Cultura Por: J.C. Maraddón25 de septiembre de 2025

Una diva en la Amazonia

El martes pasado, poco antes de la función de la película “Fitzcarraldo” dentro del ciclo que se desarrolla en el Centro Cultural de la UNC organizado por la Cátedra Libre de Cultura Brasileña, trascendió la noticia de que Claudia Cardinale había fallecido a los 87 años en su casa de Nemours, en Francia.

J.C. Maraddón


Bajo la organización de la Cátedra Libre de Cultura Brasileña de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNC, se viene desarrollando un interesante ciclo de cine debate que en esta ocasión ofrece diversas perspectivas fílmicas sobre la Amazonia, esa región que abarca nueve países de América del Sur y que es considerada el pulmón del planeta. La fascinación que ejerce su naturaleza selvática y los pueblos originarios que la han habitado desde hace milenios, es proporcional al deslumbramiento que experimentan ante su grandiosidad los intereses económicos que giran en torno a la explotación de sus inconmensurables recursos naturales.

La elección de esta temática no es casual, porque una enorme extensión del territorio brasileño es ocupada por este bosque tropical, que participa así de modo directo en la conformación de la identidad de nuestros vecinos, casi tanto como las renombradas playas de su litoral costero. Por eso, rescatar algunos enfoques cinematográficos sobre la Amazonia abre la posibilidad de entender un poco más cuánto de misterio y cuánto de realidad hay en la mirada que se tiene sobre esa selva, poblada de mitos y leyendas. Y mayor es la comprensión si a las proyecciones se les suma la opinión de expertos.

Para el martes pasado se había programado la exhibición de “Fitzcarraldo”, una obra magna de Werner Herzog que en 1982 supuso para el cineasta alemán la Palma de Oro en el Festival de Cannes, donde la película tuvo su estreno internacional. Entre sus méritos se cuenta la proeza de haber rodado el largometraje en plena selva amazónica y de haber reproducido in situ los mismos escollos logísticos que afectaron a finales del siglo diecinueve al protagonista de la historia real, Carlos Fermín Fitzcarrald, un empresario de la explotación del caucho que se propuso unir dos ríos a través de un istmo para facilitar el comercio.

En la ficción, Herzog transforma al personaje en un fanático de la ópera que sueña con construir un teatro lírico en Iquitos y que, para financiar ese proyecto, intenta innovar en el negocio cauchero sorteando obstáculos geográficos mediante un plan que implica elevar un barco de gran porte hasta la cima de una colina, gracias a la ayuda de una tribu de jíbaros. Con el temperamental actor Klaus Kinski en el papel de Fitzcarraldo, el filme construyó una épica que se replicó detrás de cámara, a partir de reyertas entre el protagonista y Herzog, a las que se unieron el personal de producción y los extras.

La que emergió incólume de esa pesadilla y se lució en su rol de la amante (y financista) de Fitzcarraldo, fue la italiana Claudia Cardinale, quien por esos años ya era una diva consumada del cine europeo, después de haber trabajado junto a grandes como Luchino Visconti, Sergio Leone y Federico Fellini. En tanto otras estrellas del séptimo arte desistieron de aceptar esa propuesta desmesurada de Herzog para rodar en condiciones apremiantes, ella no tuvo empacho en sumarse a la aventura, de la que volvió subyugada por un entorno tan agreste como mágico.

Ese mismo martes, poco antes de la función de “Fitzcarraldo” que se desarrolló en el Centro Cultural de la UNC, trascendió la noticia de que Claudia Cardinale había fallecido a los 87 años en su casa de Nemours, en Francia. Verla en pantalla apenas conocida la información sobre su muerte, no hizo sino realzar la emotividad de su interpretación. Y promovió que se recordara la anécdota que narró Herzog en su libro sobre esa película: sólo en las escenas que compartía con ella podía Klaus Kinski moderar su ímpetu y comportarse como un verdadero caballero.

Te puede interesar

Cosquín, el león y la caja: Cardinali apuesta a consolidar el liderazgo cultural de la ciudad

La Renga convocó a miles de personas en la Plaza Próspero Molina y volvió a poner a Cosquín en el centro de la escena nacional. Para Raúl Cardinali, el desafío es convertir esa capacidad de convocatoria en desarrollo económico, fortalecer el perfil turístico de la ciudad y consolidar su articulación con el gobernador Martín Llaryora.

Vidas y sentires entran por los ojos

De historias audiovisuales a obras visuales, de libros y lecturas a la performance y el homenaje, las experiencias de este jueves buscan miradas

No es historia antigua

Entre las conmemoraciones por los cien años de “El juguete rabioso”, hay que destacar la iniciativa de la Editorial Universitaria de Villa María (EDUVIM), que ha lanzado una nueva edición de esa novela, como primer volumen de su colección “Biblioteca Roberto Arlt”.

Córdobers | Caras y Caretas Cordobesas

La revista “El Hogar” tenía claro lo que se podía extraer de una entrevista a una figura del cuño de Octavio de Rochefort, y le tiraba la lengua, en su casa de Caballito, para sacarle relatos de aventuras y anécdotas familiares.

La alineación de los fanáticos

La semana pasada fue subido a YouTube el video de “Con vos”, una canción en la que unieron voluntades Gustavo Santaolalla, Lali Espósito y Bajofondo. A ellos se ha sumado el artista visual Tomás García, responsable de esa pieza de corte futurista.

Dos veces cine, música y cultura

La agenda se detiene en actividades del martes que revelan imaginarios audiovisuales, identidades sonoras y resguardos del pasado cordobés por estudiosos de la historia local.