aparece como un territorio especialmente propicio para esa estrategia. El mapa político del departamento combina intendentes de Hacemos Unidos por Córdoba con jefes comunales que fueron electos por espacios vecinalistas, del Frente de Todos o de Juntos por el Cambio. Varios de ellos mantienen actualmente una relación política con la Provincia y forman parte del entramado de aliados que Llaryora busca consolidar.
Con el próximo escenario electoral como horizonte, el oficialismo comenzó así a ordenar su despliegue territorial. La apuesta es ampliar la base política, sostener la alianza con los intendentes y repetir, con las particularidades de cada departamento, una fórmula que fue central para el triunfo de Llaryora en 2023: unidad, transversalidad y construcción política más allá de las etiquetas partidarias.


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