Los que saben de viernes
Por Gabriel Abalos
gabrielabalos.prensa@gmail.com
De regreso, Abonizio
Adrián Abonizio fue uno de los destacados integrantes de la histórica Trova Rosarina, surgida a principios de los años 80, un auténtico movimiento formado por solistas, compositores e intérpretes que se fortalecieron uniéndose, cuando la palabra “trova” cedida por los músicos cubanos se hizo moneda corriente. Varios de los músicos de ese movimiento lograron sobrevivir al peso de esa experiencia, en el sentido de no haber quedado pegados a “la Trova”, sino que tuvieron carreras posteriores que los identificó como protagonistas de una historia después de la historia. Baglietto como intérprete, Fito Páez como compositor e intérprete, lo mismo que Jorge Fandermole, autor y compositor en particular de algunos de los más bellos temas de la música popular argentina son ejemplo de ese trascurso. No todos pudieron encontrar un éxito acorde más allá de esa formación ochentista, que se abrió paso a fines de la dictadura y en los años de ascenso post de la canción vinculada al rock, al pop, incluso al folklore y al jazz, en tiempos de grandes tapices musicales.
Adrián Abonizio es presentado, todavía hoy, en referencia a la Trova, y también arrastra desde entonces la “maldición” de las grandes canciones que lo pusieron en la historia de nuestra música popular, en particular las cantadas por Baglietto. En sus recitales, como el que brindará esta noche en Córdoba, en el local de Medio Tono (Rosario de Santa Fe 414) suele ser una fija que le pidan esas canciones que hacen a su identidad como artista en el alma del público, aunque no ha parado de crear nuevas piezas. El repertorio unido a una época dorada pesa más, hablamos de canciones como Mirta, de regreso, El témpano, o Dios y el Diablo en el taller.
Sin embargo, reconocido por los músicos hoy, lo que no es poco, e inconfundible en los bordes difusos del éxito pasado, durante el milenio que lleva un cuarto del primer siglo recorrido, Adrián editó varios discos como solista, reafirmando su inspiración: Extraño Conocido (2006), Tangolpeando (2012), La madre de todas las batallas (2016) e hizo el aporte de un buen número de nuevas canciones. Seguramente le pedirán los “oldies” y clásicos, como tarjeta de presentación y sí, sigue siendo él mismo, y a la vez otro, en los años transcurridos, así que también compartirá su nuevo caudal de temas con el público cordobés, esta noche desde las 22. Entradas desde $15000.
El amor social hecho trizas
Hay una nueva cita este viernes con el ciclo de cine de verano al aire libre, en el Centro Cultural España Córdoba. Su patio sigue siendo un lugar ideal para encuentros culturales, por ejemplo, el de tender la pantalla y disfrutar de lo que queda de la temporada estival bajo el cielo nocturno, viendo películas con entrada gratuita. Hoy se proyecta el segundo título programado para este febrero por la institución de Entre Ríos 40.
El título que se verá a las 20 es la película española de 1999, La lengua de las mariposas, dirigida por José Luis Cuerda. Está basada en cuentos de Manuel Rivas, y la historia transcurre en una aldea pequeña de Galicia mientras llegan las tinieblas de la Guerra Civil. Un viejo maestro republicano, don Gregorio (interpretado como una clase magistral por Fernando Fernán Gómez), trata de infundir en sus alumnos el conocimiento, la empatía, la justicia y el respeto por la naturaleza, mediante clases participativas. Crean una fuerte relación con Moncho, un niño de ocho años, al comienzo muy callado y distante, pero a quien las enseñanzas del maestro incentivan su curiosidad. Entretanto, en el pueblo crece el temor a la represión franquista contra la República, y esto se traduce en acusaciones y en un sálvese quien pueda, incluida la familia de Moncho. Los falangistas detienen a don Gregorio y lo conducen ante todo el pueblo entre vejámenes e insultos, junto a otros señalados como republicanos. Van rumbo al pelotón de fusilamiento. El final de esta película es profundamente conmovedor. Habla de las generaciones llevadas a repudiar lo único que las aproximó a los valores humanos, a la piedad, a la libertad de sentir y de pensar. Una fractura profunda en la memoria.
El ciclo cierra el jueves 27 de febrero, en que se proyectará Mar adentro (2004), de Alejandro Amenábar, con Javier Bardem.
Los oídos atentos mientras atardece
Hoy a las 18.30 mientras trabaja el atardecer sobre las cabezas, el parque del Museo Evita Palacio Ferreyra invita a una sesión de Escucha Atenta, con música de la maravillosa banda escocesa de dream pop de los ochenta y los noventa, Cocteau Twins. La experiencia propone un ambiente de relajación y depositar toda la atención en el suceder de la música, que se adueña del transcurso del tiempo. En lugar de mirar el fuego, oír la música se transforma en el acontecimiento determinante y el silencio personal es ocupado por la creación de grandes músicos. La actividad dura aproximadamente una hora y media, con discografías insoslayables de las bandas, y proyectos musicales elegidos. Los Cocteau Twins dieron un vuelco a la música alternativa, caracterizados por la inigualable voz de Elizabeth Fraser y los paisajes sonoros del guitarrista y programador Robin Guthrie. Dos de sus álbumes icónicos son Treasure (fines de 1984) y Heaven or Las Vegas (1990).
La curaduría del ciclo Escucha Atenta es de Eduardo Krumpholz, DJ, musicalizador y productor con fuerte presencia en la escena cultural y electrónica argentina. En Cemento (Buenos Aires) creó Raves Siderales, una de la primeras y principales raves argentinas. Produjo eventos también pioneros como Ultimate Raves y Earthdance, en Argentina y Sudamérica. Sigue musicalizando espacios culturales y desarrollando sesiones de escucha en Quincho Paseo Sobremonte y otros circuitos de arte de Córdoba.