Agenda parlamentaria y agenda propia: las notas de Llaryora para ir a la Rosada
Guillermo Francos llamó ayer al gobernador cordobés para iniciar la ronda de diálogo post elecciones. La call con Provincias Unidas, el nuevo chiche del cordobesismo. Objetivo escucha atenta frente a empoderado Milei.
Por Bettina Marengo
En una call que los reunió ayer, los gobernadores de Provincias Unidas compartieron figuritas y estrategia para responder a la convocatoria lanzada para hoy jueves por la Presidencia para reunirse con Javier Milei en torno a la llamada agenda del “pacto de mayo”. Venían conversando desde el domingo de las elecciones donde todos, salvo el correntino Gustavo Valdes, perdieron en sus distritos, pero ahora pusieron en foco el nuevo escenario que se impone con el triunfo libertario en las legislativas y su empoderamiento político a la hora de negociar con los mandatarios.
A Martin Llaryora lo llamó ayer el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, para convocarlo a la Casa Rosada. Ya sabía que estaba invitado porque el funcionario nacional se lo había adelantado al santafesino Maximiliano Pullaro cuando hablaron por teléfono el martes, donde también quedó claro que el santacruceño Claudio Vidal iba a ser de la partida pese a que no firmó en su momento el Pacto de Mayo. A nadie en principio parece molestarle que el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, que gobierna sobre el 38% del electorado nacional, y otros gobernadores de provincia, queden fuera de la foto.
Llaryora y los de Provincias Unidas van a la Rosada con la idea de escuchar al gobierno nacional. Si convoca, que hable, que pida, que juegue. El cordobés quedó conforme con el tono conciliador que mostró Milei la noche de las elecciones y apuesta a que conserve el tono respetuoso para con los jefes políticos de los gobiernos subnacionales.
En este momento iniciático los seis gobernadores juegan en equipo, pero el sostenimiento de la unidad será el gran desafío del espacio porque hay muchos matices entre ellos. No solamente por sus orígenes políticos distintos sino por necesidades. Desde el cordobés a Llayora, pasando por el jujeño Carlos Sadir, el chubutense Ignacio Torres o el mismo Valdés, todos están en condiciones de repetir mandato y todos tienen una agenda de gestión que va a necesitar una mano de la Nación. Negociar plata con el Estado nacional en modo motosierra habilita el toma y daca por votos quórum, votos y apoyo parlamentario y eso puede exponer diferencias en el seno del nuevo chiche del cordobesismo, Provincias Unidas, al que quieren vestir con diputados de otros sectores dialoguistas en formato interbloque. Lo admiten en el llaryorismo: los matices y las distintas necesidades pueden poner en tensión el “espíritu de bloque”.
En Córdoba dividen en dos la agenda que interesa conversar con Milei. Una es la Parlamentaria, a la que quieren evacuar a través de Provincias Unidas y sus 17 miembros, entre ellos los seis que reportan a Llaryora o al exgobernador y diputado electo Juan Schiaretti. La Libertad Avanza mejoró su posición en Diputados y Senadores pero igual necesita ayuda para llegar al quórum y votos para tener mayoría y aprobar Presupuesto 2026 más las reformas laboral, impositiva y previsional y el espacio del centro puede ser la llave para eso. Ayer, el jefe de Gabinete Francos le tiró un buen centro al espacio federal al asegurar que si bien la elección se polarizó entre LLA y el kirchnerismo y eso “tal vez le quitó un poco de fuerza a Provincias Unidas”, el espacio y sus legisladores “van a ser fundamentales en el nuevo Congreso”. Como agenda de los gobernadores, en el Panal enumeran la ley de ATN para el reparto por goteo de los fondos a las provincias, aprobada por el Congreso y vetada por Milei en septiembre, y la ley de combustibles, que en su momento no fue aprobada porque, entre otros, jugaron a favor del oficialismo nacional diputados que responden a Llaryora, como Alejandra Torres, a Pullaro, a Sadir y a Valdés.
Fuera del temario parlamentario, el cordobesismo tiene su propia agenda para el “tête-à-tête” con Milei, Francos o el ministro de Economía, Luis Caputo. Los fondos para la Caja de Jubilaciones que siguen acotados al acuerdo judicial en la Corte Suprema de Justicia, y las autorizaciones para toma de deuda de la Provincia, por ejemplo.
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